Reina Valera Contemporánea (RVRC)
1

Motivo de los proverbios

11Proverbios de Salomón,

1.1:
1 R 4.32
hijo de David, rey de Israel.

2Para entender sabiduría y doctrina,

y conocer razones prudentes.

3Para recibir prudentes consejos,

y justicia, juicio y equidad.

4Para dar sagacidad a los incautos,

e inteligencia y cordura a los jóvenes.

5Que lo oiga el sabio, y aumente su saber,

y que el entendido reciba consejo

6para entender proverbios y enigmas,

y palabras sabias y profundas.

7El principio de la sabiduría es el temor al Señor;

1.7:
Job 28.28
Sal 111.10
Pr 9.10

los necios desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Amonestaciones de la Sabiduría

8Atiende, hijo mío, las correcciones de tu padre,

y no menosprecies las enseñanzas de tu madre;

9adorno de gracia serán sobre tu cabeza,

y collares alrededor de tu cuello.

10Hijo mío, si los pecadores quisieran engañarte,

no te dejes llevar por ellos.

11Tal vez te digan: «¡Ven con nosotros!

Estemos al acecho para derramar sangre.

Acechemos sin motivo a los incautos.

12Seamos como el sepulcro, como el abismo,

y traguémonos viva y entera a la gente.

13Hallaremos toda clase de riquezas

y llenaremos con despojos nuestras casas.

14Comparte tu destino con nosotros,

y compartiremos todos una misma bolsa.»

15Pero, hijo mío, no vayas por su camino;

¡aleja tus pasos de sus veredas!

16Sus pies corren hacia el mal,

¡se apresuran a derramar sangre!

17No tiene caso tender una trampa

a la vista de todas las aves;

18pero ellos atentan contra su propia vida;

¡ellos mismos se tienden la trampa!

19Así son las sendas de la gente ambiciosa:

¡su propia ambición les quita la vida!

20La sabiduría clama en las calles,

y deja oír su voz por las plazas.

21Clama en los principales puntos de encuentro;

a la entrada de la ciudad expone sus razones:

1.20-21:
Pr 8.1-3

22«Ustedes, muchachos inexpertos y burlones,

¿hasta cuándo seguirán amando la simpleza?

¿Hasta cuándo seguirán burlándose de todo?

¿Hasta cuándo aborrecerán el conocimiento?

23¡Presten atención a mis reprensiones!

Yo derramaré mi espíritu sobre ustedes,

y les daré a conocer mis argumentos.

24»Pero yo los llamé, y nadie quiso oírme;

les tendí la mano, y nadie me hizo caso;

25al contrario, desecharon todos mis consejos

y no quisieron recibir mi reprensión.

26Por eso, yo me burlaré de ustedes

cuando les sobrevenga la temida calamidad,

27cuando la calamidad que tanto temen

les sobrevenga como un torbellino;

¡cuando les sobrevengan tribulaciones y angustias!

28Entonces me llamarán, y no les responderé;

me buscarán de mañana, y no me hallarán.

29Puesto que aborrecen la sabiduría,

y no optaron por temer al Señor

30ni quisieron seguir mis consejos,

sino que menospreciaron todas mis reprensiones,

31comerán los frutos de sus andanzas

y se hartarán con sus propios consejos.

32Los incautos mueren por sus propios desvíos;

a los necios los destruye su autosuficiencia.

33Pero los que me oyen vivirán tranquilos,

sin sobresaltos ni temor de ningún mal.»

2

Excelencias de la sabiduría

21Hijo mío, si recibes mis palabras

y en tu mente guardas mis mandamientos,

2si tu oído está atento a la sabiduría

e inclinas tu corazón a la prudencia,

3si pides la ayuda de la inteligencia

y llamas a gritos a la prudencia,

4si la buscas como a la plata,

y la rebuscas como a un tesoro,

5entonces sabrás lo que es temer al Señor,

y hallarás el conocimiento de Dios.

6Porque el Señor da la sabiduría;

de sus labios brotan conocimiento e inteligencia.

7El Señor da sabiduría a los hombres rectos,

y es el escudo de los que viven con rectitud.

8El Señor vigila las sendas de la justicia,

y preserva el camino de sus fieles.

9Así entenderás lo que es el derecho y la justicia,

la equidad y todo buen camino.

10Cuando la sabiduría entre en tu corazón,

y te deleites con el conocimiento,

11la discreción te protegerá

y la inteligencia cuidará de ti.

12Te librará del mal camino

y de los que dicen cosas perversas,

13de los que dejan el camino recto

para andar por senderos tenebrosos;

14de los que gozan haciendo el mal,

y se alegran de sus actos perversos.

15Sus senderos son torcidos;

sus caminos han perdido el rumbo.

16Te librarás de la mujer ajena,

de esa extraña que con sus palabras te halaga

17pero abandona al compañero de su juventud

y se olvida de su pacto con Dios.

18Por eso su casa conduce a la muerte

y sus sendas terminan entre los muertos.

19Quien a ella se allega, no vuelve jamás;

¡ya no reencuentra los senderos de la vida!

20Por eso, sigue el camino de los buenos

y ve por las veredas de los justos,

21porque los hombres rectos habitarán la tierra;

los perfectos permanecerán en ella.

22Pero los impíos serán eliminados de la tierra;

los pecadores serán expulsados de ella.