Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
3

El mensaje a la iglesia de Sardes

31»Escribe al ángel3.1 Ángel: Véase la nota en 1.20. de la iglesia de Sardes:

“Yo tengo los siete espíritus de Dios3.1 Los siete espíritus de Dios: Véase la nota en 1.4-5. y las siete estrellas.3.1 Las siete estrellas: Compárese con 1.20. Escucha lo que te voy a decir:

‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que tienes fama de obedecerme fielmente. Pero la verdad es que no me obedeces. 2Así que levántate y esfuérzate por mejorar las cosas que aún haces bien, pero que estás a punto de no seguir haciendo, pues he visto que no obedeces a mi Dios. 3Acuérdate de todo lo que has aprendido acerca de Dios, y vuelve a obedecerlo. Arrepiéntete. Si no lo haces, iré a castigarte cuando menos lo esperes; llegaré a ti como el ladrón, que nunca sabes cuándo llegará a robar.

4’Sin embargo, en Sardes hay algunas personas que no han hecho lo malo. Por eso, andarán conmigo vestidos con ropas blancas, símbolo de victoria y santidad, pues se lo merecen.

5’A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí, los vestiré con ropas blancas, y no borraré sus nombres del libro de la vida.3.5 En el libro de la vida están escritos los nombres de todos los que vivirán para siempre con Dios. Y los reconoceré delante de mi Padre y de los ángeles que le sirven.

6’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios dice a las iglesias.’”

El mensaje a la iglesia de Filadelfia

7»Escribe al ángel de la iglesia de Filadelfia:

“Yo soy el verdadero Hijo de Dios.3.7 Hijo de Dios: lit. el Santo. Esta es una expresión que se basa en la relación especial de Jesús con Dios como su Hijo. Yo gobierno sobre el reino de David. Cuando abro una puerta, nadie puede volver a cerrarla; y cuando la cierro, nadie puede volver a abrirla. Ahora escucha lo que te voy a decir:

8‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que, a pesar de que tienes poco poder, me has obedecido en todo y nunca has negado conocerme. Por eso, pon atención: Voy a darte la oportunidad de servirme, y nadie te lo podrá impedir. Yo te he abierto la puerta, y nadie podrá cerrarla. 9Ya verás lo que haré con esos mentirosos que pertenecen a Satanás. Dicen que son judíos, pero en realidad no lo son. Haré que se arrodillen delante de ti, para que vean cuánto te amo.

10’Todos en el mundo tendrán dificultades y sufrimientos. Pero a ti te protegeré, porque tú me obedeciste cuando te ordené que no dejaras de confiar en mí. 11Pronto regresaré. Sigue creyendo fielmente en mí, y así nadie te quitará tu premio.

12’A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí, les daré un lugar importante en el templo de mi Dios, y nunca tendrán que salir de allí. En ellos escribiré el nombre de mi Dios y el de la ciudad celestial, que es la Nueva Jerusalén que vendrá. También escribiré en ellos mi nuevo nombre.

13’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.’”

El mensaje a la iglesia de Laodicea

14»Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea:

“¡Yo soy el Amén! Y me llamo así porque enseño la verdad acerca de Dios y nunca miento. Por medio de mí, Dios creó todas las cosas. Escucha bien lo que te voy a decir:

15‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que no me obedeces del todo, sino solo un poco. ¡Sería mejor que me obedecieras completamente, o que de plano no me obedecieras! 16Pero como solo me obedeces un poco, te rechazaré por completo. 17Pues tú dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no necesitas de nada. Pero no te das cuenta de que eres un pobre ciego, desdichado y miserable, y que estás desnudo. 18Por eso te aconsejo que compres de mí lo que de veras te hará rico. Porque lo que yo doy es de mucho valor, como el oro que se refina en el fuego. Si no quieres pasar la vergüenza de estar desnudo, acepta la ropa blanca que yo te doy, para que te cubras con ella, y las gotas medicinales para tus ojos. Solo así podrás ver.

19’Yo reprendo y corrijo a los que amo. Por eso, vuélvete a Dios y obedécelo completamente.

20’Yo estoy a tu puerta, y llamo;

si oyes mi voz y me abres,

entraré en tu casa

y cenaré contigo.

21’Los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí reinarán conmigo, así como yo he triunfado y ahora reino con mi Padre.

22’Si tienes oídos, pon atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.’”»

4

La alabanza en el cielo

41Después de esto, vi una puerta abierta en el cielo. Entonces la voz que había escuchado al principio, y que resonaba tan fuerte como una trompeta, me dijo: «¡Acércate!, voy a enseñarte lo que está por suceder.»

2En ese mismo instante quedé bajo el poder del Espíritu Santo, y vi un trono en el cielo. Sobre el trono estaba sentado alguien 3que brillaba como un diamante o como un rubí. Alrededor del trono, un arco iris brillaba como una esmeralda. 4Había también otros veinticuatro tronos, los cuales formaban un círculo, y en ellos estaban sentados veinticuatro ancianos.4.4 Los veinticuatro ancianos: Por ancianos el texto bíblico se refiere a líderes de gran prestigio, y no tanto a líderes de edad avanzada. Al parecer, estos veinticuatro ancianos son seres sobrenaturales. Esos ancianos estaban vestidos con ropas blancas, y tenían una corona de oro en la cabeza. 5Del trono salían ruidos, truenos y relámpagos, y delante del trono ardían siete antorchas, que son los siete espíritus de Dios.4.5 Los siete espíritus de Dios: Véase la nota en 1.4-5. 6Delante del trono había también algo que era transparente como el cristal, y que parecía un mar.

En el centro del círculo, alrededor del trono, había cuatro seres vivientes que tenían ojos en todo el cuerpo, por delante y por detrás. 7El primero de ellos parecía un león; el segundo parecía un toro; el tercero parecía un ser humano, y el cuarto parecía un águila en pleno vuelo. 8Cada uno de estos seres vivientes tenía seis alas, y ojos por todos lados, y no dejaban de cantar de día y de noche:

«¡Santo, santo,

santo es el Señor,

Dios todopoderoso,

que siempre ha vivido,

que vive, y pronto vendrá!»

9-10Estos cuatro seres vivientes cantan y dan gracias al que está sentado en el trono y vive para siempre. En sus cantos dicen lo maravilloso, poderoso y digno que es él de recibir honores. Cada vez que hacen esto, los veinticuatro ancianos se arrodillan delante de él, lo adoran y, arrojando sus coronas delante del trono, cantan:

11«Señor y Dios nuestro;

tú mereces que te alaben,

que te llamen maravilloso,

y que admiren tu poder.

»Porque tú creaste todo lo que existe;

gracias a ti, todo fue creado.»

5

El rollo y el Cordero

51En la mano derecha del que estaba sentado en el trono vi un libro enrollado. Las hojas del libro estaban escritas por ambos lados, y el libro estaba cerrado con siete sellos.5.1 El libro enrollado era un documento hecho de hojas de papiro, o de cuero, cosidas, y se enrrollaba para ser manejado con facilidad. Los sellos eran piezas de cera que se ponían en el borde externo del rollo para mantenerlo cerrado. Los siete sellos indican que no era posible abrir el rollo. 2Luego vi a un ángel poderoso que preguntaba con fuerte voz: «¿Quién tiene la autoridad de romper los sellos y de abrir el rollo?»

3Y no había nadie en todo el universo que pudiera abrir el rollo ni mirar su contenido. 4Yo me puse a llorar mucho, porque no había quien pudiera hacerlo. 5Pero uno de los ancianos5.5 Ancianos. Véase nota en 4.4. me dijo:

«No llores más, que ha salido vencedor el heredero del trono de David, a quien se le llama el León de Judá.5.5 Tanto el León de Judá como el heredero del trono de David son títulos que se le dan al Mesías (compárese con Génesis 49.9-10 y con Isaías 11.1-10). Solo él tiene la autoridad de romper los siete sellos y de abrir el rollo.»

6Entonces vi un Cordero5.6 El Cordero es también un título que se da al Mesías. Compárese con Juan 1.29. cerca del trono. En el cuerpo llevaba las marcas de haber sido sacrificado. Estaba de pie, rodeado por los cuatro seres vivientes y por los veinticuatro ancianos. Tenía siete cuernos,5.6 En la Biblia, los cuernos representan poder y autoridad. Los siete cuernos significan que Dios tiene poder sobre todas las cosas. y también siete ojos. Estos son los siete espíritus de Dios,5.6 Siete espíritus de Dios: Véase la nota en 1.4-5. que han sido enviados para visitar toda la tierra. 7El Cordero fue y tomó el libro enrollado que tenía en la mano derecha el que estaba sentado en el trono. 8Apenas hizo esto, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se arrodillaron delante de él. Cada uno tenía un arpa, y llevaba una copa llena de incienso que representaba las oraciones del pueblo de Dios. 9Y todos ellos cantaban esta nueva canción:

«Solo tú mereces tomar el libro

y romper sus sellos.

Porque fuiste sacrificado,

y con tu sangre

rescataste para Dios,

a gente de toda raza,

idioma, pueblo y nación.

10Los hiciste reyes

y sacerdotes para nuestro Dios;

ellos gobernarán la tierra.»

11Luego oí el murmullo de muchos ángeles. Eran millones y millones de ángeles que rodeaban el trono, a los cuatro seres vivientes y a los veinticuatro ancianos. 12Y decían con fuerte voz:

«El Cordero que fue sacrificado,

merece recibir el poder y la riqueza,

la sabiduría y la fuerza,

el honor y la alabanza.»

13Y también oí decir a todos los seres del universo:

«¡Que todos alaben

al que está sentado en el trono,

y también al Cordero!

Que lo llamen maravilloso,

y por siempre admiren su poder.»

14Los cuatro seres vivientes decían: «¡Así sea!», y los veinticuatro ancianos se arrodillaron y adoraron al que está sentado en el trono, y al Cordero.