Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
2

El mensaje a la iglesia de Éfeso

21»Escribe al ángel2.1 Ángel: Véase la nota en 1.20. de la iglesia de Éfeso:

“Yo sostengo las siete estrellas en mi mano derecha, y camino entre los siete candelabros de oro.2.1 Candelabros de oro: Véase nota en 1.12. Pon atención a lo que te voy a decir:

2‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que por obedecerme has tenido muchas dificultades. También sé que las has soportado con mucha paciencia, y que rechazas a los malvados. Has puesto a prueba a los que no son apóstoles pero dicen serlo, y has demostrado que son unos mentirosos. 3Has sido paciente, y por obedecerme has sufrido mucho. Pero aun así no te has cansado de obedecerme.

4’Sin embargo, hay algo que no me gusta de ti, y es que ya no me amas tanto como me amabas cuando te hiciste cristiano. 5Por eso, acuérdate de cómo eras antes, y vuelve a obedecer a Dios. Deja de hacer lo malo, y compórtate como al principio. Si no lo haces, yo iré a castigarte y quitaré tu candelabro de su lugar.

6’Lo que me gusta de ti es que, lo mismo que yo, odias lo que hacen los nicolaitas.2.6 Nicolaitas: No sabemos nada acerca de este grupo. Por lo que se dice en Apocalipsis, parece tratarse de un grupo sectario. Según ellos, la libertad cristiana les permitía practicar la idolatría y otras costumbres paganas.

7’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.

’A los que triunfen sobre las dificultades y no dejen de confiar en mí, les daré a comer el fruto del árbol que da vida. Ese árbol crece en el hermoso jardín de Dios.’”

El mensaje a la iglesia de Esmirna

8»Escribe al ángel de la iglesia de Esmirna:

“Yo soy el primero y el último.2.8 El… último: Véase la nota en 1.8. ¡Había muerto, pero he resucitado! Escucha bien lo que te voy a decir:

9‘Yo conozco las dificultades por las que ahora pasas, y sé que eres pobre, aunque espiritualmente eres muy rico. También sé lo mal que hablan de ti los que se consideran judíos, pero que en realidad son un grupo que pertenece a Satanás.

10’No tengas miedo de lo que vas a sufrir. El diablo meterá a algunos de ustedes en la cárcel, para ver si en verdad confían en mí. Durante algún tiempo, ustedes tendrán muchas dificultades; pero si confían en mí hasta la muerte, yo les daré como premio la vida eterna.2.10 Como premio la vida eterna: lit. la corona de vida. En la antigüedad, los atletas que ganaban competencias no recibían medallas como premio, sino coronas de flores.

11’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.

’Los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en mí, jamás serán separados de Dios.’”

El mensaje a la iglesia de Pérgamo

12»Escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo:

“Yo tengo la espada delgada y de doble filo. Escucha lo que te voy a decir:

13‘Yo sé que tú vives en la ciudad donde Satanás tiene su trono,2.13 La ciudad… trono: Pérgamo era una ciudad donde se adoraba a muchos dioses falsos, y fue la primera ciudad donde se construyó un templo para adorar como un dios al emperador romano. Por eso, el autor dice que en esta ciudad gobernaba Satanás. pero también sé que, a pesar de eso, sigues confiando en mí. En esa ciudad mataron a Antipas, quien siempre me sirvió con fidelidad, ¡y ni siquiera entonces dejaste de confiar en mí!

14’Sin embargo, hay algo que no me gusta de ti, y es que no has rechazado a los que siguen el mal ejemplo de Balaam. Él le aconsejó a Balac que hiciera pecar a los israelitas, y además los animó a adorar dioses falsos y a comer de lo que se les había ofrecido.

15’Tampoco has rechazado a los que siguen las enseñanzas de los nicolaitas. 16Por eso, vuelve a obedecerme, porque si no lo haces, vendré pronto y, con el poder de mi palabra, te castigaré a ti, a los nicolaitas y a sus seguidores.

17’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.

’A los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en mí, les daré a comer del maná2.17 El maná es descrito varias veces como una comida que viene del cielo. escondido y les entregaré una piedra blanca. Sobre esa piedra está escrito un nuevo nombre, que nadie conoce. Solamente lo conocerán los que reciban la piedra.’”

El mensaje a la iglesia de Tiatira

18»Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira:

“¡Yo soy el Hijo de Dios! Mis ojos parecen llamas de fuego, y mis pies brillan como el bronce bien pulido. Escucha lo que te voy a decir:

19‘Estoy enterado de todo lo que haces. Sé muy bien que me amas y que no has dejado de confiar en mí; también sé que has servido a los demás, y que ahora los estás ayudando mucho más que al principio.

20’Pero hay algo que no me gusta de ti, y es que has dejado que Jezabel2.20 Jezabel: Así se llamaba la esposa del rey Acab, que gobernó en Israel muchos años antes de Cristo. Jezabel obligó a los israelitas a adorar a los ídolos. En este caso, la referencia a ella es simbólica. siga engañando a mis servidores. Esa mujer anda diciendo que yo la envié, y les ha dicho a mis servidores que pueden comer de lo que se ofrece a dioses falsos, y los anima a serme infieles. 21Yo le he dado tiempo para que vuelva a obedecerme, pero no ha querido hacerlo, ni ha dejado de creer en dioses falsos.

22-23’Yo voy a hacer que esa mujer se enferme gravemente, y que se mueran los que obedecen sus enseñanzas y siguen creyendo en dioses falsos. Pero si ellos se arrepienten y vuelven a obedecerme, no les haré ningún daño.

’Así, todas las iglesias sabrán que yo conozco los pensamientos y deseos de todos, y que a cada uno le daré el castigo que merecen sus malas acciones.

24’Pero a los que están en Tiatira, los cuales no siguen las enseñanzas de esa mujer, ni han llegado a conocer lo que algunos llaman los secretos profundos de Satanás, les doy esta única orden: 25que sigan creyendo firmemente en mí hasta que yo vuelva.

26-28’A los que triunfen sobre las dificultades y no dejen de confiar en mí, les daré como señal de victoria la estrella de la mañana. Y si me obedecen siempre, les daré poder sobre los países del mundo, así como mi Padre me dio ese poder a mí. Gobernarán a esos países, y los tratarán con dureza; ¡los harán pedazos, como si fueran ollas de barro!

29’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.’”

3

El mensaje a la iglesia de Sardes

31»Escribe al ángel3.1 Ángel: Véase la nota en 1.20. de la iglesia de Sardes:

“Yo tengo los siete espíritus de Dios3.1 Los siete espíritus de Dios: Véase la nota en 1.4-5. y las siete estrellas.3.1 Las siete estrellas: Compárese con 1.20. Escucha lo que te voy a decir:

‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que tienes fama de obedecerme fielmente. Pero la verdad es que no me obedeces. 2Así que levántate y esfuérzate por mejorar las cosas que aún haces bien, pero que estás a punto de no seguir haciendo, pues he visto que no obedeces a mi Dios. 3Acuérdate de todo lo que has aprendido acerca de Dios, y vuelve a obedecerlo. Arrepiéntete. Si no lo haces, iré a castigarte cuando menos lo esperes; llegaré a ti como el ladrón, que nunca sabes cuándo llegará a robar.

4’Sin embargo, en Sardes hay algunas personas que no han hecho lo malo. Por eso, andarán conmigo vestidos con ropas blancas, símbolo de victoria y santidad, pues se lo merecen.

5’A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí, los vestiré con ropas blancas, y no borraré sus nombres del libro de la vida.3.5 En el libro de la vida están escritos los nombres de todos los que vivirán para siempre con Dios. Y los reconoceré delante de mi Padre y de los ángeles que le sirven.

6’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios dice a las iglesias.’”

El mensaje a la iglesia de Filadelfia

7»Escribe al ángel de la iglesia de Filadelfia:

“Yo soy el verdadero Hijo de Dios.3.7 Hijo de Dios: lit. el Santo. Esta es una expresión que se basa en la relación especial de Jesús con Dios como su Hijo. Yo gobierno sobre el reino de David. Cuando abro una puerta, nadie puede volver a cerrarla; y cuando la cierro, nadie puede volver a abrirla. Ahora escucha lo que te voy a decir:

8‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que, a pesar de que tienes poco poder, me has obedecido en todo y nunca has negado conocerme. Por eso, pon atención: Voy a darte la oportunidad de servirme, y nadie te lo podrá impedir. Yo te he abierto la puerta, y nadie podrá cerrarla. 9Ya verás lo que haré con esos mentirosos que pertenecen a Satanás. Dicen que son judíos, pero en realidad no lo son. Haré que se arrodillen delante de ti, para que vean cuánto te amo.

10’Todos en el mundo tendrán dificultades y sufrimientos. Pero a ti te protegeré, porque tú me obedeciste cuando te ordené que no dejaras de confiar en mí. 11Pronto regresaré. Sigue creyendo fielmente en mí, y así nadie te quitará tu premio.

12’A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí, les daré un lugar importante en el templo de mi Dios, y nunca tendrán que salir de allí. En ellos escribiré el nombre de mi Dios y el de la ciudad celestial, que es la Nueva Jerusalén que vendrá. También escribiré en ellos mi nuevo nombre.

13’Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.’”

El mensaje a la iglesia de Laodicea

14»Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea:

“¡Yo soy el Amén! Y me llamo así porque enseño la verdad acerca de Dios y nunca miento. Por medio de mí, Dios creó todas las cosas. Escucha bien lo que te voy a decir:

15‘Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que no me obedeces del todo, sino solo un poco. ¡Sería mejor que me obedecieras completamente, o que de plano no me obedecieras! 16Pero como solo me obedeces un poco, te rechazaré por completo. 17Pues tú dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no necesitas de nada. Pero no te das cuenta de que eres un pobre ciego, desdichado y miserable, y que estás desnudo. 18Por eso te aconsejo que compres de mí lo que de veras te hará rico. Porque lo que yo doy es de mucho valor, como el oro que se refina en el fuego. Si no quieres pasar la vergüenza de estar desnudo, acepta la ropa blanca que yo te doy, para que te cubras con ella, y las gotas medicinales para tus ojos. Solo así podrás ver.

19’Yo reprendo y corrijo a los que amo. Por eso, vuélvete a Dios y obedécelo completamente.

20’Yo estoy a tu puerta, y llamo;

si oyes mi voz y me abres,

entraré en tu casa

y cenaré contigo.

21’Los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí reinarán conmigo, así como yo he triunfado y ahora reino con mi Padre.

22’Si tienes oídos, pon atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las iglesias.’”»

4

La alabanza en el cielo

41Después de esto, vi una puerta abierta en el cielo. Entonces la voz que había escuchado al principio, y que resonaba tan fuerte como una trompeta, me dijo: «¡Acércate!, voy a enseñarte lo que está por suceder.»

2En ese mismo instante quedé bajo el poder del Espíritu Santo, y vi un trono en el cielo. Sobre el trono estaba sentado alguien 3que brillaba como un diamante o como un rubí. Alrededor del trono, un arco iris brillaba como una esmeralda. 4Había también otros veinticuatro tronos, los cuales formaban un círculo, y en ellos estaban sentados veinticuatro ancianos.4.4 Los veinticuatro ancianos: Por ancianos el texto bíblico se refiere a líderes de gran prestigio, y no tanto a líderes de edad avanzada. Al parecer, estos veinticuatro ancianos son seres sobrenaturales. Esos ancianos estaban vestidos con ropas blancas, y tenían una corona de oro en la cabeza. 5Del trono salían ruidos, truenos y relámpagos, y delante del trono ardían siete antorchas, que son los siete espíritus de Dios.4.5 Los siete espíritus de Dios: Véase la nota en 1.4-5. 6Delante del trono había también algo que era transparente como el cristal, y que parecía un mar.

En el centro del círculo, alrededor del trono, había cuatro seres vivientes que tenían ojos en todo el cuerpo, por delante y por detrás. 7El primero de ellos parecía un león; el segundo parecía un toro; el tercero parecía un ser humano, y el cuarto parecía un águila en pleno vuelo. 8Cada uno de estos seres vivientes tenía seis alas, y ojos por todos lados, y no dejaban de cantar de día y de noche:

«¡Santo, santo,

santo es el Señor,

Dios todopoderoso,

que siempre ha vivido,

que vive, y pronto vendrá!»

9-10Estos cuatro seres vivientes cantan y dan gracias al que está sentado en el trono y vive para siempre. En sus cantos dicen lo maravilloso, poderoso y digno que es él de recibir honores. Cada vez que hacen esto, los veinticuatro ancianos se arrodillan delante de él, lo adoran y, arrojando sus coronas delante del trono, cantan:

11«Señor y Dios nuestro;

tú mereces que te alaben,

que te llamen maravilloso,

y que admiren tu poder.

»Porque tú creaste todo lo que existe;

gracias a ti, todo fue creado.»