Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
94

Dios es un juez justo

SALMO 94 (93)

941-2Dios mío,

tú eres el juez de la tierra;

¡hazte presente,

entra en acción,

y castiga a los culpables!

¡Dales su merecido a los orgullosos!

3Dios mío,

¡basta ya de malvados,

basta ya de sus burlas!

4Todos ellos son malhechores;

¡son unos habladores y orgullosos!

¡Se creen la gran cosa!

5Aplastan y afligen

a tu pueblo elegido:

6matan a las viudas,

asesinan a los huérfanos,

masacran a los refugiados,

7y aun se atreven a decir:

«El Dios de Israel

no se da cuenta de nada».

8Gente torpe,

quiero que entiendan esto;

¿cuándo van a comprenderlo?

9Si Dios nos dio

la vista y el oído,

¡de seguro él puede ver y oír!

10¡Cómo no va a castigar

el que corrige a las naciones!

¡Como no va a saber

el que nos instruye a todos!

11¡Bien sabe nuestro Dios

las tonterías que se nos ocurren!

12Mi Dios,

bendices a los que corriges,

a los que instruyes en tu ley,

13para que enfrenten tranquilos

los tiempos difíciles;

en cambio, a los malvados

se les echará en la tumba.

14Tú, mi Dios,

jamás abandonarás a tu pueblo.

15Los jueces volverán a ser justos,

y la gente honrada los imitará.

16Cuando los malvados me atacaron,

nadie se levantó a defenderme;

¡nadie se puso de mi parte

y en contra de los malhechores!

17Si tú no me hubieras ayudado,

muy pronto habría perdido la vida;

18pero te llamé

al sentir que me caía,

y tú, con mucho amor,

me sostuviste.

19En medio de mis angustias

y grandes preocupaciones,

tú me diste consuelo y alegría.

20Tú no puedes ser amigo

de gobernantes corruptos,

que violan la ley

y hacen planes malvados.

21Esa clase de gobernantes

siempre está haciendo planes

contra la gente honrada,

y dicta sentencia de muerte

contra la gente inocente.

22-23Esa gente es tan malvada

que acabarás por destruirla.

Pero tú, mi Dios,

eres mi más alto escondite;

¡eres como una roca

en la que encuentro refugio!

95

Cantemos a Dios con alegría

SALMO 95 (94)

951¡Vamos, cantemos con alegría!

¡Alabemos a nuestro Dios!

¡Él nos salva y nos protege!

2¡Vayamos a darle gracias!

¡Cantémosle himnos de alabanza!

3Nuestro Dios es poderoso,

¡es el rey de todos los dioses!

4Nuestro Dios tiene en sus manos

lo más profundo de la tierra;

suyas son las montañas más altas.

5Suyos son el mar y la tierra,

pues él mismo los creó.

6¡Vamos, adoremos de rodillas

a nuestro Dios y creador!

7Pertenecemos a Dios;

nosotros somos su pueblo.

Él es nuestro pastor,

y nosotros somos su rebaño;

¡estamos bajo su cuidado!

Si hoy escuchamos su voz,

8no seamos tercos,

como cuando nos rebelamos

en el desierto, cerca de Masá.

9Dios dice:

«En aquella ocasión,

sus antepasados me pusieron a prueba,

a pesar de que vieron lo que hice.

10Durante cuarenta años

estuve muy enojado contra ellos,

y al fin les hice ver

que vivían en el error,

pues no obedecían mis mandamientos.

11Por eso, ya enojado decidí:

“No voy a permitirles

entrar en la tierra prometida,

donde los habría hecho descansar”».

96

Dios es nuestro rey

SALMO 96 (95)

961¡Vamos, habitantes de este mundo!

¡Cantemos a Dios un nuevo himno!

2¡Cantemos alabanzas a nuestro Dios!

¡Celebremos día tras día sus victorias!

3¡Anunciemos su grandeza y maravillas

entre todas las naciones!

4¡Grande y digno de alabanza

es nuestro Dios,

y más temible que todos los dioses!

5Los dioses de otras naciones

son dioses falsos,

pero Dios hizo los cielos.

6Lleno está su santuario

de majestad y esplendor,

de poder y belleza.

7Pueblos todos,

¡reconozcan el poder de nuestro Dios

y ríndanle homenaje!

8¡Vengan a los patios de su templo

y traigan sus ofrendas!

¡Adórenlo como él se merece!

9¡Inclínense ante él

en su santuario majestuoso!

¡Que toda la tierra le rinda homenaje!

10Que digan las naciones:

«¡Dios es nuestro rey!»

Él estableció el mundo con firmeza,

y el mundo jamás se moverá.

¡Él gobierna las naciones con justicia!

11¡Que se alegren los cielos!

¡Que grite la tierra de alegría!

¡Que ruja el mar,

con todo lo que contiene!

12¡Que canten alegres los campos,

con todo lo que hay en ellos!

¡Que griten de alegría

todos los árboles del bosque!

13¡Que canten en presencia de Dios,

que viene ya para gobernar al mundo!

¡Dios gobernará con verdadera justicia

a todos los pueblos de la tierra!