Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
128

Dios bendice a la familia

SALMO 128 (127)

(1a) Cántico para las peregrinaciones.

1281 1 (1b) ¡Dios bendice

a todos los que lo obedecen

y siguen sus enseñanzas!

2-3Si tú eres uno de ellos,

Dios te bendecirá mucho.

En el seno de tu hogar

comerás y disfrutarás

de lo que ganes con tu trabajo.

Tu esposa tendrá muchos hijos.

¡Parecerá un racimo de uvas!

Nunca en tu mesa faltará comida,

y tus hijos crecerán

fuertes como los olivos.

4¡Así es como Dios bendice

a todos los que lo obedecen!

5¡Que Dios te bendiga

desde su templo en el monte Sión!

¡Que veas prosperar a Jerusalén

todos los días de tu vida!

6¡Que Dios te deje ver crecer

a tus hijos y a tus nietos!

¡Que haya paz en Israel!

129

Dios es justo

SALMO 129 (128)

(1a) Cántico para las peregrinaciones.

1291 1 (1b) Dejemos que nuestra gente

nos hable de las angustias

que ha pasado desde su juventud:

2«Hemos pasado muchas angustias

desde nuestra juventud,

pero no han podido vencernos.

3El enemigo nos hirió la espalda;

¡nos hizo profundas heridas,

como quien abre surcos

con un arado!

4Pero Dios es justo

y nos libró de los malvados».

5¡Que sean derrotados

y puestos en vergüenza

todos los que odian a Jerusalén!

6¡Que se marchiten como la hierba

que crece en el techo de la casa!

7Esa gente es como la hierba,

de la que no se ocupan

ni los que la cortan

ni los que la recogen.

8Cuando pasan, nadie los saluda;

y si saludan, nadie les contesta.

130

Nuestra esperanza está en Dios

SALMO 130 (129)

(1a) Cántico para las peregrinaciones.

1301 1 (1b) Dios mío, yo te llamo

pues estoy muy angustiado.

2¡Escúchame, Dios mío!

¡Presta oído a mis gritos

que te piden compasión!

3Si tomaras en cuenta

todos nuestros pecados,

nadie podría presentarse ante ti.

4Pero tú nos perdonas.

¡Por eso mereces nuestra adoración!

5En Dios he puesto mi esperanza;

con toda el alma confío en él,

pues confío en sus promesas.

6Con ansias espero a Dios;

¡con más ansias lo espero

que los vigilantes a la mañana!

Los vigilantes esperan

que llegue la mañana,

7y tú, Israel, esperas

la llegada de Dios

porque él nos ama

y nos da plena libertad.

8¡Dios salvará a Israel

de todos sus pecados!