Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
110

Dios da poder al rey

SALMO 110 (109)

(1a) Himno de David.

1101 1 (1b) Mi Dios le dijo a mi señor el rey:

«Siéntate a la derecha de mi trono

hasta que yo derrote a tus enemigos».

2¡Que Dios te permita

derrotar a tus enemigos,

y extienda desde Jerusalén

el poder de tu reinado!

3¡Que tus soldados te juren lealtad

sobre los cerros de Dios

en el día de la batalla!

Cuando salga el sol,

se renovarán tus fuerzas.

4Dios ha hecho un juramento,

y lo cumplirá:

«Tú eres sacerdote para siempre,

como lo fue Melquisedec».

5-6Mi Dios está a tu derecha,

y siempre te ayudará.

Cuando manifieste su enojo,

aplastará reyes y gobernantes,

juzgará naciones,

y por toda la tierra

amontonará cadáveres.

7Junto al camino,

el rey apagará su sed

con el agua de un arroyo,

y así recobrará las fuerzas.

111

Alabemos a Dios

SALMO 111 (110)

1111¡Alabemos a nuestro Dios!

Ustedes, la gente honrada,

únanse a mí para alabar a Dios

de todo corazón.

2¡Grandes son las maravillas

que Dios ha realizado!

Grande es la alegría

de los que se admiran al verlas.

3En todo lo que hace puede verse

el esplendor y la grandeza

que merece nuestro Dios y rey;

su justicia es siempre la misma.

4Dios es muy tierno y bondadoso,

y hace que sus maravillas

sean siempre recordadas.

5Dios da de comer

al pueblo que lo adora,

y jamás se olvida de su pacto.

6Da a conocer a su pueblo

sus actos poderosos,

y le da en posesión

los territorios de otras naciones.

7La ley de nuestro Dios es verdadera;

podemos confiar en sus mandatos,

8pues tienen valor permanente;

nacen de la verdad y de la rectitud.

9Dios dio libertad a su pueblo;

así afirmó su pacto eterno.

¡Imponente es el Dios de Israel;

el único Dios!

10Si alguien quiere ser sabio,

que empiece por obedecer a Dios.

Quienes lo hacen así,

demuestran inteligencia.

¡Dios merece ser siempre alabado!

112

Dios bendice a la gente buena

SALMO 112 (111)

1121¡Alabemos a nuestro Dios!

¡Dios bendice a quienes lo adoran

y gozan cumpliendo sus mandamientos!

2Los hijos de la gente honrada

dominarán el país

y serán siempre bendecidos.

3Tendrán en su casa muchas riquezas,

y siempre triunfarán en todo.

4Como son bondadosos,

justos y compasivos,

guiarán a la gente honrada

como una luz en la oscuridad.

5La gente buena es generosa:

presta a quienes le piden,

y maneja bien sus negocios.

6La gente buena jamás fracasa;

siempre se le recuerda con cariño.

7Nunca le asalta el temor

de recibir malas noticias,

pues confía en Dios

de todo corazón.

8No tiene por qué preocuparse,

ni por qué sentir miedo;

hasta mira con aire de triunfo

a todos sus enemigos.

9Siempre que ayuda a los pobres,

lo hace con generosidad;

en todo sale triunfante,

y levanta la cabeza con orgullo.

10Cuando los malvados ven esto

se enojan y rechinan los dientes,

pero acaban por perderse.

¡Los planes de los malvados

siempre fracasan!