Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
4

No hay nada como la sabiduría

41Queridos jovencitos:

cuando su padre los instruya,

préstenle atención,

si realmente quieren aprender.

2Yo, como maestro,

les doy este buen consejo:

no abandonen sus enseñanzas.

3Yo también fui niño;

tuve un padre y una madre

que me trataban con ternura.

4Mi padre me dio este consejo:

«Grábate bien lo que te digo,

y haz lo que te mando;

así tendrás larga vida.

5Hazte cada vez

más sabio y entendido;

nunca olvides mis enseñanzas.

¡Jamás te apartes de ellas!

6Si amas a la sabiduría

y nunca la abandonas,

ella te cuidará y te protegerá.

7Lo que realmente importa

es que cada día seas más sabio

y que aumentes tus conocimientos,

aunque tengas que vender

todo lo que poseas.

8Valoriza el conocimiento,

y tu vida tendrá más valor;

si haces tuyo el conocimiento,

todos te tratarán con respeto,

9y quedarán admirados

de tu gran sabiduría.

10»Escúchame, jovencito:

hazme caso y vivirás muchos años.

11Yo, como maestro,

te enseño a vivir sabiamente

y a siempre hacer el bien.

12Vayas rápido o despacio,

no tendrás ningún problema

para alcanzar el éxito.

13Acepta mis enseñanzas

y no te apartes de ellas;

cuídalas mucho,

que de ellas depende tu vida.

14No te juntes con gente malvada

ni sigas su mal ejemplo.

15¡Aléjate de su compañía!

¡Aléjate, y sigue adelante!

16Esa gente no duerme

hasta que hace algo malo;

¡no descansa hasta destruir a alguien!

17En vez de comer,

se satisface cometiendo maldades;

en vez de beber,

festeja la violencia que comete.

18»La vida de los hombres buenos

brilla como la luz de la mañana:

va siendo más y más brillante,

hasta que alcanza todo su esplendor.

19La vida de los malvados

es todo lo contrario:

es como una gran oscuridad

donde no saben ni en qué tropiezan.

20»Querido jovencito,

escucha bien lo que te digo.

21Grábate bien mis enseñanzas,

y no te apartes de ellas,

22pues son una fuente de vida

para quienes las encuentran;

son el remedio para una vida mejor.

23Y sobre todas las cosas,

cuida tu mente,

porque ella es la fuente de la vida.

24No te rebajes diciendo

palabras malas e indecentes.

25Pon siempre tu mirada

en lo que está por venir.

26Corrige tu conducta,

afirma todas tus acciones.

27Por nada de este mundo

dejes de hacer el bien;

¡apártate de la maldad!»

5

Advertencias contra la mujer infiel

51Querido jovencito,

atiende a mis sabios consejos,

2para que cuando hables

lo hagas con sabiduría.

3La mujer infiel te engaña

con palabras suaves y dulces,

4que al fin de cuentas

resultan más amargas que la hiel

y más peligrosas que una espada.

5Quien se enreda con ella,

¡va derecho a la tumba!

6A ella no le importa

lo que digan de su conducta;

lleva una vida sin control,

pero no lo reconoce.

7Querido jovencito, escúchame:

¡no desprecies mis consejos!

8Apártate de esa mujer

y no te acerques a su casa,

9o acabarás entregando tu salud

y los mejores años de tu vida

a gente cruel y peligrosa;

10¡todo tu salario, y el dinero

que con tanto esfuerzo te ganaste,

irá a parar en otras manos!

11-12Cuando te hayas quedado pobre,

dirás entre llantos y lamentos:

«¡Pobre de mí, pobre de mí!

¡Nunca acepté ningún consejo!

13Jamás les hice caso a mis maestros,

ni obedecí a los que me orientaban.

14¡Ahora estoy casi en la desgracia

ante toda la comunidad!»

Sé fiel a tu esposa

15Si quieres disfrutar del amor,

disfrútalo con tu esposa.

16¡Guarda tu amor solo para ella!

¡No se lo des a ninguna otra!

17No compartas con nadie

el gozo de tu matrimonio.

18¡Bendita sea tu esposa,

la novia de tu juventud!

19Es como una linda venadita;

deja que su amor y sus caricias

te hagan siempre feliz.

Dios mira tu conducta

20Querido jovencito,

no dejes que otra mujer te cautive

ni busques las caricias

de la mujer casada.

21Dios mira con mucha atención

la conducta de todos nosotros.

22El pecado y las malas acciones

son trampas para el malvado,

y lo hacen su prisionero.

23Así muere esta clase de gente

que no quiere ser corregida;

¡su falta de entendimiento

acaba por destruirla!

6

Piensa antes de actuar

61Querido jovencito,

si algún amigo te pide

que respondas por él

y te comprometas

a pagar sus deudas,

2no aceptes ese compromiso,

pues caerás en la trampa.

3No dejes que tu amigo te atrape;

¡mejor ponte a salvo!

Te recomiendo que vayas a verlo

y le ruegues que no te comprometa.

4Que no te agarren de tonto;

5mejor ponte a salvo,

como huyen del cazador,

las aves y los venados.

No seas perezoso

6¡Vamos, joven perezoso,

fíjate en la hormiga!

¡Fíjate en cómo trabaja,

y aprende a ser sabio como ella!

7La hormiga no tiene jefes,

ni capataces ni gobernantes,

8pero durante la cosecha

recoge su comida y la guarda.

9Jovencito perezoso,

¿cuánto más seguirás durmiendo?,

¿cuándo vas a despertar?

10Te duermes un poco,

te tomas la siesta,

tomas un descansito

y te cruzas de brazos…

11¡Así acabarás

en la más terrible pobreza!

No seas mentiroso

12Hay gente mala y sinvergüenza

que anda contando mentiras;

13para engañar a los otros,

guiña el ojo,

apunta con los dedos,

y hace señas con los pies.

14Esa gente solo piensa hacer lo malo,

y siempre anda provocando pleitos.

15Por eso la desgracia

vendrá sobre ellos de repente;

cuando menos lo esperen,

serán destruidos sin remedio.

No provoques peleas

16Hay seis clases de gente,

y puede añadirse una más

que Dios no puede soportar:

17La gente orgullosa,

la gente violenta,

la gente mentirosa,

18la gente malvada,

la gente ansiosa de hacer lo malo,

19la gente que miente en un juicio,

y la que provoca pleitos familiares.

Cuidado con la mujer infiel

20Querido jovencito,

cumple al pie de la letra

con los mandamientos de tu padre

y con las enseñanzas de tu madre.

21Grábatelos en la memoria,

y tenlos siempre presentes;

22te mostrarán el camino a seguir,

velarán tu sueño mientras duermes,

y hablarán contigo cuando despiertes.

23Los mandamientos y las enseñanzas

son como una lámpara encendida;

la corrección y la disciplina

te mostrarán cómo debes vivir;

24te cuidarán de la mujer infiel,

que con palabras dulces te convence.

25No pienses en esa malvada;

no te dejes engañar por su hermosura

ni te dejes cautivar por su mirada.

26Por una prostituta

puedes perder la comida,

pero por la mujer de otro

puedes perder la vida.

27Si te echas brasas en el pecho,

te quemarás la ropa;

28si caminas sobre brasas,

te quemarás los pies;

29si te enredas con la esposa de otro,

no quedarás sin castigo.

30No se ve mal que un ladrón

robe para calmar su hambre,

31aunque si lo sorprenden robando

debe devolver siete veces

el valor de lo robado;

a veces tiene que pagar

con todas sus posesiones.

32-33Pero el que se enreda

con la mujer de otro

comete la peor estupidez:

busca golpes,

encuentra vergüenzas,

¡y acaba perdiendo la vida!

34Además, el marido engañado

da rienda suelta a su furia;

si de vengarse se trata,

no perdona a nadie.

35Un marido ofendido

no acepta nada a cambio;

no se da por satisfecho

ni con todo el oro del mundo.