Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
3

Otras ventajas de la sabiduría

31Querido jovencito,

grábate bien mis enseñanzas;

memoriza mis mandamientos.

2Así te irá siempre bien

por el resto de tu vida.

3Ama siempre a Dios

y sé sincero con tus amigos;

4así estarás bien con Dios

y con tus semejantes.

5Pon toda tu confianza en Dios

y no en lo mucho que sabes.

6Toma en cuenta a Dios

en todas tus acciones,

y él te ayudará en todo.

7No te creas muy sabio;

obedece a Dios y aléjate del mal;

8así te mantendrás sano y fuerte.

9Demuéstrale a Dios

que para ti él es lo más importante.

Dale de lo que tienes

y de todo lo que ganes;

10así nunca te faltará

ni comida ni bebida.

11Querido jovencito,

no rechaces la instrucción de Dios

ni te enojes cuando te reprenda.

12Porque Dios corrige a quienes ama,

como corrige un padre a sus hijos.

13Dios bendice al joven

que actúa con sabiduría,

14y que saca de ella más provecho

que del oro y la plata.

15La sabiduría y el conocimiento

valen más que las piedras preciosas;

¡ni los tesoros más valiosos

se les pueden comparar!

16Por un lado, te dan larga vida;

por el otro, buena fama y riquezas.

17Qué grato es seguir sus consejos,

pues en ellos hay bienestar.

18¡Dios bendice al joven

que ama a la sabiduría,

pues de ella obtiene la vida!

19Con sabiduría y gran cuidado

Dios afirmó cielo y tierra.

20Con su conocimiento

hizo brotar lagos y ríos

y dejó caer la lluvia.

21Querido jovencito,

aprende a tomar buenas decisiones

y piensa bien lo que haces.

22Hacerlo así te dará vida

y los demás te admirarán.

23Andarás por la vida

sin problemas ni tropiezos.

24Cuando te acuestes,

podrás dormir tranquilo

y sin preocupaciones.

25No sufrirás las desgracias

que caen sobre los malvados.

26Dios siempre estará a tu lado

y nada te hará caer.

27No te niegues a hacer un favor,

siempre que puedas hacerlo.

28Nunca digas: «Te ayudaré mañana»,

cuando puedas ayudar hoy.

29Nunca traiciones al amigo

que confía en ti.

30No andes buscando pleitos,

si nadie te ha hecho daño.

31No envidies a los violentos

ni sigas su mal ejemplo.

32Dios no soporta a los malvados,

pero es amigo de la gente honrada.

33Dios bendice el hogar del hombre honrado,

pero maldice la casa del malvado.

34Dios se burla de los burlones,

pero brinda su ayuda a los humildes.

35Los sabios merecen honra,

y los tontos, solo deshonra.

4

No hay nada como la sabiduría

41Queridos jovencitos:

cuando su padre los instruya,

préstenle atención,

si realmente quieren aprender.

2Yo, como maestro,

les doy este buen consejo:

no abandonen sus enseñanzas.

3Yo también fui niño;

tuve un padre y una madre

que me trataban con ternura.

4Mi padre me dio este consejo:

«Grábate bien lo que te digo,

y haz lo que te mando;

así tendrás larga vida.

5Hazte cada vez

más sabio y entendido;

nunca olvides mis enseñanzas.

¡Jamás te apartes de ellas!

6Si amas a la sabiduría

y nunca la abandonas,

ella te cuidará y te protegerá.

7Lo que realmente importa

es que cada día seas más sabio

y que aumentes tus conocimientos,

aunque tengas que vender

todo lo que poseas.

8Valoriza el conocimiento,

y tu vida tendrá más valor;

si haces tuyo el conocimiento,

todos te tratarán con respeto,

9y quedarán admirados

de tu gran sabiduría.

10»Escúchame, jovencito:

hazme caso y vivirás muchos años.

11Yo, como maestro,

te enseño a vivir sabiamente

y a siempre hacer el bien.

12Vayas rápido o despacio,

no tendrás ningún problema

para alcanzar el éxito.

13Acepta mis enseñanzas

y no te apartes de ellas;

cuídalas mucho,

que de ellas depende tu vida.

14No te juntes con gente malvada

ni sigas su mal ejemplo.

15¡Aléjate de su compañía!

¡Aléjate, y sigue adelante!

16Esa gente no duerme

hasta que hace algo malo;

¡no descansa hasta destruir a alguien!

17En vez de comer,

se satisface cometiendo maldades;

en vez de beber,

festeja la violencia que comete.

18»La vida de los hombres buenos

brilla como la luz de la mañana:

va siendo más y más brillante,

hasta que alcanza todo su esplendor.

19La vida de los malvados

es todo lo contrario:

es como una gran oscuridad

donde no saben ni en qué tropiezan.

20»Querido jovencito,

escucha bien lo que te digo.

21Grábate bien mis enseñanzas,

y no te apartes de ellas,

22pues son una fuente de vida

para quienes las encuentran;

son el remedio para una vida mejor.

23Y sobre todas las cosas,

cuida tu mente,

porque ella es la fuente de la vida.

24No te rebajes diciendo

palabras malas e indecentes.

25Pon siempre tu mirada

en lo que está por venir.

26Corrige tu conducta,

afirma todas tus acciones.

27Por nada de este mundo

dejes de hacer el bien;

¡apártate de la maldad!»

5

Advertencias contra la mujer infiel

51Querido jovencito,

atiende a mis sabios consejos,

2para que cuando hables

lo hagas con sabiduría.

3La mujer infiel te engaña

con palabras suaves y dulces,

4que al fin de cuentas

resultan más amargas que la hiel

y más peligrosas que una espada.

5Quien se enreda con ella,

¡va derecho a la tumba!

6A ella no le importa

lo que digan de su conducta;

lleva una vida sin control,

pero no lo reconoce.

7Querido jovencito, escúchame:

¡no desprecies mis consejos!

8Apártate de esa mujer

y no te acerques a su casa,

9o acabarás entregando tu salud

y los mejores años de tu vida

a gente cruel y peligrosa;

10¡todo tu salario, y el dinero

que con tanto esfuerzo te ganaste,

irá a parar en otras manos!

11-12Cuando te hayas quedado pobre,

dirás entre llantos y lamentos:

«¡Pobre de mí, pobre de mí!

¡Nunca acepté ningún consejo!

13Jamás les hice caso a mis maestros,

ni obedecí a los que me orientaban.

14¡Ahora estoy casi en la desgracia

ante toda la comunidad!»

Sé fiel a tu esposa

15Si quieres disfrutar del amor,

disfrútalo con tu esposa.

16¡Guarda tu amor solo para ella!

¡No se lo des a ninguna otra!

17No compartas con nadie

el gozo de tu matrimonio.

18¡Bendita sea tu esposa,

la novia de tu juventud!

19Es como una linda venadita;

deja que su amor y sus caricias

te hagan siempre feliz.

Dios mira tu conducta

20Querido jovencito,

no dejes que otra mujer te cautive

ni busques las caricias

de la mujer casada.

21Dios mira con mucha atención

la conducta de todos nosotros.

22El pecado y las malas acciones

son trampas para el malvado,

y lo hacen su prisionero.

23Así muere esta clase de gente

que no quiere ser corregida;

¡su falta de entendimiento

acaba por destruirla!