Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
24

-19-

241No envidies ni busques

la amistad de los malvados,

2pues solo piensan en la violencia

y solo hablan de matar.

-20-

3Construye tu casa

con sabiduría y entendimiento,

4y llena sus cuartos de conocimiento

que es el más bello tesoro.

-21-

5Más vale maña que fuerza;

más vale el saber que el poder.

6Quien quiera pelear,

primero debe pensar;

quien quiera ganar,

debe saber escuchar.

-22-

7El necio nunca llegará a ser sabio.

Cuando está ante el juez,

ni siquiera abre la boca,

pues no sabe qué decir.

-23-

8El que solo piensa en la maldad

se gana el título de malvado.

9El que solo piensa en pecar

se gana el título de necio.

¡Y nadie los aguanta!

-24-

10Quien se rinde ante un problema,

no demuestra fuerza ni carácter.

-25-

11Haz cuanto puedas por salvar

a los que van camino a la muerte,

12porque Dios todo lo sabe

y no podrás alegar ignorancia.

¡Si no lo haces, recibirás tu merecido!

-26-

13¡Una delicia al paladar

es la dulce miel del panal!

Cómela, jovencito;

¡saboréala!

14Quiera Dios que en la sabiduría

halles esa misma dulzura.

Si la encuentras, tendrás buen futuro

y tus deseos se verán cumplidos.

-27-

15No tiendas trampas al hombre honrado

ni destruyas la casa donde vive.

16No importa cuántas veces caiga,

siempre se levantará.

En cambio, el malvado cae

y no vuelve a levantarse.

-28-

17No te burles de tu enemigo

cuando lo veas fracasar,

ni te alegres de su desgracia;

18si Dios te ve,

no aprobará tu conducta

y se enojará contigo.

-29-

19No te enojes con los malvados

ni les tengas envidia,

20pues no tendrán un final feliz;

¡su vida será una lámpara apagada!

-30-

21Querido jovencito,

obedece a Dios y al rey,

y no te juntes con gente rebelde,

22pues tal vez Dios los castigue

cuando tú menos lo esperes,

¡y quién sabe qué puede pasar!

Otra colección de proverbios

23La siguiente es otra lista de dichos:

Todo juez debe ser justo

y no favorecer a nadie.

24Si declara inocente al culpable,

merece que todo el mundo

lo maldiga y lo desprecie.

25Si condena al culpable,

es bien visto y alabado.

26Una respuesta sincera

es tan dulce como un beso.

27Si piensas construir tu casa,

atiende primero a tus negocios,

y no desatiendas a tu familia.

28No des falso testimonio

ni mientas en contra de tu amigo.

29Nunca pienses en la venganza,

¡abandona esa idea!

30En cierta ocasión pasé

por el campo y por la viña

de un tipo tonto y perezoso.

31Por todos lados vi espinas.

El terreno estaba lleno de hierba,

y la cerca de piedras, derribada.

32Lo que vi jamás se me olvidó,

y de allí saqué una lección:

33Si te duermes un poco

y te tomas la siesta,

y si tomas un descansito

y te cruzas de brazos…

34acabarás en la más terrible pobreza.

25

Otros proverbios de Salomón

251La siguiente lista de proverbios de Salomón fue preparada por los servidores de Ezequías, rey de Judá.

2A Dios lo alabamos

porque vive en el misterio;

al rey lo respetamos

porque trata de entenderlo.

3El cielo está allá arriba,

la tierra está aquí abajo,

pero la mente de los reyes

nadie sabe dónde está.

4En cuanto el joyero

limpia de impurezas la plata,

puede hacer una copa.

5En cuanto el rey

limpia de malvados el reino,

puede hacer justicia.

6Cuando estés ante el rey,

no te sientas importante

ni te des aires de grandeza.

7Vale más que el propio rey

te diga dónde sentarte,

y no que pases vergüenza

ante sus invitados.

Si de algo eres testigo,

8no vayas corriendo a los tribunales,

no sea que, al fin de cuentas,

otro testigo lo niegue

y te ponga en vergüenza.

9Defiéndete si es necesario,

pero no le cuentes a nadie

lo que otros te han confiado,

10no sea que alguien te oiga

y te ponga en vergüenza,

y te ganes mala fama.

11Las palabras dichas a tiempo

son como manzanas de oro

con adornos de plata.

12Para quien sabe apreciarla,

una sabia reprensión vale tanto

como una joya de oro muy fino.

13Tan refrescante

como apagar tu sed

con un vaso de agua fresca,

es contar con un amigo

a quien puedes confiarle un mensaje.

14Hay quienes hablan de dar

y nunca dan nada.

Son como las nubes oscuras,

que anuncian lluvia…

¡y no llueve!

15La paciencia vence toda resistencia.

La cortesía vence toda oposición.

16Si encuentras miel,

no comas demasiada;

la mucha miel empalaga.

17Con los amigos, guarda tu distancia;

visitarlos demasiado ya es molestia.

18Quien habla mal de su amigo

lo hiere más que una espada.

19Confiar en gente traicionera

cuando se tienen problemas,

es peor que comer con dolor de muelas

o caminar con una pierna rota.

20Nadie cura con vinagre una herida,

ni anda desnudo en el frío,

ni les canta canciones

a los que están afligidos.

21Si tu enemigo tiene hambre,

dale de comer;

y si tiene sed, dale de beber.

22Así Dios te premiará,

y harás que a tu enemigo

le arda la cara de vergüenza.

23El viento del norte hace llover,

y las malas lenguas hacen enojar.

24Más vale vivir

en un rincón del patio

que dentro de un palacio

con una persona agresiva.

25Con qué gusto se recibe

el agua fresca cuando se tiene sed;

así se reciben las buenas noticias

que vienen de tierras lejanas.

26Cuando el hombre bueno

se rinde ante el malvado,

se contamina como un río

al que se arrojan desperdicios.

27Tan malo es comer mucha miel,

como recibir muchos halagos.

28Quien no controla su carácter

es como una ciudad sin protección.

26

La necedad

261No es posible imaginar

que caiga nieve en la selva

ni que llueva en el desierto

ni que se alabe a un tonto.

2La maldición sin motivo

jamás surte efecto;

es como un ave sin rumbo.

3Para el caballo, el látigo;

para el burro, el freno;

para el necio, el garrote.

4No te pongas al nivel del necio,

o resultará que el necio eres tú.

5Pon al tonto en su lugar,

para que no se crea muy sabio.

6Enviar como mensajero a un tonto

da lo mismo que no enviar a nadie.

7Dime de qué sirve

que el tonto diga proverbios,

y te diré de qué sirve

una carreta sin bueyes.

8Dime de qué sirve

alabar al tonto,

y te diré de qué sirve

un arco sin flechas.

9Un proverbio en labios de un tonto

es lo mismo que un cuchillo

en manos de un borracho.

10Tan peligroso es que lances

piedras al aire,

como que a un tonto

le des trabajo en tu casa.

11El perro vuelve a su vómito,

y el necio insiste en su necedad.

12Más puede esperarse

de quien reconoce que es tonto,

que de un tonto que se cree muy sabio.

La pereza

13El perezoso pone como pretexto

que en la calle hay leones

que se lo quieren comer.

14¿En qué se parece

el perezoso a la puerta?

¡En que los dos se mueven,

pero ninguno avanza!

15Al que es perezoso

hasta comer le cuesta trabajo.

16El perezoso se cree muy sabio;

piensa que no hay nadie como él.

17Tan peligroso resulta

meterse en pleitos ajenos,

como querer agarrar por la cola

a un perro bravo.

18Como loco que lanza piedras al aire,

19es quien engaña al amigo

y dice que estaba bromeando.

20El fuego se apaga

si no se le echa más leña,

y el pleito se acaba

si no siguen los chismes.

21¿En qué se parecen

la leña y el peleador?

En que la leña aviva el fuego,

y el peleador aviva el pleito.

22Los chismes son muy sabrosos,

pero también hacen mucho daño.

23Los piropos del malvado

son tan engañosos

como una olla de barro

cubierta de plata.

24El que esconde sus rencores,

en el fondo es mentiroso.

25No creas lo que te diga,

pues te habla con dulzura

pero busca hacerte daño.

26Miente al decir que te quiere,

pues todos saben que te odia.

27No abras zanjas

si no quieres caer en ellas,

ni hagas rodar piedras

si no quieres que te aplasten.

28Quien miente, no se quiere a sí mismo;

quien a todos alaba, se busca problemas.