Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
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Josué reparte el resto del territorio

181Cuando los israelitas terminaron de conquistar la tierra, se reunieron todos en Siló. Allí levantaron el santuario, donde se reunían con Dios. 2Pero todavía faltaba asignar territorio a siete tribus.

3Entonces Josué les dijo:

«¿Qué están esperando para establecerse en la tierra que ya les ha dado el Dios de sus antepasados? 4Quiero que cada tribu elija a tres hombres. Yo los enviaré a recorrer toda la tierra no repartida, para que luego me informen cómo puede repartirse. 5Deberán dividir la tierra en siete partes, porque a la tribu de Judá ya se le han asignado territorios en el sur, y a los descendientes de José, en el norte. 6Cuando me traigan esa información, yo consultaré a Dios para saber cómo asignarlas. 7Pero los descendientes de Leví no recibirán ninguna parte del territorio. Ellos tendrán el privilegio de servir a Dios como sus sacerdotes. Las tribus de Gad y de Rubén, y la media tribu de Manasés, ya han recibido sus tierras al este del río Jordán. Se las entregó Moisés».

8Los hombres que habían sido elegidos para hacer el informe se prepararon para salir. Josué les recomendó: «Recorran toda la tierra, regresen aquí con su informe, y yo entonces le consultaré a Dios».

9Aquellos hombres recorrieron toda la tierra, y en su informe señalaron las siete regiones. También hicieron una lista de las ciudades de cada región. Luego volvieron a Siló, donde estaba Josué, 10y después de consultar con Dios, Josué repartió la tierra, dándole su parte a cada tribu.

El territorio de la tribu de Benjamín

11El primer territorio sorteado fue el de la tribu de Benjamín. Las tierras que le tocaron en suerte quedaban entre las de Judá y las de Efraín y Manasés. 12Al norte, su frontera comenzaba en el río Jordán y subía por el cerro al norte de Jericó. Seguía luego hacia el oeste, por la región montañosa, hasta el desierto de Bet-avén. 13Después iba hasta el cerro, al sur de Betel, bajaba hasta Atarot-adar, sobre el cerro al sur de Bet-horón de abajo. 14Luego la frontera giraba hacia el sur, desde el lado oeste del cerro, y llegaba a Quiriat-jearim. Esta ciudad pertenece a la tribu de Judá. Estos eran los límites del lado oeste.

15La frontera sur partía de las afueras de Quiriat-jearim, siguiendo hasta los manantiales de Neftóah. 16Bajaba luego hasta la falda del cerro al norte del valle de Refaim, donde comienza el valle de Ben-hinom. Seguía por ese valle al sur del cerro de Jebús, hasta el manantial de En-roguel. 17Continuaba después hacia el norte hasta En-semes, y de allí a Guelilot, que está frente al paso de Adumim. Luego bajaba hasta la Roca de Bohan hijo de Rubén, 18y pasaba al norte de los cerros que están frente al valle del Jordán. De allí bajaba al valle, 19pasaba al norte de Bet-hoglá, y terminaba en la bahía donde desemboca el río Jordán, al norte del Mar Muerto. Estos eran los límites del lado sur.

20El río Jordán formaba la frontera este. Tales eran los límites del territorio que fue entregado a la tribu de Benjamín.

21Las ciudades que les tocaron a los grupos familiares de la tribu de Benjamín fueron Jericó, Bet-hoglá, Émec-quesís, 22Bet-arabá, Semaraim, Betel, 23Avim, Pará, Ofrá, 24Quefar-haamoní, Ofní y Gueba, es decir, un total de doce ciudades con sus respectivas aldeas. 25Había también otras catorce ciudades con sus aldeas: Gabaón, Ramá, Beerot, 26Mispá, Quefirá, Mosá, 27Réquem, Irpeel, Taralá, 28Selá, Élef, Guibeá, Quiriat y Jebús, que después se llamó Jerusalén. Este es el territorio que fue entregado a la tribu de Benjamín.

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Territorios de la tribu de Simeón

191El segundo territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Simeón. Sus tierras quedaban dentro del territorio de la tribu de Judá. 2Comprendía las ciudades de Beerseba, Moladá, Sebá, 3Hasar-sual, Balá, Ésem, 4Eltolad, Betul, Hormá, 5Siclag, Bet-marcabot, Hasar-susá, 6Bet-lebaot y Saruhén. Eran trece19.6 Trece: Así en el texto hebreo. Las ciudades mencionadas son catorce. ciudades con sus aldeas.

7También recibieron las ciudades de En-rimón, Éter y Asán, con sus aldeas. 8Este territorio comprendía todas las ciudades y aldeas en el sur, hasta la ciudad de Ramá en el desierto del sur. 9Josué le había dado a la tribu de Judá más territorio del que necesitaba, así que le entregó parte de sus tierras a la tribu de Simeón.

Territorio de la tribu de Zabulón

10El tercer territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Zabulón. El territorio que recibieron llegaba al sur, hasta Sarid. 11De allí la frontera seguía hacia el oeste hasta Maralá, pasando por Dabéset y el arroyo que está al este de Jocneam. 12Al este de Sarid, la frontera llegaba hasta Quislot-tabor; de allí seguía a Daberat, y luego subía hasta Jafía. 13Siguiendo hacia el este, llegaba a Gat-héfer, pasaba por Itá-casín, dando luego la vuelta por Nea hasta Rimón. 14En el norte, la frontera daba la vuelta hasta Hanatón, y terminaba en el valle de Jefté-el. 15-16Este territorio que recibió la tribu de Zabulón incluía doce ciudades con sus aldeas. Entre ellas estaban Catat, Nahalal, Simrón, Idalá y Belén.

Territorio de la tribu de Isacar

17El cuarto territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Isacar. 18Comprendía las ciudades de Jezreel, Quesulot, Sunem, 19Hafaraim, Sihón, Anaharat, 20Rabit, Quisión, Ebes, 21Rémet, En-ganim, En-hadá y Bet-pasés. 22En el norte, su frontera hacia el este iba desde el monte Tabor hasta el río Jordán, pasando por las ciudades de Sahasimá y Bet-semes. 23Todo este territorio, incluyendo las dieciséis ciudades con sus aldeas, pertenecía a la tribu de Isacar.

Territorio de la tribu de Aser

24El quinto territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Aser. 25Al sur, la frontera iba desde la ciudad de Helcat hacia el oeste, incluyendo las ciudades de Halí, Beten, Acsaf, 26Alamélec, Amad y Misal. La frontera oeste era el monte Carmelo y Sihor-libnat. 27Al este, la frontera partía de Helcat hacia el norte, hasta Bet-dagón. Luego de pasar por el territorio de la tribu de Zabulón, seguía por el valle de Jefté-el hasta Bet-émec y Neiel. Después pasaba por Cabul, 28Abdón, Ebrón, Rehob, Hamón y Caná, terminando en Sidón. 29De allí giraba hacia Ramá, llegaba hasta el fuerte de Tiro, continuaba por Hosá y terminaba en el mar Mediterráneo. Comprendía también a Mahaleb, a Aczib, 30-31a Umá, a Afec y a Rehob. Estas veintidós ciudades con sus aldeas estaban comprendidas dentro del territorio que recibió la tribu de Aser.

Territorio de la tribu de Neftalí

32El sexto territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Neftalí. 33La frontera norte iba desde la ciudad de Hélef, pasando por el roble cercano a Saanamim, seguía por las ciudades de Adamí-néqueb y Jabneel hasta Lacum, y terminaba en el río Jordán. 34La frontera sur comenzaba en el Jordán; llegaba, por el oeste, hasta la ciudad de Aznot-tabor. Allí giraba al norte y seguía por la frontera de la tribu de Zabulón, hasta la ciudad de Hucoc. Después seguía hacia el oeste, siempre bordeando la frontera de Zabulón. Al oeste, su frontera daba con el territorio de la tribu de Aser, y al este, con el río Jordán. 35Las ciudades fortificadas eran Sidim, Ser, Hamat, Racat, Quinéret, 36Adamá, Ramá, Hasor, 37Quedes, Edrei, En-hasor, 38-39Irón, Migdal-el, Horem, Bet-anat y Bet-semes. En total había diecinueve19.38-39 Diecinueve: Así en el texto hebreo. Las ciudades mencionadas son dieciséis. ciudades con sus aldeas en el territorio entregado a la tribu de Neftalí.

Territorio de la tribu de Dan

40El séptimo territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Dan. 41Comprendía las ciudades de Sorá, Estaol, Ir-semes, 42Saalbim, Aialón, Jetlá, 43Elón, Timnat, Ecrón, 44Eltequé, Guibetón, Baalat, 45Jehúd, Bené-berac, Gat-rimón, 46Mejarcón y Racón, junto con la región frente a Jope. 47-48Todas estas ciudades y sus aldeas pertenecían a la tribu de Dan. Más tarde los de Dan perdieron sus tierras, así que fueron al norte y atacaron la ciudad de Lésem. Mataron a toda la gente que allí vivía, y se apoderaron de la ciudad. A la ciudad le cambiaron el nombre y la llamaron Dan, en honor de su antepasado.

Territorio asignado a Josué

49Cuando los israelitas terminaron de repartir la tierra, le dieron su parte a Josué. 50Por orden de Dios le dieron la ciudad que Josué había pedido, es decir, Timnat-sérah, en la región montañosa de la tribu de Efraín. Josué reconstruyó la ciudad y vivió allí.

51Josué, el sacerdote Eleazar y los jefes de los grupos familiares consultaron a Dios antes de hacer el sorteo de cada uno de estos territorios. Para esto se reunieron a la entrada del santuario, en Siló. Y así terminó el reparto de los territorios.

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Las ciudades de refugio

201Después de esto Dios le dijo a Josué:

2«Recuérdales a los israelitas que deben elegir algunas ciudades que servirán de refugio. Ya les había hablado de esto por medio de Moisés. 3Cualquiera que, sin querer, mate a otra persona, podrá refugiarse en esas ciudades y así escapar de los parientes del muerto que quieran vengarse. 4Al llegar a una de estas ciudades, se presentará ante las autoridades que se reúnen a la entrada de la ciudad, y les explicará lo que pasó. Ellos entonces lo dejarán entrar y le asignarán un lugar donde pueda quedarse a vivir. 5Si los que buscan vengarse lo siguen hasta allí, las autoridades de la ciudad no se lo entregarán. Tienen que protegerlo, porque dio muerte a otro por accidente y no porque fueran enemigos. 6El que buscó refugio tendrá que ser juzgado públicamente y se quedará en esa ciudad hasta que haya fallecido el jefe de los sacerdotes que lo juzgó. Solo entonces podrá volver a su propia casa en la ciudad de donde huyó».

7Los israelitas eligieron las siguientes ciudades:

Quedes, en Galilea, en las montañas de la tribu de Neftalí.

Siquem, en las montañas de la tribu de Efraín.

Hebrón, en las montañas de la tribu de Judá.

8Béser, de la tribu de Rubén, en la meseta del desierto que está al este de Jericó, al otro lado del río Jordán.

Ramot, de la tribu de Gad, en la región de Galaad.

Golán, de la tribu de Manasés, en la región de Basán.

9Estas ciudades de refugio fueron elegidas para todos los israelitas, y también para los extranjeros que vivieran con ellos. Cualquier persona que matara a otra sin querer, podía refugiarse allí. De esa manera el pariente más cercano del muerto no podía vengarse, y el que buscó refugio tenía derecho a ser juzgado públicamente.