Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
21

Sexta respuesta de Job

211Job le respondió a Zofar:

2«Para mí sería un gran consuelo

que me prestaran atención.

3Tengan paciencia mientras hablo,

y una vez que haya terminado,

podrán reírse si quieren.

4»Si he perdido la paciencia

es porque mi reclamo

es contra Dios.

5Pónganme atención,

y quedarán asombrados.

6-7¡No entiendo por qué los malvados

viven tanto y ganan tanto dinero!

Mientras más pienso en esto,

más me asusto y me da escalofríos.

8-9Como Dios nunca los castiga,

no tienen miedo de nada;

viven tranquilos en sus casas,

viendo progresar a sus hijos

y crecer a sus nietos.

10Sus toros y sus vacas

tienen muchos terneros;

¡ninguno muere antes de tiempo!

11Sus niños corren y juegan

como ovejas en un prado;

12cantan y bailan alegres

al son de arpas, flautas y tambores.

13Durante toda su vida,

los malvados gozan de gran bienestar,

y al final tienen una muerte tranquila.

14Se mantienen alejados de Dios,

porque no quieren obedecerlo.

15No creen estar obligados

a respetar al Dios todopoderoso,

ni a dirigirle sus oraciones.

16Se creen dueños de su felicidad,

pero yo no pienso como ellos.

17»Nunca se ha visto que los malvados

mueran antes de tiempo.

Nunca se ha visto que sobre ellos

haya venido algún desastre.

Nunca Dios se ha enojado tanto,

como para hacerlos sufrir.

18Nunca se ha visto que el viento

se los lleve como a la paja.

19¡No me vengan con que el castigo

va a ser solo para sus hijos!

Mejor que Dios los castigue a ellos,

para que aprendan una lección.

20¡Que sufran los malvados

su propia destrucción!

¡Que sufran en carne propia

el enojo del Todopoderoso!

21Les queda ya poco tiempo de vida;

¿qué les pueden importar

las viudas y huérfanos que dejan?

22»A Dios nadie le enseña nada;

él es el juez de todos,

¡aun de la gente más importante!

23-24Algunos mueren en plena juventud,

gordos y llenos de vida.

25Otros mueren amargados

y sin haber disfrutado de nada,

26¡pero unos y otros mueren,

y en la tumba se llenan de gusanos!

27»Me imagino lo que piensan:

ustedes quieren hacerme daño.

28De seguro se preguntan:

“¿Dónde quedaron los palacios

que tenía ese rico malvado?”

29¡Pregunten a los viajeros!

¡Presten atención a sus relatos!

30Los malvados siempre se libran

del castigo de Dios.

31Nunca nadie los reprende,

nunca nadie les da su merecido;

32-33y cuando se mueren,

mucha gente va al entierro.

Luego hacen guardia en su tumba,

¡y la tierra los recibe con cariño!

34»¿Y todavía esperan consolarme

con sus palabras sin sentido?

¡Es falso todo lo que han dicho!»

22

Tercera participación de Elifaz

221Entonces respondió Elifaz:

2«Tú podrás ser muy sabio,

pero eso a Dios no le sirve de nada.

3Nada gana el Dios todopoderoso

con que seas un hombre bueno.

4Si realmente obedecieras a Dios,

él no te reclamaría nada.

5¡Pero tu maldad es demasiada,

y tus pecados ni se pueden contar!

6Y hasta por deudas pequeñas

exigiste ropa en garantía,

¡y dejaste desnudo al pobre!

7No dabas agua al que tenía sed,

ni comida al que tenía hambre.

8Fuiste un hombre poderoso

que se adueñó de la tierra;

9a las viudas no les diste nada,

y a los huérfanos les quitaste todo.

10Por eso ahora te ves atrapado,

y de pronto te asustas,

11como si anduvieras en la oscuridad,

o la corriente de un río te arrastrara.

12»Dios está en los cielos,

entre las altas y lejanas estrellas.

13-14Vive entre espesas nubes,

pero eso no le impide

ver y saber lo que haces.

Si crees que no puede vernos,

recuerda que él recorre el cielo

de un extremo al otro.

15»Si quieres seguir

el ejemplo de los malvados,

16recuerda que ellos murieron

en plena juventud,

cuando un río destruyó sus casas.

17-18Aunque el Dios todopoderoso

les dio todo lo mejor,

ellos le exigieron

que los dejara tranquilos.

No creyeron que él los castigaría.

¡Pero yo no pienso como ellos!

19»La gente buena e inocente

se burla de los malvados,

y al verlos en desgracia dicen:

20“¡El fuego ha destruido

las riquezas de nuestros enemigos!”

21»Job, ponte en paz con Dios;

y él te hará prosperar de nuevo.

22-23Vuelve la mirada al Todopoderoso;

apréndete de memoria sus enseñanzas,

y él te devolverá la felicidad.

24-25Arroja entre las piedras de los ríos

todo el oro y la plata que tienes,

y tu riqueza será Dios mismo.

26Él te hará muy feliz,

y ya no sentirás vergüenza.

27Si tú le cumples tus promesas,

él escuchará tus oraciones;

28entonces te irá bien

en todo lo que hagas,

y tu vida estará siempre iluminada.

29Dios humilla a los orgullosos,

y levanta a los humildes.

30Dios salva al que es inocente;

si tú lo eres, también te salvará».

23

Séptima respuesta de Job

231Job le respondió a Elifaz:

2«A pesar de todo lo dicho,

y de lo amargo de mis quejas,

Dios me sigue castigando.

3Si yo supiera dónde vive,

iría corriendo a buscarlo;

4le presentaría mi defensa

en forma detallada.

5Entonces él me explicaría

por qué me ha tratado así.

6Trataría de entenderme,

y sin violencia me respondería.

7En la presencia de Dios,

el inocente puede defenderse.

Yo creo que Dios es mi juez,

y me declarará inocente.

8-9»Busco a Dios por todas partes,

y no puedo encontrarlo;

ni en el este, ni en el oeste,

ni en el norte, ni en el sur.

10Pero si lo encuentro,

y él me pone a prueba,

yo saldré tan puro como el oro.

11-12Jamás lo he desobedecido;

siempre he seguido sus enseñanzas.

13»Dios hace lo que quiere,

pues es el único Dios.

Nadie lo hace cambiar de planes.

14Así que él hará conmigo

todo lo que quiera hacer.

15Cuando pienso en todo esto,

me asusta el presentarme ante él.

16¡El Dios todopoderoso

me hace temblar de miedo!

17Pero nada hará que me calle;

¡ni aun mi gran sufrimiento!