Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
20

Segunda participación de Zofar

201Entonces Zofar le respondió a Job:

2-3«Lo que acabo de escuchar

me deja muy confundido.

Es un insulto a mi inteligencia,

y me veo obligado a responderte.

4-5»Desde que Dios creó al hombre

y lo puso en este mundo,

la alegría de los malvados

no dura mucho tiempo.

Eso lo sabes muy bien.

6Son tan orgullosos que piensan

que pueden tocar el alto cielo,

7-9pero no son más que basura,

y como basura desaparecerán;

serán como un sueño que se olvida:

un día se irán para siempre,

y nadie volverá a encontrarlos;

¡sus amigos no volverán a verlos,

ni sabrán qué pasó con ellos!

10-11La fuerza de su juventud

se irá con ellos al sepulcro,

y sus hijos tendrán que repartir

entre la gente pobre

todas las riquezas que acumularon.

12-13»Ellos creen que la maldad

es dulce como un caramelo,

y la siguen saboreando,

pues no quieren renunciar a ella.

14-15Pero la maldad que hoy los alimenta,

mañana será su veneno.

¡Dios los obligará a devolver

todas las riquezas que se robaron!

16Su maldad es como veneno de víboras,

que acabará por matarlos.

17-19Se adueñan de casas

que nunca construyeron,

y dejan sin nada a los pobres.

Pero no llegarán a disfrutar

de tanta riqueza y prosperidad,

ni podrán saborear plenamente

lo que sus negocios produzcan.

20-21»Fueron tan ambiciosos

que nunca estuvieron contentos;

a pesar de tener tanto,

siempre quisieron tener más;

por eso su bienestar

no durará mucho tiempo.

22Aunque tengan abundancia,

siempre vivirán angustiados;

¡sobre ellos caerá

todo el peso de la desgracia!

23Mientras estén comiendo y bebiendo,

Dios dará rienda suelta a su enojo

y descargará sus golpes sobre ellos.

24Si tratan de librarse de una espada,

con un cuchillo los matarán;

25y cuando quieran sacarse el cuchillo,

se les saldrán los intestinos

y eso los llenará de miedo.

26Les espera la más negra oscuridad;

un fuego que ningún hombre prendió

acabará con ellos y con sus casas.

27-28Cuando Dios castigue a los malvados,

no encontrarán quien los defienda.

Una gran inundación vendrá

y sus casas serán destruidas.

29¡Así ha decidido Dios

que terminen los malvados!»

21

Sexta respuesta de Job

211Job le respondió a Zofar:

2«Para mí sería un gran consuelo

que me prestaran atención.

3Tengan paciencia mientras hablo,

y una vez que haya terminado,

podrán reírse si quieren.

4»Si he perdido la paciencia

es porque mi reclamo

es contra Dios.

5Pónganme atención,

y quedarán asombrados.

6-7¡No entiendo por qué los malvados

viven tanto y ganan tanto dinero!

Mientras más pienso en esto,

más me asusto y me da escalofríos.

8-9Como Dios nunca los castiga,

no tienen miedo de nada;

viven tranquilos en sus casas,

viendo progresar a sus hijos

y crecer a sus nietos.

10Sus toros y sus vacas

tienen muchos terneros;

¡ninguno muere antes de tiempo!

11Sus niños corren y juegan

como ovejas en un prado;

12cantan y bailan alegres

al son de arpas, flautas y tambores.

13Durante toda su vida,

los malvados gozan de gran bienestar,

y al final tienen una muerte tranquila.

14Se mantienen alejados de Dios,

porque no quieren obedecerlo.

15No creen estar obligados

a respetar al Dios todopoderoso,

ni a dirigirle sus oraciones.

16Se creen dueños de su felicidad,

pero yo no pienso como ellos.

17»Nunca se ha visto que los malvados

mueran antes de tiempo.

Nunca se ha visto que sobre ellos

haya venido algún desastre.

Nunca Dios se ha enojado tanto,

como para hacerlos sufrir.

18Nunca se ha visto que el viento

se los lleve como a la paja.

19¡No me vengan con que el castigo

va a ser solo para sus hijos!

Mejor que Dios los castigue a ellos,

para que aprendan una lección.

20¡Que sufran los malvados

su propia destrucción!

¡Que sufran en carne propia

el enojo del Todopoderoso!

21Les queda ya poco tiempo de vida;

¿qué les pueden importar

las viudas y huérfanos que dejan?

22»A Dios nadie le enseña nada;

él es el juez de todos,

¡aun de la gente más importante!

23-24Algunos mueren en plena juventud,

gordos y llenos de vida.

25Otros mueren amargados

y sin haber disfrutado de nada,

26¡pero unos y otros mueren,

y en la tumba se llenan de gusanos!

27»Me imagino lo que piensan:

ustedes quieren hacerme daño.

28De seguro se preguntan:

“¿Dónde quedaron los palacios

que tenía ese rico malvado?”

29¡Pregunten a los viajeros!

¡Presten atención a sus relatos!

30Los malvados siempre se libran

del castigo de Dios.

31Nunca nadie los reprende,

nunca nadie les da su merecido;

32-33y cuando se mueren,

mucha gente va al entierro.

Luego hacen guardia en su tumba,

¡y la tierra los recibe con cariño!

34»¿Y todavía esperan consolarme

con sus palabras sin sentido?

¡Es falso todo lo que han dicho!»

22

Tercera participación de Elifaz

221Entonces respondió Elifaz:

2«Tú podrás ser muy sabio,

pero eso a Dios no le sirve de nada.

3Nada gana el Dios todopoderoso

con que seas un hombre bueno.

4Si realmente obedecieras a Dios,

él no te reclamaría nada.

5¡Pero tu maldad es demasiada,

y tus pecados ni se pueden contar!

6Y hasta por deudas pequeñas

exigiste ropa en garantía,

¡y dejaste desnudo al pobre!

7No dabas agua al que tenía sed,

ni comida al que tenía hambre.

8Fuiste un hombre poderoso

que se adueñó de la tierra;

9a las viudas no les diste nada,

y a los huérfanos les quitaste todo.

10Por eso ahora te ves atrapado,

y de pronto te asustas,

11como si anduvieras en la oscuridad,

o la corriente de un río te arrastrara.

12»Dios está en los cielos,

entre las altas y lejanas estrellas.

13-14Vive entre espesas nubes,

pero eso no le impide

ver y saber lo que haces.

Si crees que no puede vernos,

recuerda que él recorre el cielo

de un extremo al otro.

15»Si quieres seguir

el ejemplo de los malvados,

16recuerda que ellos murieron

en plena juventud,

cuando un río destruyó sus casas.

17-18Aunque el Dios todopoderoso

les dio todo lo mejor,

ellos le exigieron

que los dejara tranquilos.

No creyeron que él los castigaría.

¡Pero yo no pienso como ellos!

19»La gente buena e inocente

se burla de los malvados,

y al verlos en desgracia dicen:

20“¡El fuego ha destruido

las riquezas de nuestros enemigos!”

21»Job, ponte en paz con Dios;

y él te hará prosperar de nuevo.

22-23Vuelve la mirada al Todopoderoso;

apréndete de memoria sus enseñanzas,

y él te devolverá la felicidad.

24-25Arroja entre las piedras de los ríos

todo el oro y la plata que tienes,

y tu riqueza será Dios mismo.

26Él te hará muy feliz,

y ya no sentirás vergüenza.

27Si tú le cumples tus promesas,

él escuchará tus oraciones;

28entonces te irá bien

en todo lo que hagas,

y tu vida estará siempre iluminada.

29Dios humilla a los orgullosos,

y levanta a los humildes.

30Dios salva al que es inocente;

si tú lo eres, también te salvará».