Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
19

Quinta respuesta de Job

191Job respondió:

2«Tanta palabrería de ustedes

me atormenta y me lastima;

¿Cuándo van a dejarme en paz?

3Una y otra vez

me insultan sin compasión.

¡Debería darles vergüenza!

4Aun cuando yo haya pecado,

eso no les afecta.

5Lo que ustedes realmente quieren

es sentirse mejores que yo;

se aprovechan de verme humillado

para lanzarme sus ataques.

6Pero voy a decirles algo:

es Dios quien me hizo daño,

¡es Dios quien me tendió una trampa!

7»A gritos pido ayuda,

pero nadie me responde,

ni conoce la justicia.

8Dios no me deja pasar,

me tiene cerrado el camino.

9Me quitó mis riquezas;

10me dejó como a un árbol

destrozado y sin raíces.

11»Tan grande es su enojo contra mí

que me considera su enemigo;

12me ataca como un ejército,

¡me tiene completamente rodeado!

13»Dios ha hecho que me abandonen

mis amigos y mis hermanos;

14también ha hecho que me olviden

mis parientes y conocidos.

15Los que antes comían en mi mesa,

hoy me ven como a un extraño;

¡aun las jóvenes que me servían

ahora dicen que no me conocen!

16Pido que mis esclavos me sirvan,

y ni con ruegos me atienden.

17Tengo tan mal aliento

que nadie en la casa me aguanta.

18-19Todos mis amigos y seres queridos

se han puesto en mi contra;

¡hasta los niños se burlan de mí!

20La piel se me pega a los huesos;

¡estoy a un paso de la muerte!

21-22»Amigos míos,

¡tengan lástima de mí!

Dios se ha vuelto mi enemigo,

no hagan ustedes lo mismo.

23-24»¡Cómo quisiera que mis palabras

quedaran grabadas para siempre

en una placa de hierro!

25Yo sé que mi Dios vive,

sé que triunfará sobre la muerte,

y me declarará inocente.

26Cuando mi cuerpo haya sido destruido,

veré a Dios con mis propios ojos.

27Estoy seguro de que lo veré,

¡con ansias espero el momento!

28»Ustedes solo piensan en perseguirme,

pues creen que soy culpable;

29pero tengan mucho cuidado.

Dios es el juez de todos nosotros;

cuando él los juzgue,

los castigará con la muerte».

20

Segunda participación de Zofar

201Entonces Zofar le respondió a Job:

2-3«Lo que acabo de escuchar

me deja muy confundido.

Es un insulto a mi inteligencia,

y me veo obligado a responderte.

4-5»Desde que Dios creó al hombre

y lo puso en este mundo,

la alegría de los malvados

no dura mucho tiempo.

Eso lo sabes muy bien.

6Son tan orgullosos que piensan

que pueden tocar el alto cielo,

7-9pero no son más que basura,

y como basura desaparecerán;

serán como un sueño que se olvida:

un día se irán para siempre,

y nadie volverá a encontrarlos;

¡sus amigos no volverán a verlos,

ni sabrán qué pasó con ellos!

10-11La fuerza de su juventud

se irá con ellos al sepulcro,

y sus hijos tendrán que repartir

entre la gente pobre

todas las riquezas que acumularon.

12-13»Ellos creen que la maldad

es dulce como un caramelo,

y la siguen saboreando,

pues no quieren renunciar a ella.

14-15Pero la maldad que hoy los alimenta,

mañana será su veneno.

¡Dios los obligará a devolver

todas las riquezas que se robaron!

16Su maldad es como veneno de víboras,

que acabará por matarlos.

17-19Se adueñan de casas

que nunca construyeron,

y dejan sin nada a los pobres.

Pero no llegarán a disfrutar

de tanta riqueza y prosperidad,

ni podrán saborear plenamente

lo que sus negocios produzcan.

20-21»Fueron tan ambiciosos

que nunca estuvieron contentos;

a pesar de tener tanto,

siempre quisieron tener más;

por eso su bienestar

no durará mucho tiempo.

22Aunque tengan abundancia,

siempre vivirán angustiados;

¡sobre ellos caerá

todo el peso de la desgracia!

23Mientras estén comiendo y bebiendo,

Dios dará rienda suelta a su enojo

y descargará sus golpes sobre ellos.

24Si tratan de librarse de una espada,

con un cuchillo los matarán;

25y cuando quieran sacarse el cuchillo,

se les saldrán los intestinos

y eso los llenará de miedo.

26Les espera la más negra oscuridad;

un fuego que ningún hombre prendió

acabará con ellos y con sus casas.

27-28Cuando Dios castigue a los malvados,

no encontrarán quien los defienda.

Una gran inundación vendrá

y sus casas serán destruidas.

29¡Así ha decidido Dios

que terminen los malvados!»

21

Sexta respuesta de Job

211Job le respondió a Zofar:

2«Para mí sería un gran consuelo

que me prestaran atención.

3Tengan paciencia mientras hablo,

y una vez que haya terminado,

podrán reírse si quieren.

4»Si he perdido la paciencia

es porque mi reclamo

es contra Dios.

5Pónganme atención,

y quedarán asombrados.

6-7¡No entiendo por qué los malvados

viven tanto y ganan tanto dinero!

Mientras más pienso en esto,

más me asusto y me da escalofríos.

8-9Como Dios nunca los castiga,

no tienen miedo de nada;

viven tranquilos en sus casas,

viendo progresar a sus hijos

y crecer a sus nietos.

10Sus toros y sus vacas

tienen muchos terneros;

¡ninguno muere antes de tiempo!

11Sus niños corren y juegan

como ovejas en un prado;

12cantan y bailan alegres

al son de arpas, flautas y tambores.

13Durante toda su vida,

los malvados gozan de gran bienestar,

y al final tienen una muerte tranquila.

14Se mantienen alejados de Dios,

porque no quieren obedecerlo.

15No creen estar obligados

a respetar al Dios todopoderoso,

ni a dirigirle sus oraciones.

16Se creen dueños de su felicidad,

pero yo no pienso como ellos.

17»Nunca se ha visto que los malvados

mueran antes de tiempo.

Nunca se ha visto que sobre ellos

haya venido algún desastre.

Nunca Dios se ha enojado tanto,

como para hacerlos sufrir.

18Nunca se ha visto que el viento

se los lleve como a la paja.

19¡No me vengan con que el castigo

va a ser solo para sus hijos!

Mejor que Dios los castigue a ellos,

para que aprendan una lección.

20¡Que sufran los malvados

su propia destrucción!

¡Que sufran en carne propia

el enojo del Todopoderoso!

21Les queda ya poco tiempo de vida;

¿qué les pueden importar

las viudas y huérfanos que dejan?

22»A Dios nadie le enseña nada;

él es el juez de todos,

¡aun de la gente más importante!

23-24Algunos mueren en plena juventud,

gordos y llenos de vida.

25Otros mueren amargados

y sin haber disfrutado de nada,

26¡pero unos y otros mueren,

y en la tumba se llenan de gusanos!

27»Me imagino lo que piensan:

ustedes quieren hacerme daño.

28De seguro se preguntan:

“¿Dónde quedaron los palacios

que tenía ese rico malvado?”

29¡Pregunten a los viajeros!

¡Presten atención a sus relatos!

30Los malvados siempre se libran

del castigo de Dios.

31Nunca nadie los reprende,

nunca nadie les da su merecido;

32-33y cuando se mueren,

mucha gente va al entierro.

Luego hacen guardia en su tumba,

¡y la tierra los recibe con cariño!

34»¿Y todavía esperan consolarme

con sus palabras sin sentido?

¡Es falso todo lo que han dicho!»