Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
2

El mundo vivirá en paz

21Este es el mensaje que Dios le dio a Isaías hijo de Amós, para el reino de Judá y la ciudad de Jerusalén.

2En el futuro,

el monte donde se encuentra

el templo de nuestro Dios

será el monte más importante.

Allí vendrán muchos pueblos

3y gente de muchas naciones,

y unos a otros se dirán:

«Subamos al monte de Sión,

al templo del Dios de Israel,

para que él mismo nos enseñe

y obedezcamos sus mandamientos».

Dios mismo será nuestro maestro

desde el monte de Sión,

¡desde la ciudad de Jerusalén!

4Dios mismo dictará sentencia

contra naciones y pueblos lejanos,

y ellos convertirán sus espadas

en herramientas de trabajo.

Nunca más nación alguna

volverá a pelear contra otra,

ni se entrenará para la guerra.

5¡Vamos, pueblo de Israel,

deja que Dios sea tu guía!

Los muchos pecados de Israel

6Isaías dijo:

«¡Dios mío,

tú has abandonado a tu pueblo Israel!

»El país está lleno de adivinos,

que han venido de Asiria y de Babilonia.

Israel practica la brujería,

igual que sus vecinos, los filisteos.

»Israel hace negocios sucios

con gente extranjera.

7Por eso se ha llenado de oro y plata;

son muchos sus tesoros.

»Israel se ha convertido

en gran potencia militar,

pues tiene muchos caballos

y numerosos carros de guerra.

8»¡Israel está lleno de ídolos!

Todos adoran a dioses

fabricados con sus propias manos.

9Esto es una vergüenza

y una terrible desgracia;

¡no los perdones, Dios mío!

Dios castigará a los orgullosos

10»Israelitas,

escóndanse entre las rocas,

escóndanse en las cuevas,

para que puedan escapar

del poderoso y temible Dios.

11Los orgullosos bajarán la vista,

y agacharán la cabeza.

Solo el Dios todopoderoso será adorado,

12pues ya está cerca el día

en que humillará a esos orgullosos.

13Cuando llegue ese día,

Dios actuará contra aquellos

que se creen muy importantes;

se creen más grandes y altos

que los cedros del monte Líbano

y que los robles del valle de Basán.

14Dios actuará contra aquellos

que se creen muy importantes;

se creen más grandes y altos

que las montañas y los cerros,

15más altos que las torres

y más fuertes que las murallas.

16Se creen más ricos que un barco

cargado de muchos tesoros.

17-18»Cuando llegue ese día

serán humillados por completo

los creídos y orgullosos.

Cuando llegue ese día,

Dios acabará con todos los ídolos,

y solamente él será adorado.

Dios castigará a su pueblo

19-21»Cuando Dios decida castigarlos

escóndanse entre las rocas,

escóndanse en las cuevas,

para que puedan escapar

de Dios y de su terrible poder.

Cuando llegue ese día,

la gente tomará sus falsos dioses,

esos ídolos de oro y plata

que fabricaron con sus propias manos,

y los arrojarán a las ratas y a los murciélagos.

22»Por eso,

¡dejen de confiar en su propio poder,

porque tarde o temprano

todos van a morir!»

3

Judá y Jerusalén serán castigadas

31Isaías advierte a los habitantes de Judá y Jerusalén:

«¡Fíjense bien!

El Dios todopoderoso

dejará sin pan ni agua

a Jerusalén y al reino de Judá.

2-3»Dios hará que desaparezcan

el valiente y el guerrero,

el juez y el profeta,

el capitán y el anciano,

el rico y el consejero,

el adivino y el artesano.

4»Dios pondrá a niños y muchachos

como jefes y gobernantes.

5La vida se volverá tan difícil

que hasta entre amigos se atacarán.

Los jóvenes insultarán a los viejos

y los pobres a los ricos.

6Uno le dirá a su hermano:

“Solo tú puedes gobernar

sobre este montón de ruinas

porque en casa de nuestro padre

al menos tienes ropa que ponerte”.

7»Pero el otro le responderá:

“En mi casa no tengo comida

ni ropa que ponerme.

Ni se te ocurra hacerme jefe del pueblo;

¡yo no puedo arreglar este desastre!”

8»Jerusalén se derrumba,

el reino de Judá está en ruinas,

porque allí todos ofenden a Dios.

9»Todos ellos son culpables;

¡en la cara se les ve!

Nadie esconde sus pecados;

ni siquiera los disimulan.

Se están portando igual

que los habitantes de Sodoma.

Nada bueno les espera;

se están ganando su propio castigo.

10-11¡Qué mal le irá al malvado!

¡Dios lo castigará por todo lo que ha hecho!

En cambio, Dios bendecirá al obediente,

y lo recompensará por su buena conducta.

Los malos gobernantes

12»Los gobernantes engañan a mi pueblo,

y lo llevan por mal camino;

hasta las mujeres y los niños

gobiernan y abusan de la gente.

13»Dios está por juzgar a su pueblo.

14Lo llamará a juicio

y les dirá a sus líderes y jefes:

“Ustedes han destruido a mi pueblo querido.

Han robado a los pobres

y han guardado en sus casas

todo lo que se robaron.

15¿Con qué derecho abusan de mi pueblo

y maltratan a los pobres?”

»Yo, el Dios todopoderoso,

les juro que así es».

Dios castiga a las mujeres orgullosas

16Dios les dijo a las mujeres de Jerusalén:

«Mujeres de Jerusalén,

ustedes son tan orgullosas

que andan con la cabeza levantada,

miran a todos con desprecio,

se menean al caminar

y llaman la atención haciendo sonar

los adornos que llevan en los tobillos.

17Pero yo las dejaré desnudas,

con las cabezas peladas

y llenas de llagas.

18-23»Mujeres de Jerusalén,

llegará el día en que haré desaparecer

todos los adornos que ustedes usan

en las manos y en los pies,

en la cara y en el cuello,

en el pelo y en las orejas,

en los dedos y en la cintura.

También les quitaré

sus perfumes y sus espejos,

sus mantos y sus bolsos,

sus sandalias y sus finos vestidos.

24»Mujeres de Jerusalén,

hoy andan perfumadas,

mañana olerán mal;

hoy usan cinturón,

mañana usarán una soga;

hoy se visten con ropa fina,

mañana vestirán trapos viejos;

hoy se ven muy hermosas,

mañana estarán llenas de cicatrices;

hoy se peinan con elegancia,

mañana no tendrán nada que peinarse».

25Dios también dijo:

«Los guerreros de Jerusalén

morirán en el campo de batalla.

26La gente llorará y se pondrá de luto,

y la ciudad quedará abandonada.

4

41»En aquel día quedarán tan pocos hombres,

que siete mujeres se pelearán por uno de ellos.

Las mujeres les dirán a los hombres:

“Si te casas conmigo

yo me compraré mi propio pan

y también mi propia ropa;

por favor, cásate conmigo

para que no me muera de vergüenza”».

Dios perdonará a Israel

2-3Dios también dijo:

«No castigaré a todos.

A los que deje con vida,

les permitiré vivir en Jerusalén

y serán llamados:

“Pueblo elegido de Dios”.

»Cuando llegue ese día,

haré que prosperen y vivan bien.

Mi pueblo se pondrá orgulloso

de los frutos que su tierra le dará.

4»Cuando yo dicte sentencia

y castigue a mi pueblo,

perdonaré a los habitantes de Jerusalén

de los crímenes que han cometido.

5-6Entonces protegeré a mi pueblo

con una nube durante el día

y una llama de fuego durante la noche.

Así, durante el día,

los protegeré del calor,

de la lluvia y de la tempestad».