Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
13

Mensaje contra Babilonia

131Dios le mostró a Isaías lo que haría contra Babilonia, y él se lo comunicó al pueblo:

2«¡Den la señal de ataque

sobre un monte desierto!

¡Manden a los soldados al combate!

¡Den la orden de que avancen

por los portones de Babilonia,

y que ataquen a sus jefes!

3»Dios ha llamado a sus valientes

para castigar a los babilonios.

Dios llamó a sus mejores guerreros,

y estos se alegran con su triunfo.

4-5»En los montes se oyen los gritos

de una gran multitud;

se escucha el movimiento de naciones,

de pueblos que se están reuniendo.

El Dios todopoderoso prepara a su ejército;

sus tropas han venido de muy lejos,

¡ya están listas para el combate!

»Dios está muy enojado;

por eso ha enviado sus tropas

para destruir a Babilonia.

6»Comiencen a llorar, babilonios,

porque el día de su destrucción se acerca.

El Dios todopoderoso los atacará.

7Todos ustedes

se quedarán sin fuerzas,

perderán el valor,

8y se llenarán de miedo.

Se retorcerán de dolor,

como si fueran a tener un hijo.

Se mirarán asombrados

y en la cara se les verá el terror.

9»¡Ya llega el día de la destrucción!

Dios está tan enojado,

que cuando llegue ese día

dejará la tierra hecha un desierto

y acabará con todos los pecadores.

10Ese día el sol se apagará,

la luna dejará de brillar

y las estrellas no darán su luz.

11-13»El Dios todopoderoso dice:

“¡Estoy muy enojado y furioso!

Haré que tiemblen el cielo y la tierra,

castigaré a los malvados,

y humillaré a los orgullosos.

Cuando acabe con ellos,

será más difícil encontrar

un babilonio con vida

que una aguja en un pajar.

14”La gente de otros países

que ese día esté en Babilonia

huirá a su país como gacela espantada,

correrá asustada como oveja sin pastor.

15Mi ejército no tomará prisioneros,

y nadie quedará con vida.

Las casas serán robadas,

16las mujeres serán violadas,

y los niños, ¡estrellados contra el suelo!

17-18”Yo haré que Persia

ataque a Babilonia,

y no lo hará por dinero.

Derribará a los jóvenes con sus flechas,

y no tendrá compasión de los niños

ni de los recién nacidos.

19”Ahora escúchame bien, Babilonia:

tú eres una ciudad bella y poderosa,

¡eres el orgullo de tu pueblo!

Pero yo soy el Dios todopoderoso,

y te voy a destruir

como destruí a las ciudades

de Sodoma y Gomorra.

20”Babilonia nunca volverá a ser habitada,

ni acamparán los árabes en su territorio

ni los pastores alimentarán allí a sus ovejas.

21Allí solo vivirán

los gatos monteses y los avestruces;

las lechuzas llenarán las casas,

y las cabras brincarán de un lado a otro.

22Los chacales aullarán en los castillos

y los lobos llenarán los palacios.

”¡Babilonia, te llegó la hora,

pronto serás castigada!”»

14

Dios tendrá compasión de Israel

141Dios tendrá compasión de Israel, y de nuevo seremos su pueblo elegido. Dios nos hará volver a nuestra tierra. Gente de muchas naciones vendrá a refugiarse en nuestro país, y se unirá a nuestro pueblo. 2Muchas naciones nos ayudarán a regresar a la patria que Dios nos dio. Pero luego tomaremos prisioneras a esas naciones, y así, los que antes nos dominaron y nos maltrataron acabarán siendo nuestros esclavos.

Israel se burlará del rey de Babilonia

3Israelitas, Dios calmará nuestro sufrimiento y nos librará de la terrible esclavitud. 4Entonces nos burlaremos del rey de Babilonia y le cantaremos este poema:

«¡Qué mal que te fue, tirano!

¡Mira en qué terminó tu orgullo!

5-6»Dios ha destruido por completo

a los malvados reyes de Babilonia.

Ya no seguirán maltratando

sin compasión a los pueblos.

7»Ahora, toda la tierra está en paz

y canta de alegría.

8Hasta los pinos y los cedros del Líbano

se alegran de tu ruina y dicen:

“Rey de Babilonia,

ya fuiste derrotado;

ahora nadie volverá a derribarnos”.

9»En el reino de la muerte

hay un gran alboroto:

los muertos han despertado

y salen a recibir al rey de Babilonia.

Todos los reyes que allí están

se levantan de sus tronos

y salen a su encuentro.

10Todos ellos le dicen:

“También tú has perdido tu fuerza,

ahora eres como uno de nosotros.

11La muerte puso fin a tu orgullo

y a la música de tus arpas.

Ahora duermes envuelto en gusanos”.

12»Rey de Babilonia,

tú que derrotabas a las naciones,

¡has caído de muy alto!

Te creías un dios en el cielo

pero fuiste derribado a la tierra.

13Te decías a ti mismo:

“Voy a subir hasta el cielo,

allí pondré mi trono

por encima de las estrellas de Dios.

Reinaré desde la montaña

donde viven los dioses.

14Subiré más allá de las nubes,

y seré como el Dios altísimo”.

15»¡Pero ahora te han derribado

y has caído a lo más profundo

del reino de los muertos!

16Los que te vuelven a ver

se quedan mirándote

y con asombro dicen:

“¿Es este el hombre

que hacía temblar a la tierra?

¿Es este el hombre

que derrotaba a las naciones?

17No, este no puede ser el hombre

que convertía todo en un desierto,

que destruía las ciudades,

y que no liberaba a los prisioneros”.

18-20»Cuando los reyes de la tierra mueren,

son enterrados en hermosas tumbas.

A ti, en cambio,

no te enterrarán con honores

porque arruinaste a tu país

y masacraste a tu pueblo.

Tu cadáver quedará tirado en el suelo,

y será pisoteado como basura.

Luego lo arrojarán a la zanja

donde tiran a los que mueren en batalla.

»¡Nadie se acordará de tus descendientes

porque fuiste un malvado!

21¡Mataremos a tus hijos

por culpa de tu maldad!

¡Ellos pagarán por los crímenes

que cometieron sus antepasados!

¡Ellos no podrán dominar la tierra,

ni llenar de ciudades el mundo!

22-23»El Dios todopoderoso ha jurado que destruirá a Babilonia. La destruirá por completo; ¡barrerá con todo! En ella no quedará nadie con vida, y nunca más será recordada. Dios la convertirá en un pantano, y en una región llena de lechuzas».

Amenaza de Dios contra Asiria

24El Dios todopoderoso ha hecho este juramento:

«¡Mis planes no fallarán!

Tal como lo dije, todo se cumplirá.

25Haré pedazos a los asirios

que ahora ocupan mi tierra;

los aplastaré en mis montañas.

¡Libraré a mi pueblo de su esclavitud!

26»Este es el plan que he preparado

contra todas las naciones de la tierra,

27¡y nadie podrá detenerme!

Yo, el Dios todopoderoso,

juro que así será».

Amenaza de Dios contra los filisteos

28El año en que murió el rey Ahaz, Dios envió este mensaje:

29«Pueblo filisteo,

ya ha muerto el rey de Asiria

que tanto te maltrató.

Pero no cantes victoria,

pues ese país se convertirá

en tu peor enemigo;

será peor que una serpiente venenosa.

30»Yo mataré a los pocos

que te queden con vida;

haré que tu gente

se muera de hambre.

»En cambio, los pobres de Israel

tendrán pasto para sus rebaños,

y descansarán tranquilos.

31»¡Filisteos, griten de dolor;

tiemblen de miedo!

Porque del norte llega un ejército

como una nube de humo,

y todos sus soldados

están listos para la batalla.

32A los mensajeros de ese país

se les dirá:

“Dios construyó Jerusalén,

y allí se refugiarán

los más pobres de su pueblo”».

15

Mensaje contra Moab

151-2Dios dijo:

«¡El reino de Moab ha quedado en ruinas!

Todos en Moab están de luto,

se han rapado la cabeza

y se han cortado la barba.

En una sola noche fueron destruidas

las ciudades de Ar y de Quir,

de Nebo y de Medebá.

»Los habitantes de Dibón

corren al templo y a los altares

que construyeron en las colinas;

van para lamentar ante sus dioses

tanta destrucción y tanto dolor.

3En las terrazas y en las plazas

todos se lamentan y gritan de dolor;

la gente va por la calle vestida de luto,

y llora a más no poder.

4»Los que viven en Hesbón y en Elalé

gritan pidiendo auxilio;

hasta en Jahas se oyen sus gritos.

Los guerreros de Moab

se asustan y tiemblan de miedo».

5Isaías dijo:

«Siento lástima por el reino de Moab.

Los moabitas están llenos de miedo,

y huyen al pueblo de Sóar;

corren hacia Eglat-selisiya,

suben llorando por la cuesta de Luhit,

y lanzan gritos de dolor

por el camino de Horonaim.

6»Se han secado los pozos de Nimrim;

la hierba está marchita,

y no queda una sola hoja verde.

7La gente toma todo lo que tiene

y cruza el arroyo de Los Sauces.

8»En todo el territorio de Moab

se escucha a la gente pedir auxilio;

sus gritos llegan hasta Eglaim

y se oyen en Beer-elim.

9Si ahora los pozos de Dimón

están llenos de sangre,

Dios les enviará aun peores castigos,

y los moabitas que queden con vida,

serán atacados por leones.