Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
6

Los israelitas se arrepienten

61Entonces los israelitas dijeron:

«¡Volvamos a Dios!

Aunque él nos ha castigado mucho,

también nos dará su perdón.

2Dos o tres días le serán suficientes

para restaurarnos por completo.

3»¡Volvamos a Dios!

Si lo hacemos así,

él vendrá a buscarnos;

vendrá como el sol de cada día,

¡como las primeras lluvias

que caen en primavera!»

Dios responde a Israel

4Pero Dios respondió:

«Habitantes de Israel y de Judá:

¿qué voy a hacer con ustedes?,

¿cómo debo tratarlos?

Ustedes dicen que me aman,

pero su amor es como la niebla

y como el rocío de la mañana:

¡muy pronto desaparece!

5»Por eso el mensaje que les di

por medio de mis profetas,

fue como un rayo destructor

que les trajo la muerte.

6»Ustedes me traen ofrendas,

pero eso no es lo que quiero.

Lo que quiero es que me amen

y que me reconozcan como su Dios.

7Pero ustedes se portan como Adán:

son traidores y desobedientes,

pues no han cumplido con mi pacto.

8En la ciudad de Galaad

solo hay gente malvada y asesina.

9En el camino que lleva

al santuario de Siquem,

los sacerdotes parecen ladrones:

se esconden para asaltar y matar

a todos los que pasan por allí.

10»Por lo que he visto,

ustedes los de Israel son de lo peor:

son gente infiel y desobediente.

11¡Pero ustedes, los de Judá,

no son muy buenos que digamos,

y por eso recibirán su castigo!

»Tiempo después,

haré que todo mi pueblo

regrese a su tierra.»

7

Dios quiere ayudar a su pueblo

71Dios continuó diciendo:

«Yo quiero salvar a mi pueblo,

pero veo que todos ellos

han cometido grandes pecados.

Todos ellos son mentirosos y ladrones;

entran a robar en las casas

y en plena calle cometen asaltos.

2Yo los conozco muy bien:

están llenos de maldad,

pero ellos no quieren reconocerlo.

3Con sus pecados y mentiras

alegran al rey y a sus jefes.

4No hay uno solo de ellos

que sea fiel en su matrimonio;

se parecen a un horno caliente,

al que no hace falta calentarlo más:

el panadero solo tiene que esperar

a que fermente la masa.

5»Cuando el rey celebra alguna fiesta,

los jefes beben hasta emborracharse;

¡y son esos borrachos burlones

a quienes el rey llama sus amigos!

6Pero ellos se acercan al rey

con la intención de traicionarlo.

No descansan durante la noche,

sino que se la pasan planeando

cómo destruirlo al día siguiente.

7Son como un horno:

¡arden para quemar por completo

a todos sus gobernantes!

Quitan del trono a sus reyes,

¡pero ninguno de ellos busca mi ayuda!

El pueblo abandona a Dios

8»Los de Israel han hecho amistad

con gente que no cree en mí.

Mi pueblo se parece al pan mal horneado:

por un lado está bien cocido

y por el otro lado está crudo.

9Los egipcios y los sirios

están acabando con Israel,

pero Israel ni siquiera se da cuenta.

¡Han acabado con sus fuerzas,

pero tampoco se da cuenta!

10»Israel no ha querido arrepentirse

ni buscarme a mí, que soy su Dios.

Su orgullo no lo deja hacerlo.

11»Israel les pide ayuda y apoyo

a las naciones de Egipto y Asiria.

Actúa como una paloma

confundida y sin inteligencia;

12pero, cuando vaya a buscar ayuda,

lo atraparé como a los pájaros

y lo castigaré por su maldad.

13»¡Qué mal les va a ir!

¡Se arrepentirán de haberme abandonado!

¡Terribles cosas vendrán sobre ellos

porque se han rebelado contra mí!

Yo estoy dispuesto a salvarlos,

pero ellos solo me dicen mentiras.

14En sus camas lloran de dolor,

y se hacen heridas a propósito,

pero sus oraciones no son sinceras;

lo hacen para pedirme buenas cosechas,

pero siguen siendo rebeldes.

15»Yo les he dado enseñanzas,

los he llenado de fuerza,

pero ellos hacen planes contra mí.

16No me toman en cuenta,

y por eso fracasan en todo.

Sus jefes se creen muy valientes,

pero morirán en el campo de batalla

y los egipcios se burlarán de ellos.

8

81»¡Vigilante, toca la trompeta!

¡Da la señal de alerta!

Ya viene el destructor de mi pueblo;

se parece a un águila

que se lanza sobre su presa.

Mi pueblo es muy desobediente;

no ha cumplido con mi pacto

ni ha seguido mis mandamientos.

2Ellos quieren convencerme a gritos

de que reconocen que soy su Dios,

3pero no quieren hacer lo bueno.

¡Por eso los perseguirá el enemigo!

4Cuando eligieron a sus reyes,

no me tomaron en cuenta;

cuando nombraron a sus jefes,

no me pidieron consejo;

¡ellos mismos se hicieron daño

al fabricarse ídolos de oro y plata!

5-6»Habitantes de Samaria,

¡dejen ya de pecar!

Estoy muy enojado con ustedes

porque adoran a ese toro.

¡Es tan solo un dios falso,

hecho por ustedes mismos!

Pero yo lo haré pedazos.

7»Si no me obedecen,

recibirán su castigo:

sus campos no darán frutos;

y si llegaran a darlos,

servirán de alimento para gente extraña.

8¡Israel quedará en ruinas!

¡Será la burla de todas las naciones!

9»Mi pueblo anda solo y perdido

como perro callejero.

Ha pedido ayuda a los asirios,

10pero de nada le servirá pagar impuestos

ni a Asiria ni a las otras naciones.

Yo lo enviaré como prisionero

a otras naciones lejanas,

y por un tiempo

no tendrá reyes ni jefes.

11»Israelitas,

ustedes han construido muchos altares,

que solo les sirven para pecar.

12Yo les di muchas enseñanzas,

y se las puse por escrito,

pero ustedes las despreciaron.

13Les encanta presentar ofrendas,

y luego se comen la carne

de los animales que presentan;

pero todo eso me disgusta.

Yo soy su Dios,

y tengo presente sus muchos pecados.

Por eso los voy a castigar,

y volverán a ser esclavos de Egipto.

14»Israelitas, ustedes se olvidan de mí,

que soy su creador.

Construyen palacios,

edifican ciudades y altas murallas,

pero yo le prenderé fuego

a todo lo que construyan».