Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
12

121 1 (2) Son cada vez

más mentirosos y violentos.

Hacen pactos con Asiria,

y envían regalos a Egipto;

¡y hasta piensan que del desierto

les puede llegar ayuda!»

Habla el profeta

2 2 (3) Oseas le dijo al pueblo:

«Dios ha iniciado un juicio

contra el pueblo de Israel;

va a castigar su mala conducta.

3-4 3-4 (4-5) »Desde antes de nacer

Jacob, el antepasado de ustedes,

engañó a su hermano;

y cuando llegó a ser hombre

Dios se le apareció en Betel.

Allí Jacob luchó con un ángel,

¡y consiguió vencerlo!

Luego, con lágrimas en los ojos,

le pidió a Dios que lo perdonara,

y Dios lo perdonó.

5 5 (6) »¡Nuestro Dios

es el Dios todopoderoso!

6 6 (7) Por eso, israelitas,

pídanle a Dios que los perdone,

actúen con amor y con justicia,

y confíen siempre en su Dios».

Habla Dios

7-8 7-8 (8-9) Dios le dijo al pueblo:

«Israelitas,

ustedes son como los comerciantes

que engañan a sus clientes:

¡les gusta usar pesas falsas!

Se creen muy ricos

y que tienen grandes riquezas;

piensan que nadie puede probar

que todo se lo han robado.

9 9 (10) »Pero yo soy su Dios

desde que estaban en Egipto,

y los haré vivir de nuevo en carpas,

como cuando andaban en el desierto.

10 10 (11) Yo les he hablado muchas veces

por medio de mis profetas.

11 11 (12) »¡Los israelitas que viven en Galaad,

son gente malvada!

Van a Guilgal, y allí matan toros

para ofrecerlos a sus dioses;

¡pero yo los destruiré por completo!

¡Sus altares quedarán en ruinas!

¡Quedarán esparcidos por el campo!»

Habla el profeta

12 12 (13) Oseas dijo:

«Jacob, antepasado de ustedes,

huyó al país de los arameos

y allí, para conseguir esposa,

trabajó como pastor de ovejas.

13 13 (14) Por medio de un profeta,

Dios cuidó de los israelitas

y los sacó de Egipto.

14 14 (15) Pero ahora los israelitas

han hecho enojar a Dios,

por eso los castigará.

¡Les hará pagar sus crímenes

y toda la maldad que han cometido!

13

Dios castigará a Israel

131»Hubo un tiempo,

cuando la tribu de Efraín hablaba

y las demás tribus de Israel

escuchaban con respeto;

pero luego la gente de Efraín

adoró al dios Baal,

y esa fue su sentencia de muerte.

2¡Y todavía sigue pecando!

A sus artesanos les piden

que hagan toros de plata,

y ellos los fabrican a su gusto.

¡Besan a esos dioses falsos

y les presentan ofrendas!

3»Por eso, pronto dejarán de existir.

Se esfumarán como la niebla

y como el rocío de la mañana.

El viento los arrastrará

como a hojas secas,

como al humo que sale de la chimenea».

4Dios le dijo a su pueblo:

«Israel, yo soy tu Dios;

no tienes otro salvador.

Yo he sido tu único Dios

desde que estabas en Egipto.

5-6Yo te cuidé y te alimenté

cuando andabas por el desierto;

pero te llenaste de orgullo

y te olvidaste de mí

en cuanto calmaste tu hambre.

7»Por eso voy a tratarte

con la misma furia de un león.

Me esconderé en el camino

y te atacaré como un leopardo.

8¡Te atacaré como una osa

que ha perdido a sus cachorros!

Te desgarraré el pecho,

y allí mismo te haré pedazos;

te devoraré como un león,

¡como una fiera salvaje!

9Israel, yo soy tu única ayuda,

¡pero ahora voy a destruirte!

10»Tú les dijiste a tus jefes

que querías tener reyes y príncipes

para que salvaran tus ciudades;

pero, ¿dónde están esos reyes?

¿Y qué pasó con esos jefes?

11Tanto me hiciste enojar

que te di el rey que pediste,

pero tanto me has hecho enojar

que ahora te lo he quitado;

12¡he anotado en un libro

toda la maldad que has cometido!

13»¡Qué tonto eres, Israel!

¡Te pareces a esos niños

que están a punto de nacer,

pero que no se acomodan!

14¿Y así esperas todavía

que yo te libre de la muerte?

¡Pues ya no te mostraré compasión!

Muerte, ¡ven con tu poder,

ven a destruir a este pueblo!

15»Tal vez vuelvas a prosperar,

pero yo te destruiré

como el viento del desierto

que seca los manantiales.

Entonces tus enemigos se adueñarán

de todos tus tesoros.

16 16 (14.1) Castigaré a Samaria,

tu ciudad capital,

porque su gente se rebeló contra mí.

Sus habitantes morirán en la batalla,

a sus niños los estrellarán contra el suelo,

¡y partirán en dos a las embarazadas!»

14

Habla el profeta

141-2 1-2 (2-3) Oseas le dijo al pueblo:

«¡Israel, Israel,

tu maldad te ha hecho caer!

¡Arrepiéntete y regresa a tu Dios!

Llega ante él con esta oración:

“Dios mío,

tú eres bueno;

¡perdona nuestros pecados

y acepta nuestras alabanzas!

3 3 (4) Asiria no puede salvarnos,

ni con todos sus carros de guerra,

así que no volveremos a adorar

a dioses que hemos fabricado.

Solo en ti, Dios nuestro,

encuentra el huérfano ternura”».

Dios promete bendecir a su pueblo

4 4 (5) Dios les dijo a los israelitas:

«Ya mi enojo se ha calmado.

Ahora voy a mostrarles cuánto los amo

y no volverán a ser rebeldes.

5-6 5-6 (6-7) Haré que prosperen.

Seré para ustedes como el rocío,

que hace florecer a los lirios.

Los haré crecer como un árbol;

así echarán profundas raíces

y extenderán sus hermosas ramas;

tendrán la belleza de los olivos

y el grato aroma de los cedros.

7 7 (8) Todos vivirán en paz

bajo la sombra de su árbol;

volverán a cultivar sus campos,

verán florecer sus viñas

y disfrutarán del aroma del monte Líbano.

8 8 (9) »Israelitas,

dejen ya esos ídolos inútiles.

¡Yo seré quien los cuide

y quien escuche sus oraciones!

Yo les daré sombra como un pino,

y en mí encontrarán bienestar».

Mensaje final del libro

9 9 (10) Si alguien es inteligente y sabio,

debe prestar atención a este mensaje.

Todo lo que Dios hace es correcto,

y la gente buena sigue su ejemplo.

¡Pero los malvados son desobedientes

y por eso Dios los destruye!