Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
1

Introducción

11Hace mucho, mucho tiempo, los profetas comunicaron el mensaje de Dios a nuestros antepasados. Lo hicieron muchas veces y de muchas maneras. 2Pero ahora, en estos últimos tiempos, Dios nos lo ha comunicado por medio de su Hijo. Porque por medio de él Dios creó el universo, y lo hizo dueño de todas las cosas. 3El Hijo de Dios nos muestra el poder y la grandeza de su Padre. El Hijo de Dios es igual en todo a su Padre, y con su gran poder hace que el universo siga existiendo. El Hijo de Dios logró que Dios nos perdonara nuestros pecados, y después subió al cielo para sentarse a la derecha del trono de su Padre.

El Hijo de Dios es superior a los ángeles

4El Hijo de Dios llegó a ser superior a los ángeles, pues Dios le dio un nombre mucho más importante que el de ellos. 5Porque nunca Dios le dijo a ningún ángel:

«Tú eres mi Hijo;

desde hoy soy tu padre.»

Tampoco dijo de ningún ángel:

«Yo seré para él como un padre,

y él será para mí como un Hijo.»

6Y cuando Dios envió a su Hijo a este mundo, ordenó:

«Que todos mis ángeles lo adoren

7Además, cuando Dios habla acerca de los ángeles, dice:

«Mis ángeles son el viento,

y mis sirvientes son relámpagos.»

8Pero, cuando habla de su Hijo, Dios dice:

«Tu reinado durará para siempre,

y usarás tu poder en favor de la justicia.

9Te complaces en lo bueno,

y rechazas la injusticia.

Yo te declaro mi rey favorito,

¡el rey más feliz de la tierra!»

10Y también dice:

«Señor,

en el principio

tú afirmaste la tierra;

tú mismo hiciste los cielos,

11pero se irán gastando,

como la ropa,

y un día los destruirás.

»Pero tú te mantendrás firme;

12siempre serás el mismo,

y tus años no tendrán fin.»

13Dios nunca le dijo a ningún ángel:

«Siéntate a la derecha de mi trono,

hasta que yo derrote a tus enemigos.»

14Porque los ángeles son solamente espíritus que sirven a Dios, y él los envía para ayudar a toda la gente que Dios habrá de salvar.

2

La salvación es importante

21Por eso debemos poner más interés en el mensaje de salvación que hemos oído, para no apartarnos del camino que Dios nos señala. 2Si el mensaje que anunciaron los ángeles resultó ser verdad, y quienes no lo obedecieron recibieron el castigo que merecían, 3con más razón seremos castigados nosotros si no reconocemos el gran valor de la salvación que él nos ofrece. Porque el Señor Jesús mismo fue el primero en comunicar el mensaje de salvación, y después, los que oyeron ese mensaje nos demostraron que era verdad. 4Dios también nos lo demostró por medio de muchas señales y de acciones maravillosas, y también con milagros. Además, cuando lo hizo, les dio el Espíritu Santo a quienes él se lo quiso dar.

Jesús nos salva

5Dios no ha puesto a los ángeles como jefes del mundo2.5 Mundo: Después del fin de este mundo viviremos en un mundo diferente, en el que Cristo reinará. en que vamos a vivir en el futuro. En ese mundo 6el jefe será otro. Pues la Biblia dice:

«Dios, ¿qué somos los mortales

para que pienses en nosotros

y nos tomes en cuenta?

7»¡Nos creaste casi iguales

a los ángeles!

Nos trataste como a reyes;

8nos diste plena autoridad

sobre todo lo que hiciste;

nos diste dominio

sobre toda tu creación».2.8 Este pasaje es una cita del Salmos 8.4-6. Aunque ese salmo se refiere al ser humano, el autor de Hebreos lo refiere a Cristo.

Y si Dios le dio «dominio sobre toda la creación», eso quiere decir que nada de lo creado queda fuera de su gobierno. Claro, todavía no vemos que él gobierne sobre todas las cosas. 9Pero Dios nos ama y envió a Jesús a morir para salvarnos. Por eso, aunque Dios permitió que, por algún tiempo, Jesús fuera menos importante que los ángeles, ahora Jesús ha recibido gloria y honor.

10Dios hizo todas las cosas para él mismo, y quiere que su gloria la compartan todos los que lo aman y obedecen. Para eso, Dios tenía que hacer perfecto a Jesucristo y dejarlo morir, pues Jesucristo es el Salvador de ellos. 11Todos los que aman y obedecen a Dios son sus hijos, y Dios es padre de todos ellos. Y como Jesús también es Hijo de Dios, no se avergüenza de tratarlos como hermanos, 12pues él le dijo a Dios:

«Cuando mi pueblo se junte

para adorarte en el templo,

yo les hablaré de ti,

y te cantaré alabanzas.»

13También dice:

«Confiaré en Dios.»

Y añade:

«Aquí estoy, con los hijos

que Dios me ha dado.»

14Nosotros somos seres de carne y hueso. Por eso Jesús se hizo igual a nosotros. Solo así podía morir para vencer al diablo, que tenía poder para matar a hombres y a mujeres. 15Con su muerte, Jesús dio libertad a los que se pasaban la vida con miedo a la muerte. 16Queda claro que Jesús no vino para ayudar a los ángeles, sino a todos los descendientes de Abraham. 17Para poder ayudarlos, tenía que hacerse igual a ellos. Por eso Jesús es un Jefe de sacerdotes en quien se puede confiar, pues está lleno de amor para servir a Dios. Además, por medio de su muerte, Jesús logró que Dios nos perdonara nuestros pecados. 18Y como Jesús mismo sufrió, y el diablo le puso trampas para hacerlo pecar, ahora, cuando el diablo nos pone trampas, Jesús puede ayudarnos a todos.

3

Jesús y Moisés

31Hermanos, Dios los ha llamado a ustedes para que sean su pueblo elegido. Por eso, pónganse a pensar seriamente en quién es Jesús: ¡Él es nuestro apóstol3.1 Apóstol: Esta palabra significa enviado (véase Apóstol en el Glosario). A Jesucristo se le llama apóstol porque fue enviado por Dios para salvar con su muerte a todos los que crean en él. y nuestro Jefe de sacerdotes! 2Dios le encargó que nos ayudara, y él lo obedeció, así como Moisés también obedeció cuando Dios le ordenó ayudar a todo su pueblo.3.2 Todo su pueblo: Se refiere al pueblo de Israel y a la iglesia de Cristo.

3Pero Dios le dio a Jesús más honra que a Moisés. Es como cuando se construye una casa: el que la construye es más importante que la casa misma. 4Toda casa ha sido construida por alguien, pero Dios es quien ha hecho todo lo que existe. 5Moisés sirvió a Dios y lo obedeció en todo, pues ayudó al pueblo de Dios tal como se le ordenó, y anunció al pueblo lo que Dios iba a decir en el futuro. 6Pero Cristo, que es el Hijo de Dios, es obediente y ayuda a este pueblo de Dios, que somos nosotros. Y nosotros somos parte de ese pueblo, si seguimos creyendo firmemente y con alegría en la salvación que recibiremos.

La obediencia

7Por eso hay que hacer lo que el Espíritu Santo dice:

«Si hoy escuchan la voz de Dios,

8no sean tercos,

como aquellos israelitas,

que no quisieron obedecerlo

en el desierto.

Ellos quisieron ver hasta dónde

soportaría Dios su desobediencia.

»Por eso Dios les dijo:

9Aunque los traté bien

durante cuarenta años,

sus antepasados

me pusieron a prueba en el desierto.

10Entonces me enojé,

y les hice ver

que vivían en el error,

pues no obedecían mis mandamientos.

11Por eso, ya enojado decidí:

“No voy a permitirles

entrar en la tierra prometida,

donde los habría hecho descansar.”»3.11 Descansar: lit. mi reposo. Después de que Dios libró de Egipto a los israelitas, les prometió que en la región de Canaán tendrían un lugar donde vivirían en paz. El autor de la carta a los Hebreos usa la idea del descanso para referirse a la salvación que Dios ofrece por medio de Jesucristo.

12¡Cuidado, hermanos! No piensen en lo malo, ni dejen de confiar en el Dios que vive para siempre, para que no se aparten de él. 13Al contrario, mientras aún queda tiempo, cada uno debe animar al otro a seguir confiando. Así nadie dejará de obedecer a Dios, ni pensará que, si peca, hace el bien. 14Al principio, cuando confiamos en Cristo, nos hicimos compañeros suyos; y si no dejamos de confiar en él, seguiremos siendo sus compañeros siempre. 15Por eso la Biblia dice:

«Si hoy escuchan la voz de Dios,

no sean tercos,

como aquellos israelitas

que no quisieron obedecerlo.»

16¿Y quiénes fueron los que escucharon a Dios y no quisieron obedecerlo? ¡Pues todos aquellos que Moisés sacó de Egipto! 17¿Y con quiénes estuvo Dios enojado durante cuarenta años? ¡Pues con los que pecaron y luego cayeron muertos en el desierto! 18¿Y a quiénes les juró Dios que no les daría descanso en la región de Canaán? ¡Pues a los que no le obedecieron! 19Y en verdad, no pudieron entrar en Canaán y descansar, porque no confiaron en Dios.