Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
27

Lamento por la ciudad de Tiro

271Dios también me dijo:

2«Dedica este lamento a la ciudad de Tiro por su destrucción. Dale este mensaje de parte del Dios de Israel:

3“Tú, ciudad de Tiro,

te creías bella y perfecta;

te aprovechaste de estar junto al mar

para comerciar con muchos países.

4Ciertamente, dominabas los mares.

Tenías la belleza

de un barco bien construido.

5Tu casco lo hicieron

con pinos del monte Senir;

tu palo mayor fue labrado

en cedro del monte Líbano.

6Tus remos eran de roble,

fina madera del monte de Basán.

Las tablas de tu cubierta

eran de ciprés traído de Chipre.

Todas ellas estaban adornadas

con incrustaciones de marfil.

7Tus velas te servían de bandera,

y eran de fino bordado egipcio.

Tus toldos, de tela roja y morada,

los trajeron de las costas de Elisá.

8”Contabas con una tripulación experta.

Tenías los mejores capitanes y marinos:

gente de Tiro, Arvad y Sidón.

9Tus daños los reparaban

expertos carpinteros de Guebal.

Marineros de todas partes

hacían negocios en tus puertos.

10Tu ejército estaba formado

por gente de Persia, Lidia y Libia;

cuando te adornaban con sus armas,

hacían que te vieras muy hermosa.

11”Soldados de Arvad y de Gamad

defendían tus murallas

con la ayuda de tu ejército.

Todo el tiempo vigilaban tus torres,

y cuando colgaban sus escudos

a lo largo de tus murallas,

hacían que te vieras más hermosa.

12”Tú, ciudad de Tiro, eras tan rica que la gente de Tarsis venía para hacer negocios contigo. Tu mercancía la pagaban con plata, plomo, hierro y estaño. 13También los comerciantes de Grecia, Tubal y Mésec compraban tus mercancías, y te pagaban con esclavos y con utensilios de bronce. 14La gente de Bet-togarmá te pagaba con finos caballos para montar, y con caballos y mulas para el trabajo. 15También hacías negocios con los comerciantes de Dedán y de otros puertos lejanos, los cuales te pagaban con marfil y con madera de ébano.

16-18”Tus mercancías eran tan variadas, y tu riqueza tan grande, que hasta los sirios comerciaban contigo, y te pagaban con piedras preciosas y telas muy finas. También Israel y Judá te compraban mercancías, y te pagaban con su mejor trigo, y con pasteles, miel, aceite de oliva y especias aromáticas. Damasco te pagaba con vino de Helbón y con lana de Sahar. 19Los comerciantes de Dan y los griegos te traían de Uzal hierro forjado y especias aromáticas.

20”La gente de Dedán te pagaba con sillas de montar. 21Los de Arabia y todos los príncipes de Quedar te pagaban con corderos, chivos y carneros. 22Tus clientes de Sabá y Raamá te pagaban con finos perfumes, y con oro y piedras preciosas. 23Entre tus clientes estaban también los comerciantes de Harán, Cané, Edén, Sabá, Asiria y Media; 24ellos te vendían telas finas, mantos bordados de color púrpura, tapices de muchos colores y fuertes cuerdas trenzadas. 25¡Las naves de Tarsis transportaban tus mercancías!

”Tú, ciudad de Tiro,

parecías un barco en alta mar

cuando va cargado de riquezas.

26Pero tus marinos te llevaron

por los mares más profundos,

y allí te hizo pedazos

el fuerte viento del este.

27¡Al fondo del mar se fueron

tus mercancías y tus productos!

El día que te hundiste,

se fueron al fondo del mar

todas tus riquezas,

tus marineros y tus capitanes,

tus carpinteros y tus comerciantes,

tus soldados y tus pasajeros.

28”Tus capitanes pedían ayuda,

y temblaba la gente de las costas;

29los marineros se lanzaron al agua,

y bajaron a tierra junto con los capitanes.

30-31Sus gritos eran desesperados;

amargamente lloraban por ti,

se pusieron ropa de luto,

y de muchas otras maneras

mostraron su dolor.

32Entonaron por ti un lamento,

y exclamaron con gran tristeza:

‘¡Ay, ciudad incomparable,

ahora estás en el fondo del mar!’

33”Cuando bajaban de los barcos

las mercancías que vendías,

las naciones quedaban satisfechas;

con tus riquezas y abundantes productos

se enriquecían los reyes del mundo.

34Pero te hundiste en el océano;

ya descansas en el fondo del mar.

¡Y contigo se hundieron también

tus mercancías y tus pasajeros!

35”Esto que te ha sucedido

hace que tiemble de miedo

la gente que vive en las costas.

Sus reyes están espantados;

en la cara se les nota el terror.

36Los comerciantes de otras naciones

te lanzan silbidos de burla.

¡Eres motivo de espanto

porque has dejado de existir!”»

28

Mensaje contra el rey de Tiro

281Dios también me dijo:

2«Tú, Ezequiel, dile de mi parte al rey de Tiro:

“Eres demasiado orgulloso.

Hasta crees que eres un dios

porque reinas en medio del mar.

Pero no te creas tan sabio,

porque no eres más que un hombre.

3No eres más sabio que el profeta Daniel,

ni conoces todos los secretos,

4pero ciertamente eres muy listo:

has logrado amontonar oro y plata,

y te has hecho muy rico.

5Sabes cómo hacer negocios.

Por eso te has hecho rico

y te has llenado de orgullo.

6-8”Como te sientes muy sabio,

y hasta te crees un dios,

voy a lanzar contra ti

gente cruel de otros países.

Esa gente te atacará

y te hará la guerra.

Acabará con tu belleza,

con tu sabiduría y tu grandeza.

Con violencia te quitará la vida,

y morirás en el fondo del mar.

Te juro que así lo haré.

9”Cuando te enfrentes a ellos,

dejarás de creerte un dios.

Cuando te quiten la vida,

te verás como un simple hombre.

10Gente extraña te quitará la vida,

y morirás como mueren

los que no me conocen.

Yo soy el Dios de Israel,

y cumpliré mi palabra”.»

Lamento por el rey de Tiro

11Dios también me dijo:

12«Ezequiel, entona un canto fúnebre por el rey de Tiro. Dile de mi parte lo siguiente:

“Tú, rey de Tiro,

eras perfecto en todo;

tu sabiduría y tu belleza

no tenían comparación.

13Vivías en el jardín de Edén,

y te adornabas con piedras preciosas.

Tus joyas y tus aretes

estaban hechos de oro,

y desde el día de tu nacimiento

estuvieron a tu disposición.

14Un ángel te protegía,

mientras pisabas piedras de fuego

en el monte elegido por Dios.

15”Desde el día en que naciste

te habías portado bien,

pero un día mostraste tu maldad.

16En los muchos negocios que hacías,

llegaste a ser muy violento.

Por eso te arrojé de mi montaña.

¡El ángel que te protegía

te alejó de las piedras de fuego!

17”Era tan singular tu belleza

que te volviste muy orgulloso.

¡Tu orgullo y tu hermosura

te hicieron perder la cabeza!

Por eso te arrojé al suelo

y en presencia de los reyes

te hice quedar en ridículo.

18-19¡Fueron tantos tus pecados,

y tan sucios tus negocios

que ni tus templos respetaste!

”Por eso hice que de tu interior

brotara un fuego que te quemara.

Las naciones que te conocían,

y que antes te admiraban,

hoy se quedan impresionadas

al verte por el suelo,

convertido ya en cenizas.

¡Eres motivo de espanto

porque has dejado de existir!”»

Mensaje contra la ciudad de Sidón

20Dios también me dijo:

21-22«Ezequiel, enfréntate a la ciudad de Sidón y dile de mi parte lo siguiente:

“Yo me pondré en contra tuya.

Cuando te dé tu merecido,

la gente reconocerá mi grandeza.

Sabrá que soy el Dios de Israel,

y que soy diferente a otros dioses.

23”Voy a enviar plagas contra ti;

haré que tus enemigos

te ataquen por todos lados.

Correrá la sangre por tus calles,

y la gente morirá por la espada.

Así reconocerán que yo soy Dios.

24”No volverán los israelitas

a sufrir el desprecio de sus vecinos,

que tanto les hiere y hace daño.

Así reconocerán que yo soy Dios”.

25»Por eso yo, el Dios de Israel, afirmo:

“Ahora los israelitas viven prisioneros entre las naciones, pero yo volveré a reunirlos y los llevaré de nuevo a su tierra. Yo prometí dársela a Jacob, su antepasado, pues él siempre estuvo a mi servicio. 26Allí podrán vivir seguros. Volverán a construir casas y a plantar viñedos.

”Ahora sus vecinos los desprecian, pero yo les daré el castigo que se merecen. Entonces los israelitas y las demás naciones se darán cuenta de que yo soy diferente, y me reconocerán como el Dios de Israel”».

29

Mensaje contra Egipto

291Habían pasado diez años desde que llegamos presos a Babilonia. El día doce del mes de Tébet,29.1 Tébet: Véase nota en 24.1. Dios me dijo:

2-3«Ezequiel, hombre mortal, enfréntate al rey de Egipto y a su pueblo, y dales de mi parte este mensaje:

“¡Escúchame, rey de Egipto,

yo me pondré en contra tuya!

Tú eres como un monstruo enorme

que descansa junto al río Nilo.

Piensas que ese río te pertenece,

y que tú mismo lo hiciste.

4Pero yo te sacaré del río,

enganchado por el hocico.

Los peces que allí nadan

se te pegarán a las escamas.

5Luego te arrojaré al desierto

junto con todos los peces del Nilo.

¡Allí te quedarás tirado,

sin que nadie te recoja,

y les servirás de alimento

a los animales salvajes

y a las aves de rapiña!

6”Todos los que viven en Egipto

reconocerán que yo soy Dios.

Los israelitas buscaron tu apoyo,

pero ni para bastón sirves:

7Buscaron tu ayuda, y les fallaste;

en vez de apoyarlos, los heriste.

8”Pero yo soy el Dios de Israel,

y te juro que te quitaré la vida;

tú, y tu gente y tus animales

morirán atravesados por la espada,

9y Egipto se volverá un desierto.

Solo entonces reconocerán

que yo soy el Dios de Israel.

”Tú, rey de Egipto, piensas que el río Nilo te pertenece, y que tú mismo lo hiciste. 10-12Por eso yo me pondré en contra tuya y de tu río. Convertiré en desierto toda la tierra de Egipto, desde Migdol hasta Asuán, y hasta la frontera con Etiopía. No quedará allí nadie con vida, pues Egipto será el país más desolado de todos. Nadie lo habitará durante cuarenta años, y ni siquiera pasarán por allí personas ni animales. No habrá ciudades más destruidas que las ciudades de Egipto, pues yo haré que los egipcios sean llevados prisioneros a otros países, y que sean dispersados entre las naciones.

13-15”Al cabo de esos cuarenta años, haré que los egipcios vuelvan de los países por donde los dispersé. Haré que vuelvan a Patros, su tierra natal en el sur de Egipto, y allí establecerán un reino pequeño y sin poder. No volverán a ser fuertes, ni podrán dominar a las demás naciones. Les juro que así será.

16”Los israelitas, por su parte, no volverán a poner su confianza en Egipto; al contrario, se darán cuenta de que me ofendieron al buscar la ayuda de los egipcios, y entonces reconocerán que yo soy el Dios de Israel”».

Nabucodonosor conquistará Egipto

17Habían pasado veintisiete años desde que llegamos presos a Babilonia. El primer día del mes de Abib,29.17 Abib: Primer mes del calendario lunar judío. En nuestro calendario solar corresponde al período que va de mediados de marzo a mediados de abril. Dios me dijo:

18«Tú sabes que Nabucodonosor, el rey de Babilonia, hizo todo lo posible por conquistar la ciudad de Tiro. Llegó con su ejército para rodearla, y sus soldados llevaban tan pesada carga que hasta la cabeza y las espaldas se les pelaron. A pesar de todo, no pudieron conquistarla. 19-20Por eso, voy a dejar que Nabucodonosor conquiste a Egipto. Le permitiré adueñarse de sus riquezas y de todas sus pertenencias, para que pueda pagarles a sus soldados. Así premiaré a Nabucodonosor por haber atacado a Egipto en mi lugar. Les juro que así lo haré.

21»Ese día le devolveré a Israel el poder que antes tuvo, y tú podrás hablarles con toda libertad. Entonces reconocerán que yo soy el Dios de Israel».