Reina Valera Contemporánea (RVRC)
2

Rut recoge espigas en el campo de Booz

21Noemí tenía, por parte de su marido, un pariente que se llamaba Booz. Era un hombre muy rico, de la familia de Elimelec.

2Un día, Rut le dijo a Noemí:

«Por favor, déjame ir al campo, a recoger espigas.

2.2:
Lv 19.9-10
Dt 24.19
Iré detrás de quien bondadosamente me deje recogerlas.»

Y Noemí le respondió:

«Ve, hija mía.»

3Rut fue al campo y recogió espigas siguiendo a los segadores. Y resultó que aquella parte del campo era de Booz, el familiar de Elimelec.

4De pronto, Booz llegó de Belén y saludó a los segadores. Les dijo:

«Que el Señor esté con ustedes.»

Y ellos le respondieron:

«Que el Señor te bendiga.»

5Luego, Booz le preguntó al mayordomo de sus segadores:

«¿De quién es esa joven?»

6Y el mayordomo le respondió:

«Es la moabita que volvió con Noemí de los campos de Moab.

7Nos pidió que la dejáramos ir tras los segadores y recoger lo que se va dejando entre las gavillas. Y desde esta mañana que entró en el campo, no ha descansado ni siquiera un momento.»

8Entonces Booz le dijo a Rut:

«Escucha, hija mía; no te vayas de aquí, ni vayas a espigar a otro campo. Quédate aquí, con mis criadas.

9Fíjate en qué campo van a segar, y síguelas. Ya he dado órdenes a mis criados de que no te molesten. Cuando tengas sed, ve adonde están las vasijas, y bebe del agua que saquen los criados.»

10Rut se inclinó hasta el suelo en señal de respeto, y le preguntó:

«¿Cómo es que me tratas con tanta bondad e interés, si yo soy una extranjera?»

11Y Booz le respondió:

«Ya sé todo lo que has hecho en favor de tu suegra, después de que murió tu marido. Sé también que dejaste a tu padre y a tu madre, y la tierra donde naciste, para venir a un pueblo para ti desconocido.

12¡Que el Señor te recompense por lo que has hecho! ¡Que el Señor, bajo cuyas alas has buscado refugio, te premie por esta acción tuya!»

13Rut le dijo:

«Señor mío, espero ser digna de tu bondad. Tus palabras me infunden consuelo, pues me hablas con el corazón, aun cuando no puedo compararme a una sola de tus criadas.»

14A la hora de comer, Booz le dijo:

«Acércate. Toma un poco de pan, y mójalo en la salsa de vinagre, y come.»

Rut se sentó junto a los segadores, y Booz compartió con ella lo que estaba comiendo, y ella comió hasta saciarse, y aun le sobró.

15Luego se levantó para seguir espigando. Mientras tanto, Booz les dijo a sus criados:

«Déjenla recoger espigas también de entre las gavillas, y no la incomoden.

16Y dejen caer algo de los manojos, para que ella lo recoja, y no le digan nada en contra.»

17Y así, Rut recogió espigas en el campo hasta el anochecer, y de todo lo que había recogido desgranó como veinte litros de cebada,

18y lo guardó y regresó a la ciudad. Al llegar, sacó también lo que le había sobrado después de comer, y se lo dio a su suegra. Y al ver Noemí todo lo que había recogido,19le preguntó:

«¿Dónde recogiste espigas hoy? ¿Dónde estuviste trabajando? ¡Bendito sea el que te ha tratado con tanta bondad!»

Rut le contó a su suegra que había estado trabajando en el campo de un hombre llamado Booz.

20Entonces Noemí le dijo:

«¡Que el Señor lo bendiga! El Señor no nos ha retirado la bondad que mostró hacia nuestros muertos.»

Luego añadió:

«Ese hombre es pariente nuestro. Es uno de los que pueden rescatarnos.»

21Y la moabita Rut contestó:

«Ese hombre también me dijo: “Júntate con mis criadas, hasta que se acabe la cosecha.”»

22Noemí le dijo a Rut, su nuera:

«Es mejor, hija mía, que espigues con sus criadas, y no que te molesten en otro campo.»

23Y Rut se quedó espigando con las criadas de Booz, hasta que terminaron de segar el trigo y la cebada. Mientras tanto, siguió viviendo con su suegra.

3

Rut y Booz en la era

31Después Noemí, la suegra de Rut, le dijo:

«Hija mía, es mi obligación buscarte un hogar, para que puedas ser feliz.

2Booz es nuestro pariente, y tú ya has estado trabajando con sus criadas. Precisamente esta noche él va a separar la paja del grano de cebada.3Así que báñate y perfúmate, y ponte el mejor de tus vestidos, y ve a la era; pero no te presentes ante ese hombre hasta que haya acabado de comer y de beber.4Y cuando se vaya a dormir, fíjate en dónde se acuesta; y ve luego y levanta el manto con que se cubre los pies. Entonces él te dirá lo que tienes que hacer.»

5Y Rut respondió:

«Haré todo lo que tú me mandes hacer.»

6Y Rut fue a la era e hizo todo lo que su suegra le mandó hacer.

7Y cuando Booz terminó de comer y beber, y estaba muy contento, se retiró a dormir junto a un montón de cebada. Entonces Rut llegó sigilosamente, descubrió los pies de Booz y se acostó.8A eso de la medianoche, Booz despertó sobresaltado y, al darse la vuelta, se dio cuenta que había una mujer acostada a sus pies.9Entonces le preguntó:

«¿Quién eres?»

Y ella respondió:

«Soy Rut, tu sierva. Protege a esta sierva tuya bajo tu manto, porque tú eres mi pariente cercano.»

10Booz le dijo:

«¡Que Dios te bendiga, hija mía, por esto que has hecho! Al final, tu bondad ha sido mayor que al principio, pues no has ido a buscar a otros más jóvenes que yo, pobres o ricos.

11No te preocupes, hija mía. Yo haré contigo lo que tú me digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres una mujer ejemplar.12Pero toma en cuenta que, aunque es verdad que yo soy uno de tus parientes cercanos, hay otro aún más cercano que yo.13Duerme aquí esta noche; y mañana, cuando sea de día, si él te rescata, está bien; que te rescate. Pero si no te quiere rescatar, yo lo haré. Pongo al Señor como testigo. Ahora descansa, y hasta mañana.»

14Y Rut durmió a los pies de Booz, pero al amanecer se levantó antes de que se pudieran reconocer unos a otros, pues Booz le dijo que nadie debía saber que una mujer había estado en la era.

15Pero antes le dijo:

«Quítate el manto, y sujétalo.»

Ella lo extendió, y él echó allí seis medidas de cebada, luego se las echó al hombro, y Rut se fue a la ciudad.

16Cuando llegó con su suegra, esta le preguntó:

«¿Qué pasó, hija mía?»

Y Rut le contó todo lo que había sucedido con Booz.

17Y añadió:

«Me dio estas seis medidas de cebada y me dijo: “Estas son para que no regreses con las manos vacías.”»

18Entonces Noemí dijo:

«Espera un poco, hija mía, hasta ver cómo se resuelve este asunto, porque Booz no descansará, hasta dejarlo arreglado.»

4

Booz se casa con Rut

41Booz se dirigió a la entrada de la ciudad, y allí se sentó. En ese momento vio pasar al pariente del cual le había hablado a Rut, y le dijo:

«Hermano, ven y siéntate aquí conmigo.»

El pariente fue y se sentó.

2Entonces Booz llamó a diez de los ancianos de la ciudad, y les dijo:

«Siéntense también con nosotros.»

En cuanto ellos se sentaron,

3Booz le dijo a su pariente:

«Noemí ha vuelto de Moab, y vende una parte de las tierras que fueron de nuestro pariente Elimelec.

4Creo conveniente que lo sepas, y te sugiero comprar sus tierras, teniendo como testigos a los aquí presentes, ancianos de mi pueblo. Si quieres comprar, compra; si no quieres comprar, dímelo, pues tengo que saberlo. Y es que nadie más puede comprar sino solo tú, y después de ti, yo.»

Y el pariente respondió:

«Está bien. Compro el terreno.»

5Entonces añadió Booz:

«Al comprar las tierras de Noemí, debes también tomar por mujer a Rut, la moabita que fue mujer del difunto, para que la posesión siga a nombre de su esposo muerto.»

6Entonces el pariente respondió:

«Si es así, no puedo comprar las tierras, porque no quiero poner en riesgo mi heredad. Compra tú. Te cedo mis derechos.»

7Desde hacía mucho tiempo, había una costumbre en Israel, que en una compra por rescate, una de las partes se quitaba su sandalia y se la daba al otro. Con este acto se confirmaba el trato ante todo Israel.

8Así que el pariente se quitó el zapato
4.7-8:
Dt 25.9
y le dijo a Booz:

«Toma tú posesión de las tierras.»

9Entonces Booz les dijo a los ancianos y a todo el pueblo:

«Ustedes son testigos de que hoy le compro a Noemí todo lo que fue de su esposo Elimelec, y de sus hijos Quelión y Majlón.

10Además, tomo por esposa a la moabita Rut, que fue mujer de Majlón, para que la posesión siga a nombre de su esposo muerto, y su memoria no se borre de entre sus hermanos ni de su ciudad. Ustedes son testigos hoy de este acuerdo.»

11El pueblo y los ancianos que estaban a la entrada de la ciudad dijeron:

«Somos testigos. Que el Señor permita que la mujer que llega a tu casa sea como Raquel y Lea, las cuales levantaron como pueblo a los israelitas.

4.11:
Gn 29.31—35.18
Que seas tú un hombre ilustre y distinguido en Efrata y en Belén.

12Que el Señor te conceda tener con Rut muchos hijos, como se los concedió a Fares, el hijo de Tamar y Judá.»
4.12:
Gn 38.27-30

13Así fue como Booz tomó a Rut por esposa, y se allegó a ella, y el Señor le concedió quedar embarazada y dar a luz un hijo.

14Las mujeres le decían a Noemí:

«¡Alabado sea el Señor, que te concedió tener un nieto que te rescatara! ¡Su nombre será celebrado entre los israelitas!

15Ese niño te infundirá nuevos ánimos, y te brindará apoyo en tu vejez. Tu nuera, que te ama y dio a luz ese niño, es de más valor para ti que siete hijos.»

16Noemí tomó al niño y lo puso en su regazo, y se encargó de criarlo.

17Y las vecinas decían:

«Noemí ha tenido un hijo»

Y lo llamaron Obed. Este fue el padre de Yesé, que fue padre de David.

18Estas son las generaciones de Fares:

4.18:
1 Cr 2.5-15
Mt 1.3-6
Lc 3.31-33
Fares fue padre de Jesrón;

19Jesrón fue padre de Ram, y Ram fue padre de Aminadab.20Aminadab fue padre de Nasón, y Nasón fue padre de Salmón.21Salmón fue padre de Booz, y Booz fue padre de Obed.22Obed fue padre de Yesé, y Yesé fue padre de David.