Reina Valera Contemporánea (RVRC)
4

La adoración celestial

41Después de esto, miré y vi que en el cielo había una puerta abierta. Entonces la voz que antes había escuchado, y que era como el sonido de una trompeta, me dijo: «Sube acá y te mostraré lo que va a suceder después de esto.»

2Al instante quedé bajo el poder del Espíritu y vi que en el cielo había un trono, y que alguien estaba sentado en él.3El que estaba sentado en el trono tenía el aspecto de una piedra de jaspe y de cornalina. Alrededor del trono había un arco iris, semejante a la esmeralda.
4.2-3:
Ez 1.26-28
10.1
4Alrededor del trono había veinticuatro tronos, y en ellos estaban sentados veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas y con sendas coronas de oro en la cabeza.5Del trono salían voces, relámpagos y truenos;
4.5:
Ex 19.16
Ap 8.5
11.19
16.18
y delante del trono ardían siete antorchas de fuego,
4.5:
Ez 1.13
que son los siete espíritus de Dios.
4.5:
Ap 1.4

6Delante del trono había algo que parecía un mar de vidrio semejante al cristal,

4.6:
Ez 1.22
y en el centro, alrededor del trono, había cuatro seres vivientes que tenían ojos por delante y por detrás.

7El primer ser viviente parecía un león, el segundo parecía un becerro, el rostro del tercero era semejante al de un hombre, y el cuarto parecía un águila en vuelo.
4.6-7:
Ez 1.5-10
10.14
8Cada uno de los cuatro seres vivientes tenía seis alas, y estaba lleno de ojos por fuera y por dentro.
4.8:
Ez 1.18
10.12
Día y noche no cesaban de decir: «Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso,
4.8:
Is 6.2-3
el que era, el que es, y el que ha de venir.»
9Cada vez que aquellos seres vivientes daban gloria, honra y acción de gracias al que estaba sentado en el trono y que vive por los siglos de los siglos,10los veinticuatro ancianos se postraban delante de él y lo adoraban, y mientras ponían sus coronas delante del trono del que vive por los siglos de los siglos, decían:11«Digno eres, Señor, de recibir la gloria, la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.»
5

El rollo y el Cordero

51Vi entonces que el que estaba sentado en el trono tenía en la mano derecha un libro, el cual estaba escrito por dentro y por fuera.

5.1:
Ez 2.9-10
El libro estaba sellado con siete sellos.

2Vi también a un ángel poderoso, que a gran voz proclamaba: «¿Quién es digno de abrir el libro y de quitarle los sellos?»3Pero no había nadie en el cielo, ni en la tierra ni debajo de la tierra, que pudiera abrir el libro, y ni siquiera mirarlo.4Yo lloraba mucho al ver que no había nadie digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.5Y uno de los ancianos me dijo: «No llores, pues el León de la tribu de Judá,
5.5:
Gn 49.9-10
la raíz de David,
5.5:
Is 11.1
ha vencido y puede abrir el libro y quitarle sus siete sellos.»

6En ese momento vi un Cordero en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos. Estaba de pie, y parecía haber sido inmolado.

5.6:
Is 53.7
Tenía siete cuernos, y siete ojos,
5.6:
Zac 4.10
que son los siete espíritus que Dios ha enviado por toda la tierra.

7El Cordero se acercó al que estaba sentado en el trono, y de su mano derecha tomó el libro.8Tan pronto como lo tomó, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se arrodillaron ante el Cordero. Todos llevaban arpas, y también copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos,
5.8:
Sal 141.2
9y entonaban un cántico nuevo, que decía:

«Digno eres de tomar el libro

y de abrir sus sellos,

porque fuiste inmolado.

Con tu sangre redimiste para Dios

gente de toda raza, lengua, pueblo y nación,

10y para nuestro Dios los hiciste

reyes y sacerdotes,

5.10:
Ex 19.6
Ap 1.6
y reinarán sobre la tierra.»

11Miré entonces, y alrededor del trono oí la voz de muchos ángeles, y de los seres vivientes y de los ancianos. Eran una multitud incontable; ¡miríadas y miríadas de ellos!

5.11:
Dn 7.10

12A grandes voces decían:

«Digno es el Cordero inmolado

de recibir el poder y las riquezas,

la sabiduría y la fortaleza,

la honra, la gloria y la alabanza.»

13Entonces oí que todo lo creado en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra y en el mar, y todo lo que hay en ellos, decían:

«Al que está sentado en el trono,

y al Cordero,

sean dadas la alabanza, la honra,

la gloria y el poder,

por los siglos de los siglos.»

14Los cuatro seres vivientes decían: «Amén.» Y los veinticuatro ancianos se inclinaron y adoraron.

6

Los sellos

61Entonces vi que el Cordero rompió uno de los sellos, y oí que uno de los cuatro seres vivientes me decía con voz de trueno: «¡Ven!»

2Yo miré, y vi un caballo blanco.
6.2:
Zac 1.8
6.3
El que lo montaba tenía un arco, y le fue dada una corona, y salió para vencer y seguir venciendo.

3Abrió entonces el segundo sello, y oí al segundo ser viviente decirme: «¡Ven!»

4Salió entonces otro caballo, este de color rojo,
6.4:
Zac 1.8
6.2
y al que lo montaba se le dio una gran espada, junto con el poder de adueñarse de la paz de la tierra y de hacer que los hombres se mataran unos a otros.

5El Cordero rompió el tercer sello, y entonces oí que el tercer ser viviente me decía: «¡Ven!» Vi entonces aparecer un caballo negro,

6.5:
Zac 6.2,6
y el que lo montaba llevaba en la mano una balanza.

6En medio de los cuatro seres vivientes, oí una voz que decía: «¡Un kilo de trigo, o tres kilos de cebada, por el salario de un día! ¡Pero no seas injusto con el aceite ni con el vino!»

7Al abrir el Cordero el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que me decía: «¡Ven!»

8Yo miré, y vi aparecer un caballo descolorido, y el que lo montaba se llamaba Muerte. Tras él venía el Infierno. Recibió poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con guerras, hambre y mortandad, y con las fieras de la tierra.
6.8:
Jer 15.3
Ez 5.12,17
14.21

9Al abrir el Cordero el quinto sello, debajo del altar vi a las almas de los que habían muerto por causa de la palabra de Dios y de su testimonio.

10A gran voz decían: «Señor santo y verdadero, ¿hasta cuándo seguirás sin juzgar a los habitantes de la tierra y sin vengar nuestra sangre?11Entonces se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansaran todavía un poco más de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos, que también sufrirían la muerte como ellos.

12»Yo vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y entonces se produjo un gran terremoto.

6.12:
Ap 11.13
16.18
El sol se cubrió de oscuridad, como con un vestido de luto, y la luna entera se puso roja como la sangre;

13las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra,
6.12-13:
Is 13.10
Ez 32.7
Jl 2.31
Mt 24.29
Mc 13.24-25
Lc 21.25
como caen los higos cuando un fuerte viento sacude la higuera.
14El cielo se esfumó, como si fuera un pergamino que se enrolla,
6.13-14:
Is 34.4
y todos los montes y las islas fueron removidos de su lugar.
6.14:
Ap 16.20
15Todos se escondieron en las cuevas y entre las grietas de los montes:
6.15:
Is 2.10
lo mismo los reyes de la tierra que los príncipes, los ricos, los capitanes y los poderosos; lo mismo los esclavos que los libres;
16y decían a los montes y a las peñas: «¡Caigan sobre nosotros! ¡No dejen que nos mire
6.16:
Os 10.8
Lc 23.30
el que está sentado sobre el trono! ¡Escóndannos de la ira del Cordero!
17El gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá mantenerse en pie?»
6.17:
Jl 2.11
Mal 3.2