Reina Valera Contemporánea (RVRC)
94

Oración que reclama venganza

941Tú, Señor, eres el Dios de las venganzas;

¡muéstrate, pues eres el Dios de las venganzas!

2Tú eres el Juez de la tierra;

¡ven y dales su merecido a los soberbios!

3¿Hasta cuándo, Señor, hasta cuando

se regocijarán los impíos?

4¿Hasta cuándo esos malhechores

seguirán jactándose de sus crímenes?

5A tu pueblo, Señor, lo oprimen;

a los que son tuyos los afligen.

6A las viudas y a los extranjeros los matan;

a los huérfanos les quitan la vida,

7y todavía dicen: «El Señor no nos verá;

el Dios de Jacob no se dará cuenta.»

8¡Entiéndanlo bien, gente necia e insensata!

¿Cuándo van a actuar con sabiduría?

9¿Acaso no oirá el que hizo los oídos?

¿Acaso no verá el que hizo los ojos?

10¿No va a reprender el que castiga a las naciones?

¿Acaso no sabe de ciencia el maestro del género humano?

11El Señor conoce la mente humana,

y sabe que solo piensa tonterías.

94.11:
1 Co 3.20

12Señor, ¡cuán dichosos son aquellos

a quienes corriges e instruyes en tu ley!

13En tiempos difíciles les das tranquilidad,

mientras que para el impío se cava una fosa.

14Tú, Señor, no abandonas ni desamparas

al pueblo que has hecho tuyo.

15La justicia volverá a ser justicia,

y los de recto corazón irán tras ella.

16¿Quién me defenderá de los malvados?

¿Quién se pondrá de mi parte contra los inicuos?

17Si el Señor no me ayudara,

pronto mi ser se quedaría en silencio.

18Cuando dije: «Estoy a punto de caer»,

tú, Señor, por tu bondad me sostuviste.

19Cuando me vi abrumado por la angustia,

tú me brindaste consuelo y alegría.

20Tú no eres amigo de esos reyes inicuos

que con la ley en la mano violan la ley.

21Ellos conspiran contra la vida del justo,

y condenan a muerte al que es inocente.

22Pero tú, Señor, eres mi refugio;

eres mi Dios y la roca en que confío.

23Tú les devolverás su iniquidad,

y los destruirás con su propia maldad.

¡Tú, Señor y Dios nuestro, los destruirás!

95

Cántico de alabanza y de adoración

951¡Vengan y con alegría aclamemos al Señor!

¡Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación!

2¡Lleguemos ante su presencia con alabanza!

¡Aclamémosle con cánticos!

3¡Grande es el Señor, nuestro Dios!

¡Gran Rey es él sobre todos los dioses!

4En su mano están las profundidades de la tierra,

y las alturas de los montes son suyas.

5Suyo es también el mar, pues él lo hizo,

y sus manos formaron la tierra seca.

6¡Vengan, y rindámosle adoración!

¡Arrodillémonos delante del Señor, nuestro Creador!

7El Señor es nuestro Dios,

y nosotros somos el pueblo de su prado;

¡somos las ovejas de su mano!

«Si hoy escuchan ustedes mi voz,

8no endurezcan su corazón,

95.7-8:
Heb 3.15
4.7
como en Meriba,

como en el día de Masah, en el desierto.

9Allí los padres de ustedes me tentaron;

me pusieron a prueba,

95.8-9:
Ex 17.1-7
Nm 20.2-13
aunque vieron mis obras.

10Cuarenta años estuve disgustado con esa gente,

y me dije: “El corazón de este pueblo divaga;

no han conocido mis caminos.”

11Por eso, en mi furor juré

que no entrarían en mi reposo.»

95.11:
Nm 14.26-35
Dt 1.34-36
Heb 4.3,5
95.7-11:
Heb 3.7-11

96

Cántico de alabanza

(1 Cr 16.23-33)

961¡Canten al Señor un cántico nuevo!

¡Canten al Señor todos en la tierra!

2¡Canten al Señor! ¡Bendigan su nombre!

¡Anuncien su salvación todos los días!

3¡Proclamen su gloria entre las naciones,

y sus maravillas entre todos los pueblos!

4El Señor es grande, y digno de alabanza;

¡es temible, más que todos los dioses!

5Todos los dioses de los pueblos son ídolos,

pero el Señor es quien creó los cielos.

6En su presencia hay alabanza y magnificencia;

en su santuario hay poder y gloria.

7Ustedes, familias de los pueblos,

¡tributen al Señor la gloria y el poder!

8¡Tributen al Señor la honra que merece su nombre!

¡Traigan sus ofrendas, y vengan a sus atrios!

9¡Adoren al Señor en la hermosura de la santidad!

96.7-9:
Sal 29.1-2

¡Tiemblen ante él todos en la tierra!

10Digan entre las naciones: «¡El Señor es rey!

El Señor afirmó el mundo, y no será conmovido;

el Señor juzga a los pueblos con justicia.»

11¡Que se alegren los cielos y se regocije la tierra!

¡Que brame el mar y todo lo que contiene!

12¡Que se alegre el campo y todo lo que hay en él!

¡Que todos los árboles del bosque rebosen de gozo

13delante del Señor, que ya viene!

¡Sí, el Señor viene a juzgar la tierra!

¡Juzgará al mundo con justicia,

y a los pueblos con su verdad!