Reina Valera Contemporánea (RVRC)
87

El privilegio de vivir en Sión

Salmo de los hijos de Coré. Cántico.

871El Señor se estableció en el monte santo.

2El amor del Señor por las puertas de Sión

es mayor que su amor por todas las ciudades de Jacob.

3De ti, ciudad de Dios,

se dicen cosas gloriosas.

4Entre los que me conocen,

tengo presentes a Rajab y a Babilonia.

Aquí están Filistea y Tiro, con Etiopía.

Este nació allí.

5De Sión se dirá:

«Este y aquel nacieron en ella.»

El Altísimo mismo la establecerá.

6Al inscribir a los pueblos, el Señor anotará:

«Este nació allá.»

7Los que cantan y danzan en ella, dirán:

«Todas mis fuentes están en ti.»

88

Súplica ante una muerte inminente

Cántico. Salmo de los hijos de Coré. Al músico principal. Para cantar sobre Majalat. Masquil de Hemán ezraíta.

881Señor, Dios de mi salvación,

delante de ti clamo noche y día.

2Permite que mi oración llegue a tu presencia;

¡inclina tu oído a mi clamor!

3Las calamidades me abruman;

¡ya me encuentro al borde del sepulcro!

4¡Hay quienes ya me dan por muerto,

pues las fuerzas me abandonan!

5Me encuentro relegado entre los muertos;

como los caídos en batalla que yacen sepultados,

y de los cuales ya no te acuerdas,

pues fueron arrebatados de tu mano.

6Me arrojaste en profunda fosa;

¡en el lugar de las tinieblas más profundas!

7Has descargado tu enojo sobre mí;

¡me has afligido con tus embates de ira!

8Has alejado de mí a mis conocidos;

me has hecho repugnante a sus ojos.

Me encuentro encerrado, y no puedo salir;

9la aflicción me nubla los ojos.

A ti, Señor, clamo todos los días;

¡a ti extiendo mis manos!

10¿Acaso manifiestas tus maravillas a los muertos?

¿Se levantarán los muertos a alabarte?

11¿Acaso en el sepulcro se alaba tu misericordia?

¿Se proclama acaso tu verdad entre los muertos?

12¿Hay en las tinieblas quien reconozca tus maravillas,

o quien proclame tu justicia en la tierra del olvido?

13¡Pues yo sí clamo a ti, Señor!

¡Por la mañana dirijo a ti mis oraciones!

14Señor, ¿por qué me rechazas?

¿Por qué escondes de mí tu rostro?

15Entre aflicciones, necesidades y temores,

desde mi juventud he soportado terribles penas.

16Tu ira pesa sobre mí, y me abruma;

tus terribles ataques me han vencido.

17Como un diluvio, a todas horas me rodean;

¡me tienen completamente cercado!

18Has alejado de mí a mis amigos y compañeros,

¡y las tinieblas son mi sola compañía!

89

Pacto de Dios con David

Masquil de Etán ezraíta.

89
tít.:

891Por siempre alabaré la misericordia del Señor;

de una generación a otra, mis labios exaltarán tu fidelidad.

2Por siempre afirmaré que tu misericordia

se mantendrá firme en los cielos,

y que en ellos se afirmará tu verdad.

3Tu dijiste: «He hecho un pacto con mi escogido.

A mi siervo David le hice este juramento:

4“Confirmaré tu descendencia para siempre,

y afirmaré tu trono por todas las generaciones.”»

89.4:
2 S 7.12-16
1 Cr 17.11-14
Sal 132.11
Hch 2.30

5Señor, los cielos celebran tus maravillas;

la congregación de los santos proclama tu verdad.

6¿Quién, Señor, se iguala a ti en los cielos?

¿Quién, Señor, se te compara entre los dioses?

7¡Dios temible en el concilio de los santos!

¡Dios grande y terrible sobre cuantos lo rodean!

8Poderoso Señor, Dios de los ejércitos,

¿Quién como tú? ¡Tu fidelidad te rodea!

9Tú dominas la violencia del mar;

cuando sus ondas se agitan, tú las sosiegas.

10Tú aplastaste a Rajab y lo heriste de muerte;

con tu brazo poderoso dispersaste a tus enemigos.

11Tuyos son los cielos, tuya también la tierra

y el mundo y su plenitud, pues tú lo fundaste.

12Tú creaste el norte y el sur;

los montes Tabor y Hermón alaban tu nombre.

13Tuyo es el brazo poderoso;

fuerte es tu mano, y exaltada tu diestra.

14Tu trono se basa en la justicia y el derecho;

la misericordia y la verdad son tus heraldos.

15¡Dichoso el pueblo que sabe aclamarte,

y que anda, Señor, a la luz de tu rostro!

16En tu nombre se alegrará todo el día,

y en tu justicia será enaltecido.

17Tú eres la gloria de nuestro poder;

por tu buena voluntad acrecientas nuestra fuerza.

18Tú, Señor, eres nuestro escudo;

tú, Santo de Israel, eres nuestro rey.

19En una visión dijiste a tus santos:

«He brindado mi apoyo a un guerrero;

he escogido a un joven de mi pueblo.

20He encontrado a mi siervo David,

89.20:
1 S 13.14
Hch 13.22

y lo he ungido con mi santa unción.

89.20:
1 S 16.12

21Mi mano estará siempre con él;

mi brazo siempre lo fortalecerá.

22No lo sorprenderá el enemigo,

ni le hará daño ningún malvado;

23más bien, él derrotará a sus enemigos

y herirá de muerte a los que lo aborrecen.

24Mi verdad y misericordia estarán con él,

y su poder será exaltado en mi nombre.

25Con su mano izquierda dominará sobre el mar,

y con su mano derecha dominará sobre los ríos.

26Él me dirá: “Tú eres mi padre.

Eres mi Dios, la roca de mi salvación”,

27y yo lo declararé mi primogénito,

¡el más excelso de los reyes de la tierra!

89.27:
Ap 1.5

28Siempre seré con él misericordioso,

y mi pacto con él se mantendrá firme.

29Su descendencia permanecerá para siempre,

y su trono durará mientras el cielo exista.

30»Pero si sus hijos se apartan de mi ley

y no andan conforme a mis decretos,

31si transgreden mis estatutos

y no cumplen mis mandamientos,

32yo los castigaré por su rebelión;

¡los azotaré por sus iniquidades!

33»Pero no apartaré de David mi misericordia,

ni faltaré a mi verdad.

34No me olvidaré de mi pacto,

ni me retractaré de lo que he prometido.

35Una vez he jurado por mi santidad,

y no le mentiré a David.

36Su descendencia permanecerá para siempre;

su trono estará ante mí, como el sol;

37firme para siempre, como la luna;

¡como un testigo fiel en el cielo!»

38¡Pero tú has rechazado a tu ungido!

¡Lo has menospreciado! ¡Te has enojado con él!

39Has roto el pacto con tu siervo;

¡has echado por tierra su corona!

40Has derribado todas sus murallas;

¡has destruido sus fortalezas!

41Todos los que van por el camino lo saquean;

los pueblos vecinos se burlan de él.

42Has exaltado el poder de sus enemigos;

has alegrado a todos sus adversarios.

43Le quitaste el filo a su espada,

y no lo levantaste en la batalla.

44Pusiste fin a su motivo de orgullo,

y echaste por tierra su trono.

45Has acortado los días de su vida,

y lo has cubierto de vergüenza.

46Señor, ¿hasta cuándo seguirás escondido?

¿Arderá tu ira para siempre, como el fuego?

47Recuerda que mi vida es muy breve;

¿Por qué creaste tan frágil al género humano?

48¿Quién puede vivir sin ver la muerte?

¿Quién puede salvarse del poder del sepulcro?

49Señor, ¿dónde están tus misericordias de antaño,

que una vez juraste a David por tu verdad?

50¡Acuérdate, Señor, del oprobio de tus siervos,

del oprobio de muchos pueblos, que llevo en el pecho!

51Tus enemigos, Señor, nos han deshonrado;

¡tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido!

52¡Bendito sea el Señor para siempre!

¡Amén, y Amén!