Reina Valera Contemporánea (RVRC)
84

Nostalgia por el templo de Dios

Al músico principal. Sobre Gitit. Salmo de los hijos de Coré.

841Señor de los ejércitos,

¡cuán grato es habitar en tu templo!

2¡Mi alma anhela ardientemente

estar, Señor, en tus atrios!

¡A ti, Dios de la vida, elevan su canto

mi corazón y todo mi ser!

3Hasta los gorriones y las golondrinas

hallan dónde anidar a sus polluelos:

¡cerca de tus altares, Señor de los ejércitos,

rey mío y Dios mío!

4¡Cuán felices son los que habitan en tu templo!

¡Todo el tiempo te cantan alabanzas!

5¡Cuán felices son los que hallan fuerzas en ti,

los que ponen su corazón en tus caminos!

6Cuando cruzan por el valle de las lágrimas,

cambian su aridez en un manantial

al llenar la lluvia los estanques.

7Van de victoria en victoria,

hasta llegar a verte, oh Dios, en Sión.

8Señor, Dios de los ejércitos, ¡oye mi oración!

Dios de Jacob, ¡escúchame!

9¡Míranos, Dios y escudo nuestro,

y posa la mirada en el rostro de tu ungido!

10Es mejor pasar un día en tus atrios

que vivir mil días fuera de ellos.

¡Prefiero estar a la puerta de tu templo, oh Dios,

que vivir en las mansiones de la maldad!

11Tú, Dios y Señor, eres sol y escudo;

tú, Señor, otorgas bondad y gloria

a los que siguen el camino recto,

y no les niegas ningún bien.

12Señor de los ejércitos,

¡cuán dichoso es el que en ti confía!

85

Súplica por la restauración de Israel

Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.

851Señor, tú has sido propicio a tu tierra:

has hecho volver a Jacob de su cautividad,

2has perdonado la iniquidad de tu pueblo,

has perdonado todos sus pecados,

3has reprimido completamente tu enojo,

has alejado de ti el ardor de tu ira.

4¡Ahora restáuranos, Dios de nuestra salvación!

¡Deja ya de estar airado contra nosotros!

5¿Acaso vas a estar enojado con nosotros siempre?

¿Mantendrás tu ira de una generación a otra?

6¿Acaso no volverás a darnos vida,

para que este pueblo tuyo se regocije en ti?

7Señor, ¡danos muestras de tu misericordia!

¡Concédenos tu salvación!

8Escucharé lo que Dios el Señor va a decir;

va a hablar de paz a su pueblo y a sus santos,

para que no caigan en la locura.

9Su salvación está cerca de quienes le temen,

para que su gloria se asiente en nuestra tierra.

10Se encontrarán la misericordia y la verdad,

se besarán la justicia y la paz.

11Desde la tierra brotará la verdad,

y desde los cielos observará la justicia.

12Además, el Señor nos dará buenas cosas,

y nuestra tierra producirá buenos frutos.

13Delante de él irá la justicia,

para abrirle paso y señalarle el camino.

86

Súplica por la continua misericordia de Dios

Oración de David.

861Señor, inclina tu oído y escúchame,

pues me encuentro afligido y necesitado.

2Sálvame la vida, pues te soy fiel.

Dios mío, salva a tu siervo, que en ti confía.

3Señor, ten misericordia de mí,

porque a ti clamo todo el día.

4Alegra la vida de este siervo tuyo,

porque a ti, Señor, elevo mi alma.

5Tú, Señor, eres bondadoso y sabes perdonar;

¡grande es tu misericordia para los que te invocan!

6Señor, escucha mi oración

y atiende a la voz de mis súplicas.

7Cuando me encuentro angustiado, te llamo

porque tú me respondes.

8Señor, no hay entre los dioses otro como tú,

ni hay obras que se comparen con tus obras.

9Todas las naciones que tú, Señor, has creado

vendrán y se postrarán delante de ti

y glorificarán tu nombre,

86.9:
Ap 15.4

10porque solo tú eres Dios;

tú eres grande, y haces maravillas.

11Enséñame, Señor, tu camino,

para que camine yo en tu verdad.

Dale firmeza a mi corazón,

para que siempre tema tu nombre.

12Señor y Dios mío, yo te alabaré con todo el corazón,

y por siempre glorificaré tu nombre.

13Grande es tu misericordia para conmigo,

pues me has librado de caer en el sepulcro.

14Dios mío, gente soberbia se levanta contra mí;

gente violenta hace planes para quitarme la vida.

Son gente que no te toma en cuenta.

15Pero tú, Señor, eres un Dios compasivo y clemente,

lento para la ira, pero grande en misericordia y verdad.

16¡Dígnate mirarme, y ten misericordia de mí!

¡Lléname de tu poder, pues soy tu siervo!

¡Protégeme, pues soy el hijo de tu sierva!

17¡Dame una prueba de tu bondad!

¡Que sean avergonzados los que me odian

al ver que tú, Señor, me ayudas y me consuelas!