Reina Valera Contemporánea (RVRC)
57

Confianza en la ayuda de Dios

(Sal 108.1-5)

Al músico principal; sobre «No destruyas». Mictam de David, cuando huyó de delante de Saúl a la cueva.

57
tít.:

571¡Ten misericordia de mí, Dios mío;

ten misericordia de mí!

Yo he puesto en ti mi confianza,

y bajo la sombra de tus alas me refugiaré

hasta que haya pasado el peligro.

2Clamo a ti, Dios altísimo, pues tú me favoreces;

3desde los cielos vendrás en mi ayuda,

enviarás tu misericordia y tu verdad,

y me librarás de mis infames opresores.

4Me encuentro en medio de gente agresiva;

entre gente semejante a leones feroces.

Sus colmillos parecen lanzas y saetas;

su lengua es una espada aguda.

5Tú, mi Dios, estás por encima de los cielos;

¡tu gloria domina toda la tierra!

6Ante mí han tendido una trampa,

y me siento totalmente abatido.

Han cavado una fosa delante de mí,

pero serán ellos los que en ella caigan.

7Mi corazón está dispuesto, Dios mío;

mi corazón está dispuesto a cantarte salmos.

8¡Despierta, alma mía!

¡Despierten, salterio y arpa,

que voy a despertar al nuevo día!

9Yo, Señor, te alabaré entre los pueblos;

te cantaré salmos entre las naciones,

10pues tu bondad es grande como los cielos;

¡hasta las nubes llega tu verdad!

11Tú, mi Dios, estás por encima de los cielos;

¡tu gloria domina toda la tierra!

58

¡Hay un Dios que juzga!

Al músico principal. Sobre «No destruyas». Mictam de David.

581Ustedes los jueces ¿en verdad hacen justicia?

Ustedes, simples mortales, ¿juzgan con rectitud?

2Más bien, en su corazón urden hacer el mal,

y luego actúan con violencia en la tierra.

3Los impíos se desencaminan desde la matriz;

se descarrían y mienten desde que nacen.

4Son venenosos como serpientes;

se tapan los oídos; son como un áspid sordo

5que no escucha la voz de los magos,

de los hábiles encantadores.

6Dios mío, ¡rómpeles los dientes!

Señor, ¡rómpeles a esos leones los colmillos!

7¡Que se diluyan, como el agua que corre!

¡Que sus saetas se hagan pedazos al dispararlas!

8¡Que se disuelvan como los caracoles!

¡Que sean como abortivos y jamás vean el sol!

9¡Que antes de darse cuenta ardan como espinos!

¡Que aun con vida el viento los arrebate!

10Al verse vengados, los justos se alegrarán

y se empaparán los pies en la sangre del impío.

11Entonces se dirá:

«Ciertamente, los justos serán recompensados;

ciertamente, hay un Dios que juzga en la tierra.»

59

Dios es nuestra fortaleza

Al músico principal. Sobre «No destruyas». Mictam de David, de cuando Saúl ordenó que se vigilara la casa de David para matarlo.

59
tít.:

591Dios mío,

¡líbrame de mis enemigos!

¡Ponme a salvo de los que me atacan!

2¡Líbrame de los que cometen iniquidad!

¡Sálvame de esa gente sanguinaria!

3Gente poderosa se ha juntado contra mí,

y me acecha para quitarme la vida.

Y no es, Señor, por faltas o pecados míos;

4presurosos, se disponen a atacarme

sin que yo haya cometido ningún delito.

¡Míralos! ¡Despierta y ven a mi encuentro!

5Tú eres el Señor, el Dios de los ejércitos;

¡tú eres el Dios de Israel!

¡Despierta y castiga a todas las naciones!

¡No tengas misericordia alguna

de todos esos malvados y rebeldes!

6Llegan por la noche, ladrando como perros,

y rondan por toda la ciudad.

7De su hocico salen gruñidos;

con sus fauces lanzan hirientes puñales,

mientras mascullan: «¿Y quién va a oírnos?»

8Pero tú, Señor, te burlarás de ellos;

¡dejarás en ridículo a todas las naciones!

9Con tu poder, Dios mío, me siento protegido;

¡tú, Dios mío, eres mi defensa!

10Tú, Dios misericordioso, vienes a mi encuentro

para hacerme ver derrotados a mis enemigos.

11¡Pero no los mates, Señor, escudo nuestro,

no vaya a ser que mi pueblo se olvide!

¡Mejor humíllalos y dispérsalos con tu poder!

12¡Hazlos prisioneros de su soberbia

porque pecan en todo lo que dicen,

porque solo profieren maldiciones y mentiras!

13¡Destrúyelos con tu furor!

¡Destrúyelos, y que dejen de existir!

¡Que sepan todos que Dios gobierna en Jacob

y hasta los confines de la tierra!

14Volverán por la noche, ladrando como perros,

y rondarán por toda la ciudad.

15Vagarán por las calles, buscando qué comer,

pero no se saciarán, y pasarán la noche aullando.

16Por mi parte, yo alabaré con salmos tu poder;

por la mañana proclamaré tu misericordia,

porque tú eres para mí una fortaleza,

¡eres mi refugio en momentos de angustia!

17A ti y a tu poder cantaré salmos,

porque tú, Dios mío, eres mi fortaleza;

¡eres mi Dios de misericordia!