Reina Valera Contemporánea (RVRC)
43

Súplica de liberación

431Dios mío, ¡hazme justicia! ¡Defiéndeme!

¡Líbrame de gente impía, mentirosa e inicua!

2Tú eres mi Dios, mi fortaleza;

¿por qué me has abandonado?

¿Por qué debo andar acongojado

y sufrir por la opresión del enemigo?

3Envía tu luz y tu verdad;

ellas me guiarán hasta tu santo monte,

me conducirán hasta el templo donde habitas.

4Me acercaré entonces a tu altar, mi Dios,

y allí, mi Dios, te alabaré al son del arpa,

pues tú eres mi Dios, mi gozo y alegría.

5¿Por qué te desanimas, alma mía?

¿Por qué te inquietas dentro de mí?

Espera en Dios, porque aún debo alabarlo.

¡Él es mi Dios! ¡Él es mi salvador!

44

Pasado y presente de Israel

Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré.

441Dios nuestro, lo oímos con nuestros oídos,

y nuestros padres nos lo contaron:

¡las grandes proezas que, en su favor,

realizaste en los días de antaño!

2¡Tú mismo desalojaste a las naciones,

castigaste duramente a esos pueblos,

y a nuestros padres los dejaste echar raíces!

3Porque no fue la espada

lo que les dio posesión de la tierra;

ni fue tampoco su brazo lo que les dio la victoria;

¡fue tu mano derecha, fue tu brazo,

fue el resplandor de tu rostro,

porque en ellos te complacías!

4Dios mío, ¡tú eres mi rey!

¡Envía tu salvación al pueblo de Jacob!

5¡Por ti derrotaremos a nuestros enemigos!

¡En tu nombre los hundiremos en el suelo!

6Yo no confiaría en mis flechas,

ni tampoco mi espada podría salvarme;

7pero tú puedes salvarnos de nuestros enemigos,

y poner en vergüenza a los que nos odian.

8¡En ti, Dios nuestro, nos gloriaremos siempre,

y nunca dejaremos de alabar tu nombre!

9Pero nos has abandonado,

nos has puesto en vergüenza.

Ya no acompañas a nuestros ejércitos.

10Nos has hecho retroceder ante el enemigo,

y los que nos aborrecen nos despojan de todo.

11Has dejado que nos maten como a ovejas,

y nos has esparcido entre las naciones.

12¡Has vendido a tu pueblo de balde!

¡Nada has ganado con venderlo!

13Nos has humillado ante nuestros vecinos;

somos motivo de burla para los que nos rodean.

14Has hecho de nosotros la burla de la gente;

al vernos, todos mueven burlones la cabeza.

15Todo el tiempo debo encarar mi vergüenza;

me abruma no poder dar la cara

16por lo que dicen los que tanto me ofenden,

¡por lo que hacen mis vengativos enemigos!

17Aunque todo esto nos ha sucedido,

jamás nos hemos olvidado de ti;

jamás hemos quebrantado tu pacto.

18Jamás ha decaído nuestro ánimo,

ni nos hemos apartado de tus sendas.

19¡Pero tú nos arrojaste en cuevas de chacales!

¡Nos cubriste con las sombras de la muerte!

20Dios nuestro,

si nos hubiéramos olvidado de tu nombre,

o si hubiéramos rendido culto a otro dios,

21¿acaso tú no habrías llegado a saberlo?

¡Si tú conoces los secretos más recónditos!

22Pero por ti nos matan todo el tiempo;

¡nos consideran ovejas para el matadero!

44.22:
Ro 8.36

23¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes?

¡Levántate, no te alejes para siempre!

24¿Por qué te escondes de nosotros?

¿Por qué te olvidas de la opresión que sufrimos?

25Nuestro ánimo se halla por el suelo,

¡nuestros cuerpos se arrastran por la tierra!

26¡Levántate, ven a ayudarnos

y, por tu gran misericordia, sálvanos!

45

Cántico para las bodas del rey

Al músico principal. Sobre Lirios. Masquil de los hijos de Coré. Cántico nupcial.

451Rebosa mi corazón con un bello poema.

Esta obra mía se la dedico al rey.

¡Mi lengua es la pluma de inspirado poeta!

2Eres el más hermoso de los mortales;

la gracia mana de tus labios;

¡por eso Dios te ha bendecido para siempre!

3¡Cíñete la espada, valiente guerrero,

y cúbrete de honra y majestad!

4¡Que tengas prosperidad y gloria!

¡Cabalga defendiendo la verdad, la humildad y la justicia,

guiado por tu diestra portentosa!

5¡Que penetren, oh rey, tus agudas flechas

en el corazón de tus enemigos,

y que los pueblos se rindan ante ti!

6Oh Dios, tu trono es eterno y permanente;

tu cetro real es un cetro de justicia.

7Porque amas la justicia y odias la maldad,

Dios, tu Dios, te ha ungido como rey;

ha derramado en ti el perfume de alegría;

¡te eligió a ti, y no a tus compañeros!

45.6-7:
Heb 1.8-9

8Mirra, áloe y canela perfuman tus vestidos,

y en los palacios de marfil te brindan alegría.

9Entre tus favoritas hay muchas princesas;

la reina, a tu derecha, luce joyas de oro de Ofir.

10«Hija mía, inclina tu oído y préstame atención:

Olvídate de tu pueblo y de la casa paterna,

11que el rey desea poseer tu hermosura;

él es tu señor, y le debes obediencia.

12Gente de Tiro vendrá a ti con presentes;

los ricos del pueblo implorarán tu favor.»

13¡Esplendorosa se ve la princesa en su alcoba!

¡Sus vestidos son de brocado de oro!

14Así ataviada se presenta ante el rey,

seguida por su séquito de doncellas,

traídas de lejos para hacerle compañía;

15y entre jubilosas voces de alegría

serán conducidas al palacio real.

16Tus hijos sucederán a tus padres,

y los harás príncipes de toda la tierra.

17Yo perpetuaré tu nombre para siempre,

y perpetuamente los pueblos te alabarán.