Reina Valera Contemporánea (RVRC)
16

Una herencia escogida

Mictam de David.

161Cuídame, oh Dios, porque en ti confío.

2Yo declaro, Señor, que tú eres mi dueño;

que sin ti no tengo ningún bien.

3Poderosos son los dioses del país,

según todos los que en ellos se complacen.

4¡Pero grandes dolores esperan a sus seguidores!

¡Jamás derramaré ante ellos ofrendas de sangre,

ni mis labios pronunciarán sus nombres!

5Tú, Señor, eres mi copa y mi herencia;

tú eres quien me sostiene.

6Por suerte recibí una bella herencia;

hermosa es la heredad que me asignaste.

7Por eso te bendigo, Señor,

pues siempre me aconsejas,

y aun de noche me reprendes.

8Todo el tiempo pienso en ti, Señor;

contigo a mi derecha, jamás caeré.

9Gran regocijo hay en mi corazón y en mi alma;

todo mi ser siente una gran confianza,

10porque no me abandonarás en el sepulcro,

16.10:
1 Co 15.4

¡no dejarás que sufra corrupción quien te es fiel!

16.10:
Hch 13.35

11Tú me enseñas el camino de la vida;

con tu presencia me llenas de alegría;

¡estando a tu lado seré siempre dichoso!

16.8-11:
Hch 2.25-28