Reina Valera Contemporánea (RVRC)
142

Clamor en medio de la angustia

Masquil de David. Oración que hizo cuando estaba en la cueva.

142
tít.:

1421Con mi voz clamo al Señor;

con mi voz le pido su misericordia.

2En su presencia expongo mi queja;

en su presencia expreso mi angustia.

3Cuando estoy por rendirme,

tú, Señor, sabes por dónde debo ir.

En mi camino me han tendido trampas.

4Miro a un lado y me doy cuenta

de que a nadie le intereso;

refugio no tengo, y a nadie le importo.

5Señor, yo clamo a ti,

porque tú eres mi única esperanza;

¡eres todo lo que tengo en esta vida!

6¡Atiende mi queja, porque estoy desesperado!

¡Líbrame de los que me persiguen,

pues en fuerzas me superan!

7¡Líbrame de la angustia que me oprime,

y así podré alabar tu nombre!

Así me rodearán los hombres honrados

al ver que me has tratado con bondad.

143

Súplica en medio de la angustia

Salmo de David.

1431Señor, escucha mi oración

atiende a mi súplica.

Tú eres justo y fiel; ¡respóndeme!

2Pero no me juzgues con dureza,

pues ante ti nadie puede justificarse.

143.2:
Ro 3.20
Gl 2.16

3Mi enemigo me ha perseguido con saña;

ha puesto mi vida por los suelos.

Me hace vivir en tinieblas, como los muertos.

4Mi espíritu está totalmente deprimido;

tengo el corazón totalmente deshecho.

5Cuando evoco los días de antaño,

y me acuerdo de tus grandes proezas

y pienso en todo lo que has hecho,

6elevo mis manos hacia ti,

pues tengo sed de ti. ¡Soy como tierra seca!

7Señor, ¡respóndeme, que mi espíritu se apaga!

¡No te escondas de mí,

o seré contado entre los muertos!

8Muéstrame tu misericordia por la mañana,

porque en ti he puesto mi confianza.

Muéstrame el camino que debo seguir,

porque en tus manos he puesto mi vida.

9Señor, líbrame de mis enemigos,

pues tú eres mi refugio.

10Tú eres mi Dios; enséñame a hacer tu voluntad,

y que tu buen espíritu me guíe por caminos rectos.

11Señor, por tu nombre, vivifícame;

por tu justicia, líbrame de la angustia;

12por tu misericordia, acaba con mis enemigos;

¡destruye a los que atentan contra mi vida,

porque yo soy tu siervo!

144

Oración por la prosperidad del pueblo

Salmo de David.

1441¡Bendito seas, Señor, mi roca!

Tú me entrenas para la batalla;

fortaleces mis manos para el combate.

2Tú eres mi castillo de misericordia,

mi fortaleza, mi libertador;

eres mi escudo, y en ti me refugio;

¡tú haces que los pueblos se sometan a mí!

3Señor, ¿qué son los mortales

para que te preocupes por ellos?

¿Qué son los seres humanos

para que los tomes en cuenta?

144.3:
Job 7.17-18
Sal 8.4

4Los mortales son una ilusión pasajera;

su vida pasa como una sombra.

5Señor, inclina los cielos y desciende;

toca los montes y hazlos humear.

6Dispersa con tus relámpagos a mis enemigos,

lanza contra ellos tus dardos de fuego, y confúndelos;

7extiende tu mano desde las alturas,

y rescátame del mar, porque me ahogo;

líbrame del poder de esos extraños

8cuya boca dice cosas sin sentido

y cuyo poder es un poder falso.

9Señor, voy a dedicarte un canto nuevo;

lo cantaré al son del arpa y del salterio.

10Tú eres quien da la victoria a los reyes;

tú libras de la espada a tu siervo David.

11¡Rescátame! ¡Líbrame del poder de gente extraña,

cuya boca dice cosas sin sentido

y cuyo poder es un poder falso!

12Que nuestros hijos, en su juventud,

crezcan como plantas vigorosas.

Que nuestras hijas sean hermosas

como las columnas labradas de un palacio.

13Que nuestros graneros se llenen

y rebosen con toda clase de grano.

Que nuestros ganados en el campo

se multipliquen por cientos y miles.

14Que nuestros bueyes resistan el trabajo.

Que no nos tomen por asalto ni nos lleven cautivos,

ni haya pánico en nuestras calles.

15¡Dichoso el pueblo que tiene todo esto!

¡Dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor!