Reina Valera Contemporánea (RVRC)
127

Los hijos son una bendición

Cántico gradual. De Salomón.

1271Si el Señor no edifica la casa,

de nada sirve que los edificadores se esfuercen.

Si el Señor no protege la ciudad,

de nada sirve que los guardias la vigilen.

2De nada sirve que ustedes madruguen,

y que se acuesten muy tarde,

si el pan que comen es pan de sufrimiento,

y el Señor da el sueño a los que él ama.

3Los hijos son un regalo del Señor;

los frutos del vientre son nuestra recompensa.

4Los hijos que nos nacen en nuestra juventud

son como flechas en manos de un guerrero.

5¡Dichoso aquel que llena su aljaba

con muchas de estas flechas!

No tendrá de qué avergonzarse

cuando se defienda ante sus enemigos.

128

Las bendiciones del Señor

Cántico gradual.

1281¡Dichosos todos los que honran al Señor!

¡Dichosos los que van por sus caminos!

2¡Dichoso serás, y te irá bien,

cuando te alimentes del fruto de tu trabajo!

3En la intimidad de tu casa,

tu esposa será como una vid con muchas uvas;

alrededor de tu mesa

tus hijos serán como retoños de olivo.

4Así bendice el Señor

a todo aquel que le honra.

5¡Que el Señor te bendiga desde el monte Sión!

¡Que veas en vida el bienestar de Jerusalén!

6¡Que llegues a ver a tus nietos!

¡Que haya paz en Israel!

129

La justicia del Señor

Cántico gradual.

1291Muchas han sido mis angustias

desde mi juventud…

—que lo reconozca el pueblo de Israel—,

2muchas han sido mis angustias

desde mi juventud,

pero no lograron vencerme.

3Sobre mis espaldas pasaron los arados

y me dejaron profundas huellas,

4pero el Señor, que es justo,

me libró de las ataduras de los malvados.

5¡Que huyan avergonzados

todos los que odian a Sión!

6¡Que sean como la hierba en el tejado,

que se marchita y nunca crece,

7que no alcanza a llenar la mano del segador,

ni jamás llega a formar un manojo!

8Que nunca le digan los que pasan:

«¡Que el Señor los bendiga!

¡Nosotros los bendecimos en el nombre del Señor!»