Reina Valera Contemporánea (RVRC)
125

Dios protege a su pueblo

Cántico gradual.

1251Los que confían en el Señor

son semejantes al monte Sión,

que jamás se mueve,

que siempre está en su lugar.

2Son también semejantes a Jerusalén

que está rodeada de montes:

¡la protección del Señor rodea a su pueblo

desde ahora y para siempre!

3Jamás se impondrá el cetro de los impíos

sobre el país de los justos,

para que los justos no caigan en la maldad.

4Señor, bendice a los que hacen el bien,

a los que son de recto corazón.

5Pero castiga, Señor, a los que se apartan de ti;

¡recházalos junto con los malhechores!

¡Que haya paz en Israel!

126

Oración por la restauración

Cántico gradual.

1261Cuando el Señor nos haga volver a Sión,

nos parecerá estar soñando.

2Nuestra boca se llenará de risa;

nuestra lengua rebosará de alabanzas.

Entonces las naciones dirán:

«¡El Señor ha hecho grandes cosas por estos!»

3Sí, el Señor hará grandes cosas por nosotros,

y eso nos llenará de alegría.

4Señor, ¡haz que volvamos de nuestra cautividad,

y que corramos libres como los arroyos del desierto!

5¡Haz que los que siembran con lágrimas

cosechen entre gritos de alegría!

6¡Que los que entre sollozos esparzan la semilla,

vuelvan alegres trayendo sus gavillas!

127

Los hijos son una bendición

Cántico gradual. De Salomón.

1271Si el Señor no edifica la casa,

de nada sirve que los edificadores se esfuercen.

Si el Señor no protege la ciudad,

de nada sirve que los guardias la vigilen.

2De nada sirve que ustedes madruguen,

y que se acuesten muy tarde,

si el pan que comen es pan de sufrimiento,

y el Señor da el sueño a los que él ama.

3Los hijos son un regalo del Señor;

los frutos del vientre son nuestra recompensa.

4Los hijos que nos nacen en nuestra juventud

son como flechas en manos de un guerrero.

5¡Dichoso aquel que llena su aljaba

con muchas de estas flechas!

No tendrá de qué avergonzarse

cuando se defienda ante sus enemigos.