Reina Valera Contemporánea (RVRC)
115

Dios y los ídolos

1151No somos nosotros, Señor,

no somos nosotros dignos de nada.

¡Es tu nombre el que merece la gloria

por tu misericordia y tu verdad!

2Por qué han de preguntarnos los paganos:

«¿Y dónde está su Dios?»

3Nuestro Dios está en los cielos,

y él hace todo lo que quiere hacer.

4Los dioses de ellos son de oro y plata;

son producto de la mano del hombre.

5Tienen boca, pero no hablan;

tienen ojos, pero no ven;

6tienen orejas, pero no oyen;

tienen narices, pero no huelen;

7tienen manos, pero no palpan;

tienen pies, pero no caminan;

¡de su garganta no sale ningún sonido!

8¡Iguales a ellos son quienes los fabrican,

y todos los que en ellos ponen su confianza!

115.4-8:
Sal 135.15-18
Ap 9.20

9Pueblo de Israel, confía en el Señor;

él es quien te ayuda y te protege.

10Ustedes los sacerdotes, confíen en el Señor;

él es quien los ayuda y los protege.

11Ustedes, temerosos del Señor, confíen en él;

él es quien los ayuda y los protege.

12El Señor no nos olvida, y nos bendecirá;

bendecirá al pueblo de Israel;

bendecirá a los descendientes de Aarón;

13bendecirá a los que le temen;

bendecirá a los débiles y a los poderosos.

115.13:
Ap 11.18
19.5

14El Señor añadirá sus bendiciones

sobre ustedes y sobre sus hijos.

15¡Benditos sean ustedes por el Señor,

creador del cielo y de la tierra!

16Los cielos son los cielos del Señor;

a los mortales nos ha dado la tierra.

17Los muertos, los que han bajado al sepulcro,

ya no pueden alabar al Señor;

18pero nosotros, los que aún vivimos,

alabaremos al Señor ahora y siempre.

¡Aleluya!

116

Acción de gracias por la salud

1161Yo amo al Señor porque él me escucha,

porque oye mi voz cargada de súplicas.

2El Señor se digna escucharme;

por eso lo invocaré mientras viva.

3Los lazos de la muerte me envolvieron,

y me angustié al verme tan cerca del sepulcro;

mi vida era de angustia y de aflicción constante.

4Pero en el nombre del Señor clamé:

«Señor, ¡te ruego que me salves la vida!»

5El Señor es justo y compasivo;

nuestro Dios es todo bondad.

6El Señor protege a la gente sencilla.

Yo estuve muy enfermo, y él me levantó.

7¡Alma mía, ya puedes estar tranquila,

porque el Señor me ha tratado con bondad.

8Tú, Señor, me libraste de la muerte,

enjugaste mis lágrimas y no me dejaste caer.

9Por eso, Señor, mientras tenga vida,

viviré según tu voluntad.

10Yo tenía fe, aun cuando dije:

116.10:
2 Co 4.13

«¡Es muy grande mi aflicción!»

11Era tal mi desesperación, que exclamé:

«¡No hay nadie digno de confianza!»

12¿Con qué voy a pagarle al Señor

tantas bendiciones que de él he recibido?

13¡Solo ofreciendo libaciones por su salvación,

e invocando el nombre del Señor!

14¡Solo cumpliendo al Señor mis promesas

en presencia de todo su pueblo!

15A los ojos del Señor es muy valiosa

la muerte de quienes lo aman.

16Señor, yo soy tu siervo;

mi madre fue tu sierva, y yo también lo soy,

pues me libraste de mis cadenas.

17El sacrificio que te ofrezco es mi alabanza;

voy, Señor, a proclamar tu nombre.

18Voy a cumplirte mis promesas

en presencia de todo tu pueblo,

19en los atrios de tu templo, Señor;

¡en medio de ti, ciudad de Jerusalén!

¡Aleluya!

117

Alabanza por la misericordia del Señor

1171Ustedes, naciones todas, ¡alaben al Señor!

Y ustedes, pueblos todos, ¡alaben al Señor!

117.1:
Ro 15.11

2¡Grande es su misericordia por nosotros!

¡La fidelidad del Señor permanece para siempre!

¡Aleluya!