Reina Valera Contemporánea (RVRC)
106

La rebeldía de Israel

1061¡Aleluya!

¡Alabemos al Señor, porque él es bueno,

porque su misericordia permanece para siempre!

106.1:
1 Cr 16.34
2 Cr 5.13
7.3
Esd 3.11
Sal 100.5
107.1
118.1
136.1
Jer 33.11

2¿Quién podrá contar las grandes obras del Señor?

¿Quién podrá cantar sus alabanzas?

3¡Dichosos los que imparten justicia

y siempre practican el derecho!

4Señor, acuérdate de mí

cuando tu bondad alcance a tu pueblo;

¡ven a brindarme tu salvación!

5Déjame ver tu bondad hacia tus escogidos;

déjame participar de la alegría de tu pueblo,

y alabarte en compañía de los que son tuyos.

6Somos tan pecadores como nuestros padres.

Hemos hecho lo malo, hemos cometido maldad.

7En Egipto, nuestros padres no entendieron tus maravillas;

no se acordaron de tu gran misericordia,

y a orillas del Mar Rojo

106.7:
Ex 14.10-12
se rebelaron contra ti.

8Pero tú, Señor, por tu gran amor los salvaste

y diste a conocer tu gran poder.

9Reprendiste al Mar Rojo, y este se secó,

106.9-12:
Ex 14.21-31

y tu pueblo pasó por el mar como por un desierto.

10Tú los salvaste del poder del enemigo;

¡los rescataste del poder de sus adversarios!

11El mar cubrió a sus perseguidores,

y ninguno de ellos quedó con vida.

12Entonces tu pueblo creyó en tu palabra,

y con alegría te cantaron alabanzas.

106.12:
Ex 15.1-21

13Pero muy pronto olvidaron tus obras;

no esperaron a conocer tus consejos.

14Allí, en la soledad del desierto,

se entregaron al desenfreno y te pusieron a prueba.

15Tú les diste lo que pidieron,

pero les enviaste una enfermedad mortal.

106.14-15:
Nm 11.4-34

16En el campamento, sintieron envidia de Moisés

y de Aarón, a quien tú consagraste a tu servicio.

17La tierra se abrió, y se tragó a Datán,

y sepultó a la pandilla de Abirán.

18El fuego se extendió entre ellos,

y los impíos

106.16-18:
Nm 16.1-35
fueron consumidos por las llamas.

19En Horeb se hicieron un becerro de oro,

y ante esa horrenda imagen

106.19-23:
Ex 32.1-14
se arrodillaron;

20¡cambiaron la gloria de Dios

por la imagen de un buey que come hierba!

21Se olvidaron del Dios que los salvó;

se olvidaron de sus grandes proezas en Egipto,

22de las maravillas que hizo en tierra de Cam

y de su paso asombroso por el Mar Rojo.

23Dios llegó a pensar en destruirlos,

pero Moisés, su escogido, se interpuso

e impidió que, en su indignación, los destruyera.

24Ellos despreciaron una tierra muy deseable,

y no creyeron en las promesas de Dios.

25En sus tiendas hablaron mal del Señor,

y se negaron a escuchar su voz.

26Entonces Dios levantó su mano contra ellos

y juró que los haría morir en el desierto,

106.24-26:
Nm 14.1-35

27que los humillaría ante las naciones

y los dispersaría por todos los países.

106.27:
Lv 26.33

28Pero el pueblo se sometió ante Baal Pegor,

y participó de los sacrificios a un dios muerto.

29Esto les acarreó la ira de Dios,

y una plaga mortal cayó sobre ellos.

30Pero Finés se interpuso y castigó al culpable,

y entonces la plaga se detuvo.

31Dios tomó su acción como un acto de justicia,

el cual permanece por siempre y para siempre.

106.28-31:
Nm 25.1-13

32Junto a las aguas en Meriba irritaron al Señor,

y por culpa de ellos le fue mal a Moisés,

33pues hicieron que su ánimo se exaltara,

y que hablara con precipitación.

106.32-33:
Nm 20.2-13

34No destruyeron a los pueblos

que el Señor les ordenó destruir,

35sino que se mezclaron con ellos

y asimilaron sus malas costumbres;

36rindieron culto a sus ídolos,

y eso los llevó a la ruina;

106.34-36:
Jue 2.1-3
3.5-6

37ofrecieron a sus hijos y a sus hijas

en sacrificio a esos demonios,

106.37:
2 R 17.17

38y así derramaron sangre inocente;

sangre que fue ofrecida a los dioses de Canaán,

sangre que dejó manchada la tierra.

106.38:
Nm 35.33

39Esos hechos los hicieron impuros,

pues actuaron como un pueblo infiel.

40El Señor se enfureció contra su pueblo,

y sintió repugnancia por los que eran suyos.

41Los dejó caer en manos de los paganos,

y fueron sometidos por quienes los odiaban.

42Sus enemigos los oprimieron;

los sometieron bajo su poder.

43Muchas veces el Señor los libró,

pero ellos optaron por ser rebeldes,

y por su maldad fueron humillados.

44Al verlos Dios angustiados,

y al escuchar su clamor,

45se acordaba de su pacto con ellos,

y por su gran misericordia los volvía a perdonar

46y hacía que todos sus opresores

les tuvieran compasión.

106.40-46:
Jue 2.14-18

47Señor y Dios nuestro, ¡sálvanos!

¡Haz que regresemos de entre las naciones

para que alabemos tu santo nombre,

y alegres te cantemos alabanzas!

48¡Bendito seas Señor, Dios de Israel,

desde siempre y hasta siempre!

Que todo el pueblo diga: «¡Amén!»

¡Aleluya!

106.47-48:
1 Cr 16.35-36

107

LIBRO V

Dios libra de la aflicción

1071¡Alabemos al Señor, porque él es bueno;

porque su misericordia es constante!

107.1:
1 Cr 16.34
2 Cr 5.13
7.3
Esd 3.11
Sal 100.5
106.1
118.1
136.1
Jer 33.11

2Que lo afirmen los redimidos por Dios,

los que salvó del poderoso enemigo,

3los que reunió desde lejanas tierras,

del oriente y del occidente,

del norte y del sur.

4Perdidos en el desierto, no hallaban un camino

que los llevara a una ciudad habitable.

5Andaban hambrientos y sedientos,

con el alma a punto de desfallecer.

6En su angustia, clamaron al Señor,

y él los libró de sus aflicciones,

7los guió por un buen camino,

hasta encontrar una ciudad habitable.

8¡Alabemos la misericordia del Señor

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

9El Señor sacia la sed del sediento,

y colma con buena comida al hambriento.

10Algunos vivían en profunda oscuridad,

prisioneros de la aflicción y las cadenas,

11pues fueron rebeldes a los mandatos de Dios

y despreciaron los proyectos del Altísimo.

12Dios quebrantó su orgullo con trabajos pesados;

caían, y no había quien los levantara.

13Pero en su angustia clamaron al Señor,

y él los salvó de toda su aflicción;

14los sacó de la profunda oscuridad,

y puso fin a su aflicción y sus cadenas.

15¡Alabemos la misericordia del Señor,

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

16Él destruye las puertas de bronce,

y despedaza los cerrojos de hierro.

17Obstinados en su conducta rebelde,

y afligidos por causa de sus maldades,

18llegaron a aborrecer toda clase de alimento;

¡ya tocaban a las puertas de la muerte!

19Pero en su angustia clamaron al Señor,

y él los libró de su aflicción.

20Con el poder de su palabra los sanó,

y los libró de caer en el sepulcro.

21¡Alabemos la misericordia del Señor,

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

22¡Ofrezcámosle sacrificios de gratitud,

y jubilosos proclamemos sus obras!

23Los marinos, que conocen el mar,

con sus naves comercian en muchos lugares.

24Allí, en lo profundo del mar,

han visto las maravillosas obras del Señor.

25Él habló, y se desató un viento tempestuoso,

y gigantescas olas se encresparon.

26Se levantaban hacia el cielo, o se hundían en el mar;

y ellos se desanimaban y temblaban de miedo.

27Inseguros, daban traspiés, como ebrios;

¡de nada les servía toda su pericia!

28Pero en su angustia clamaron al Señor,

y él los libró de su aflicción:

29convirtió la tempestad en bonanza,

y apaciguó las amenazantes olas.

30Ante esa calma, sonrieron felices

porque él los lleva a puerto seguro.

31¡Alabemos la misericordia del Señor,

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

32¡Que lo exalte el pueblo congregado!

¡Que lo alabe el consejo de ancianos!

33El Señor convierte ríos y manantiales,

en sequedades y áridos desiertos;

34por la maldad de sus habitantes

deja estéril la tierra generosa;

35convierte el desierto en lagunas,

y la tierra seca en manantiales.

36Allí se establecen los que sufren de hambre,

y fundan ciudades donde puedan vivir.

37Luego siembran los campos, y plantan sus viñas,

y recogen abundantes cosechas.

38Dios los bendice y les da muchos hijos,

y no deja que sus ganados se reduzcan.

39Pero si disminuyen y son humillados,

es por causa de la opresión, la maldad y la congoja.

40Pero el Señor desprecia a los tiranos,

y los hace perderse en desiertos sin camino.

41El Señor rescata al pobre de su miseria,

y multiplica sus hijos como rebaños de ovejas.

42Al ver esto, los fieles se alegran,

y los malvados guardan silencio.

43Si hay alguien sabio, que cumpla con esto,

y que entienda que el Señor es misericordioso.

108

Disposición a la alabanza

(Sal 57.7-11; 60.5-12)

Cántico. Salmo de David.

1081Mi corazón está dispuesto, Dios mío;

quiero cantar salmos en tu honor.

2¡Despierten, salterio y arpa,

que voy a despertar al nuevo día!

3Yo, Señor, te alabaré entre los pueblos;

te cantaré salmos entre las naciones,

4pues tu bondad es más grande que los cielos;

¡hasta las nubes llega tu verdad!

5Tú, mi Dios, estás por encima de los cielos;

¡tu gloria domina toda la tierra!

6¡Sálvanos con tu diestra! ¡Respóndenos!

¡Así se salvará tu pueblo amado!

7En su santuario, Dios ha sentenciado:

«Con gran alegría fraccionaré Siquén,

y dividiré en parcelas el valle de Sucot.

8Galaad y Manasés me pertenecen,

Efraín es un yelmo en mi cabeza,

y Judá es un cetro en mi mano.

9Moab es la vasija en que me lavo,

sobre Edom arrojaré mis sandalias,

y sobre Filistea proclamaré mi victoria.»

10¿Y quién me dará entrada en Edom?

¿Quién me hará entrar en esa ciudad amurallada?

11¿No eres tú, mi Dios, quien nos ha desechado?

¿No eres tú quien ya no sale con nuestros ejércitos?

12Bríndanos tu apoyo contra el enemigo,

pues vana resulta la ayuda de los hombres.

13Por ti, Dios nuestro, haremos proezas;

¡tú harás morder el polvo a nuestros enemigos!