Reina Valera Contemporánea (RVRC)
105

Maravillas del Señor a favor de Israel

(1 Cr 16.7-22)

1051¡Alaben al Señor, invoquen su nombre!

¡Que los pueblos reconozcan sus obras!

2¡Canten, sí, cántenle salmos!

¡Proclamen todas sus maravillas!

3¡Regocíjense en su santo nombre!

¡Alégrense de corazón los que buscan al Señor!

4¡Busquen el poder del Señor!

¡Busquen siempre a Dios!

5¡Recuerden sus grandes maravillas,

sus hechos prodigiosos y sus sabias sentencias!

6Ustedes son los descendientes de Abrahán;

ustedes son los hijos de Jacob, sus escogidos.

7El Señor es nuestro Dios;

en toda la tierra prevalecen sus juicios.

8Nunca se olvida de su pacto,

de la palabra que dictó para mil generaciones.

9Fue un acuerdo que hizo con Abrahán,

105.9:
Gn 12.7
17.8

y que lo confirmó con Isaac.

105.9:
Gn 26.3

10Con Jacob lo estableció como decreto;

con Israel lo hizo un pacto duradero

11cuando dijo: «Te daré la tierra de Canaán

como la herencia que te corresponde.»

105.10-11:
Gn 28.13

12Ellos no eran numerosos;

eran unos simples forasteros.

13Andaban de nación en nación,

y de un reino a otro reino;

14pero Dios no dejó que fueran agraviados,

sino que por ellos castigó a los reyes

15y dijo: «¡No toquen a mis ungidos!

¡No les hagan daño a mis profetas!»

105.14-15:
Gn 20.3-7

16Dios hizo que hubiera hambre en la tierra,

y el trigo para el pan quedó destruido.

105.16:
Gn 41.53-57

17Pero antes envió a uno de sus hombres;

envió a José, que fue vendido como esclavo.

105.17:
Gn 37.28
45.5

18Los egipcios le pusieron grilletes en los pies,

y lo arrojaron tras los hierros de la cárcel.

19Pero finalmente se cumplieron sus dichos,

aunque la palabra de Dios lo puso a prueba.

105.18-19:
Gn 39.20—40.23

20El rey ordenó que le abrieran la cárcel;

el señor que gobierna los pueblos lo liberó.

105.20:
Gn 41.14

21Lo nombró señor de su casa

y lo puso a cargo de sus posesiones.

105.21:
Gn 41.39-41

22Le dio poder para frenar a los grandes,

y sabiduría para enseñar a los sabios.

23Fue así como Israel llegó a Egipto,

105.23:
Gn 46.6

como Jacob llegó a vivir en la tierra de Cam.

105.23:
Gn 47.11

24Pero el pueblo aumentó en número

y se hizo más fuerte que los egipcios.

25El corazón de los egipcios se llenó de odio,

y decidieron hacerle mal a su pueblo.

105.24-25:
Ex 1.7-14

26Pero Dios envió a su siervo Moisés,

lo mismo que a Aarón, su escogido.

105.26:
Ex 3.1—4.17

27Dios les dio el poder de hacer señales,

y de realizar prodigios en la tierra de Cam.

28Dejó caer sobre Egipto densa oscuridad,

105.28:
Ex 10.21-23

pero los egipcios no acataron su palabra.

29Convirtió las aguas en sangre,

y todos los peces murieron.

105.29:
Ex 7.17-21

30Vinieron entonces muchísimas ranas,

que infestaron las cámaras reales.

105.30:
Ex 8.1-6

31Dios habló, y vinieron enjambres de moscas,

105.31:
Ex 8.20-24

y las casas se inundaron de piojos.

105.31:
Ex 8.16-17

32Dios dejó caer granizo como lluvia,

y rayos de fuego rasgaron la tierra.

33Destrozó los viñedos, secó las higueras,

y desgajó los árboles de su país.

105.32-33:
Ex 9.22-25

34Dios habló otra vez, y vinieron langostas,

y como plaga llegó el pulgón,

35y se comió la hierba del país

y acabó

105.34-35:
Ex 10.12-15
con los frutos de su tierra.

36Hirió de muerte a todos sus primogénitos,

a las primicias de su fuerza varonil.

105.36:
Ex 12.29

37Su pueblo salió cargado de oro y plata;

en sus tribus no había un solo enfermo.

38Cuando el pueblo salió, los egipcios se alegraron,

pues ante ellos sentían un profundo terror.

105.37-38:
Ex 12.33-36

39En el desierto los cubría una nube,

y un fuego los alumbraba de noche.

105.39:
Ex 13.21-22

40Pidieron comida, y Dios les mandó codornices;

sació su hambre con el pan que cayó del cielo.

105.40:
Ex 16.2-15

41Dios partió la peña, y fluyeron aguas

que corrieron como ríos por el desierto.

105.41:
Ex 17.1-7
Nm 20.2-13

42Dios se acordó de su santa palabra,

y de su juramento a Abrahán, su siervo.

43Su pueblo salió con gran gozo;

sus elegidos salieron con gran júbilo.

44Dios les dio las tierras de otras naciones,

105.44:
Jos 11.16-23

lo mismo que los frutos de esos pueblos,

45para que obedecieran sus preceptos

y cumplieran todos sus mandatos.

¡Aleluya!

106

La rebeldía de Israel

1061¡Aleluya!

¡Alabemos al Señor, porque él es bueno,

porque su misericordia permanece para siempre!

106.1:
1 Cr 16.34
2 Cr 5.13
7.3
Esd 3.11
Sal 100.5
107.1
118.1
136.1
Jer 33.11

2¿Quién podrá contar las grandes obras del Señor?

¿Quién podrá cantar sus alabanzas?

3¡Dichosos los que imparten justicia

y siempre practican el derecho!

4Señor, acuérdate de mí

cuando tu bondad alcance a tu pueblo;

¡ven a brindarme tu salvación!

5Déjame ver tu bondad hacia tus escogidos;

déjame participar de la alegría de tu pueblo,

y alabarte en compañía de los que son tuyos.

6Somos tan pecadores como nuestros padres.

Hemos hecho lo malo, hemos cometido maldad.

7En Egipto, nuestros padres no entendieron tus maravillas;

no se acordaron de tu gran misericordia,

y a orillas del Mar Rojo

106.7:
Ex 14.10-12
se rebelaron contra ti.

8Pero tú, Señor, por tu gran amor los salvaste

y diste a conocer tu gran poder.

9Reprendiste al Mar Rojo, y este se secó,

106.9-12:
Ex 14.21-31

y tu pueblo pasó por el mar como por un desierto.

10Tú los salvaste del poder del enemigo;

¡los rescataste del poder de sus adversarios!

11El mar cubrió a sus perseguidores,

y ninguno de ellos quedó con vida.

12Entonces tu pueblo creyó en tu palabra,

y con alegría te cantaron alabanzas.

106.12:
Ex 15.1-21

13Pero muy pronto olvidaron tus obras;

no esperaron a conocer tus consejos.

14Allí, en la soledad del desierto,

se entregaron al desenfreno y te pusieron a prueba.

15Tú les diste lo que pidieron,

pero les enviaste una enfermedad mortal.

106.14-15:
Nm 11.4-34

16En el campamento, sintieron envidia de Moisés

y de Aarón, a quien tú consagraste a tu servicio.

17La tierra se abrió, y se tragó a Datán,

y sepultó a la pandilla de Abirán.

18El fuego se extendió entre ellos,

y los impíos

106.16-18:
Nm 16.1-35
fueron consumidos por las llamas.

19En Horeb se hicieron un becerro de oro,

y ante esa horrenda imagen

106.19-23:
Ex 32.1-14
se arrodillaron;

20¡cambiaron la gloria de Dios

por la imagen de un buey que come hierba!

21Se olvidaron del Dios que los salvó;

se olvidaron de sus grandes proezas en Egipto,

22de las maravillas que hizo en tierra de Cam

y de su paso asombroso por el Mar Rojo.

23Dios llegó a pensar en destruirlos,

pero Moisés, su escogido, se interpuso

e impidió que, en su indignación, los destruyera.

24Ellos despreciaron una tierra muy deseable,

y no creyeron en las promesas de Dios.

25En sus tiendas hablaron mal del Señor,

y se negaron a escuchar su voz.

26Entonces Dios levantó su mano contra ellos

y juró que los haría morir en el desierto,

106.24-26:
Nm 14.1-35

27que los humillaría ante las naciones

y los dispersaría por todos los países.

106.27:
Lv 26.33

28Pero el pueblo se sometió ante Baal Pegor,

y participó de los sacrificios a un dios muerto.

29Esto les acarreó la ira de Dios,

y una plaga mortal cayó sobre ellos.

30Pero Finés se interpuso y castigó al culpable,

y entonces la plaga se detuvo.

31Dios tomó su acción como un acto de justicia,

el cual permanece por siempre y para siempre.

106.28-31:
Nm 25.1-13

32Junto a las aguas en Meriba irritaron al Señor,

y por culpa de ellos le fue mal a Moisés,

33pues hicieron que su ánimo se exaltara,

y que hablara con precipitación.

106.32-33:
Nm 20.2-13

34No destruyeron a los pueblos

que el Señor les ordenó destruir,

35sino que se mezclaron con ellos

y asimilaron sus malas costumbres;

36rindieron culto a sus ídolos,

y eso los llevó a la ruina;

106.34-36:
Jue 2.1-3
3.5-6

37ofrecieron a sus hijos y a sus hijas

en sacrificio a esos demonios,

106.37:
2 R 17.17

38y así derramaron sangre inocente;

sangre que fue ofrecida a los dioses de Canaán,

sangre que dejó manchada la tierra.

106.38:
Nm 35.33

39Esos hechos los hicieron impuros,

pues actuaron como un pueblo infiel.

40El Señor se enfureció contra su pueblo,

y sintió repugnancia por los que eran suyos.

41Los dejó caer en manos de los paganos,

y fueron sometidos por quienes los odiaban.

42Sus enemigos los oprimieron;

los sometieron bajo su poder.

43Muchas veces el Señor los libró,

pero ellos optaron por ser rebeldes,

y por su maldad fueron humillados.

44Al verlos Dios angustiados,

y al escuchar su clamor,

45se acordaba de su pacto con ellos,

y por su gran misericordia los volvía a perdonar

46y hacía que todos sus opresores

les tuvieran compasión.

106.40-46:
Jue 2.14-18

47Señor y Dios nuestro, ¡sálvanos!

¡Haz que regresemos de entre las naciones

para que alabemos tu santo nombre,

y alegres te cantemos alabanzas!

48¡Bendito seas Señor, Dios de Israel,

desde siempre y hasta siempre!

Que todo el pueblo diga: «¡Amén!»

¡Aleluya!

106.47-48:
1 Cr 16.35-36

107

LIBRO V

Dios libra de la aflicción

1071¡Alabemos al Señor, porque él es bueno;

porque su misericordia es constante!

107.1:
1 Cr 16.34
2 Cr 5.13
7.3
Esd 3.11
Sal 100.5
106.1
118.1
136.1
Jer 33.11

2Que lo afirmen los redimidos por Dios,

los que salvó del poderoso enemigo,

3los que reunió desde lejanas tierras,

del oriente y del occidente,

del norte y del sur.

4Perdidos en el desierto, no hallaban un camino

que los llevara a una ciudad habitable.

5Andaban hambrientos y sedientos,

con el alma a punto de desfallecer.

6En su angustia, clamaron al Señor,

y él los libró de sus aflicciones,

7los guió por un buen camino,

hasta encontrar una ciudad habitable.

8¡Alabemos la misericordia del Señor

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

9El Señor sacia la sed del sediento,

y colma con buena comida al hambriento.

10Algunos vivían en profunda oscuridad,

prisioneros de la aflicción y las cadenas,

11pues fueron rebeldes a los mandatos de Dios

y despreciaron los proyectos del Altísimo.

12Dios quebrantó su orgullo con trabajos pesados;

caían, y no había quien los levantara.

13Pero en su angustia clamaron al Señor,

y él los salvó de toda su aflicción;

14los sacó de la profunda oscuridad,

y puso fin a su aflicción y sus cadenas.

15¡Alabemos la misericordia del Señor,

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

16Él destruye las puertas de bronce,

y despedaza los cerrojos de hierro.

17Obstinados en su conducta rebelde,

y afligidos por causa de sus maldades,

18llegaron a aborrecer toda clase de alimento;

¡ya tocaban a las puertas de la muerte!

19Pero en su angustia clamaron al Señor,

y él los libró de su aflicción.

20Con el poder de su palabra los sanó,

y los libró de caer en el sepulcro.

21¡Alabemos la misericordia del Señor,

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

22¡Ofrezcámosle sacrificios de gratitud,

y jubilosos proclamemos sus obras!

23Los marinos, que conocen el mar,

con sus naves comercian en muchos lugares.

24Allí, en lo profundo del mar,

han visto las maravillosas obras del Señor.

25Él habló, y se desató un viento tempestuoso,

y gigantescas olas se encresparon.

26Se levantaban hacia el cielo, o se hundían en el mar;

y ellos se desanimaban y temblaban de miedo.

27Inseguros, daban traspiés, como ebrios;

¡de nada les servía toda su pericia!

28Pero en su angustia clamaron al Señor,

y él los libró de su aflicción:

29convirtió la tempestad en bonanza,

y apaciguó las amenazantes olas.

30Ante esa calma, sonrieron felices

porque él los lleva a puerto seguro.

31¡Alabemos la misericordia del Señor,

y sus grandes hechos en favor de los mortales!

32¡Que lo exalte el pueblo congregado!

¡Que lo alabe el consejo de ancianos!

33El Señor convierte ríos y manantiales,

en sequedades y áridos desiertos;

34por la maldad de sus habitantes

deja estéril la tierra generosa;

35convierte el desierto en lagunas,

y la tierra seca en manantiales.

36Allí se establecen los que sufren de hambre,

y fundan ciudades donde puedan vivir.

37Luego siembran los campos, y plantan sus viñas,

y recogen abundantes cosechas.

38Dios los bendice y les da muchos hijos,

y no deja que sus ganados se reduzcan.

39Pero si disminuyen y son humillados,

es por causa de la opresión, la maldad y la congoja.

40Pero el Señor desprecia a los tiranos,

y los hace perderse en desiertos sin camino.

41El Señor rescata al pobre de su miseria,

y multiplica sus hijos como rebaños de ovejas.

42Al ver esto, los fieles se alegran,

y los malvados guardan silencio.

43Si hay alguien sabio, que cumpla con esto,

y que entienda que el Señor es misericordioso.