Reina Valera Contemporánea (RVRC)
1

El amor del Señor por Jacob

11Palabra profética del Señor contra Israel, proclamada por medio de Malaquías.

2El Señor ha dicho: «Yo los amo.»

Ustedes objetan: «¿Cómo puedes decir que nos amas?»

Y el Señor ha dicho:

«¿Acaso no es Esaú el hermano de Jacob? Sin embargo, a Jacob lo he amado,

3pero a Esaú lo he aborrecido,
1.2-3:
Ro 9.13
pues he convertido sus montes en lugares desolados y su territorio en guarida de los chacales del desierto.
4Y aunque Edom
1.2-5:
Is 34.5-17
63.1-6
Jer 49.7-22
Ez 25.12-14
35.1-15
Am 1.11-12
Abd 1-14
diga: “Nos hemos quedado pobres, pero volveremos a levantar lo derruido”, yo, el Señor de los ejércitos, declaro: “Yo volveré a destruir lo que ellos edifiquen.” Edom será conocido como un territorio de impiedad y como un pueblo contra el cual el Señor está siempre indignado.
5Ustedes mismos lo verán, y dirán entonces: “La grandeza del Señor rebasa los límites de Israel.”

El Señor reprende a los sacerdotes

6»El hijo honra al padre, y el siervo respeta a su señor. Pues, si soy padre, ¿dónde está la honra que merezco? Y si soy señor, ¿dónde está el respeto que se me debe?

»Yo, el Señor de los ejércitos, les hablo a ustedes, los sacerdotes, que menosprecian mi nombre, y que incluso dicen: “¿Y cómo puedes decir que menospreciamos tu nombre?”

7¡Pues porque ofrecen pan impuro sobre mi altar! Y aun añaden: “¿En qué te hemos deshonrado?” ¡Pues en que piensan que mi mesa es despreciable!8¿Acaso no está mal que me ofrezcan en sacrificio
1.8:
Dt 15.21
animales ciegos? ¿O que me ofrezcan animales cojos, o enfermos? ¡Presenten esos animales a sus gobernantes! Yo, el Señor de los ejércitos, les digo: ¿Acaso piensan que ellos los aceptarán, y que quedarán complacidos con ustedes?»

9Busquemos, pues, ganarnos el favor de Dios, para que se compadezca de nosotros. Porque el Señor de los ejércitos dice:

«¿Cómo pueden agradarme, con acciones como estas?

10¿Quién de ustedes cierra las puertas o alumbra mi altar sin cobrar nada? Lo que ustedes hacen no me agrada, y no voy a aceptar ninguna ofrenda que me presenten. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

11»Desde la salida del sol hasta su ocaso, grande es mi nombre entre las naciones; en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

12»Pero ustedes profanan mi nombre cuando dicen que mi mesa está impura, y cuando desprecian los alimentos que allí se ofrecen.

13Además, ustedes han dicho: “¡Cuán fastidioso es todo esto!”, y me desprecian y me traen como ofrenda animales robados, cojos o enfermos. ¿Acaso voy a aceptar que me presenten eso? Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

14»¡Malditos sean los que engañan y los que, teniendo machos en su rebaño, prometen ofrecérmelos y luego me presentan animales dañados! Yo soy el Gran Rey, y mi nombre es reverenciado entre las naciones. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

2

Reprensión de la infidelidad de Israel

21»Para ustedes, sacerdotes, es este mandamiento.

2Si no prestan atención ni se proponen de corazón dar gloria a mi nombre, convertiré en maldición sus bendiciones. Sí, las convertiré en maldición porque ustedes no se han propuesto de corazón honrarme. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

3»Voy a reprender a sus descendientes, y a ustedes les arrojaré estiércol en la cara, el mismo estiércol de los animales que ustedes ofrecen en sacrificio, y ustedes serán arrojados juntamente con el estiércol.

4Así sabrán que yo les envié este mandamiento, para mantener mi pacto con Leví.
2.4:
Nm 3.11-13
Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

5»Mi pacto con Leví fue un pacto de vida y paz,

2.5:
Nm 25.12
y lo hice para que me honrara; y él me honró y se humilló delante de mí.

6En sus labios estuvo la ley verdadera, y nunca pronunció nada inicuo; anduvo conmigo en paz y en justicia, e hizo que muchos se apartaran de la maldad.7Y es que los labios del sacerdote son depositarios de la sabiduría; el pueblo espera hallar la ley en sus palabras, porque él es mensajero del Señor de los ejércitos.

8»Pero ustedes se han apartado del camino; han hecho tropezar a muchos en la ley; han corrompido el pacto de Leví. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

9»Por eso yo también he hecho que el pueblo los considere gente vil y despreciable, pues ustedes no se han mantenido en mis caminos y hacen acepción de personas al aplicar la ley.»

10¿Acaso no tenemos todos un mismo padre? ¿Y acaso no nos ha creado un mismo Dios? Si esto es así, ¿por qué somos desleales el uno contra el otro y profanamos el pacto de nuestros padres?

11Judá ha pecado al casarse con la hija de un dios extraño, y con eso ha profanado el santuario que el Señor ama, y en Israel y en Jerusalén se han cometido cosas abominables.12¡Pues que el Señor extirpe de las tiendas de Jacob a quienes han cometido tales cosas, lo mismo al que vela que al que responde, o al que presenta ofrendas al Señor de los ejércitos!

13Una y otra vez cubren de lágrimas el altar del Señor. Lloran y gritan, pero el Señor no volverá la mirada para ver sus ofrendas, ni las aceptará con gusto.

14¿Y se preguntan por qué? Pues porque el Señor ha visto que has sido desleal con la mujer de tu juventud, con tu compañera, con la que hiciste un pacto.15¿Acaso Dios no los hizo un solo ser, en el que abundaba el espíritu? ¿Y por qué un solo ser? Pues porque buscaba obtener una descendencia para Dios. Así que tengan cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales con la mujer de su juventud.16Porque el Señor y Dios de Israel, el Señor de los ejércitos, claramente ha dicho que aborrece el divorcio y a quienes encubren su iniquidad. Tengan, pues, cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales.

El día del juicio se acerca

17Ustedes han cansado al Señor con sus acciones. Y todavía se atreven a decir:

«¿En qué lo hemos cansado?»

Pues en que dicen:

«Todo el que actúa mal agrada al Señor. Sí, el Señor se complace en ellos. De otra manera, ¿dónde está el Dios de justicia?»