Reina Valera Contemporánea (RVRC)
2

Nacimiento de Jesús

(Mt 1.18-25)

21Por esos días, Augusto César promulgó un edicto en el que ordenaba levantar un censo de todo el mundo.

2Este primer censo se llevó a cabo cuando Quirino era gobernador de Siria,3por lo que todos debían ir a su propio pueblo para inscribirse.4Como José era descendiente de David y vivía en Nazaret, que era una ciudad de Galilea, tuvo que ir a Belén, la ciudad de David, que estaba en Judea,5para inscribirse junto con María, que estaba desposada con él y se hallaba encinta.6Y mientras ellos se encontraban allí, se cumplió el tiempo de que ella diera a luz,7y allí tuvo a su hijo primogénito; y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en ese albergue.

Los ángeles y los pastores

8En esa misma región había pastores que pasaban la noche en el campo cuidando a sus rebaños.

9Allí un ángel del Señor se les apareció, y el resplandor de la gloria del Señor los envolvió. Ellos se llenaron de temor,10pero el ángel les dijo: «No teman, que les traigo una buena noticia, que será para todo el pueblo motivo de mucha alegría.11Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor.12Esto les servirá de señal: Hallarán al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»

13En ese momento apareció, junto con el ángel, una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y decían:

14«¡Gloria a Dios en las alturas!

¡Paz en la tierra a todos los que gozan de su favor!»

15Cuando los ángeles volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vayamos a Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha dado a conocer.»16Así que fueron de prisa, y hallaron a María y a José, y el niño estaba acostado en el pesebre.17Al ver al niño, contaron lo que se les había dicho acerca de él.18Todos los que estaban escuchando quedaron asombrados de lo que decían los pastores,19pero María guardaba todo esto en su corazón, y meditaba acerca de ello.20Al volver los pastores, iban alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, pues todo había sucedido tal y como se les había dicho.

Presentación de Jesús en el templo

21Cuando se cumplieron los ocho días para que el niño fuera circuncidado,

2.21:
Lv 12.3
le pusieron por nombre JESÚS, que era el nombre que el ángel
2.21:
Lc 1.31
le había puesto antes de que fuera concebido.

22Y cuando se cumplieron los días para que, según la ley de Moisés, ellos fueran purificados, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo ante el Señor23y cumplir con lo que está escrito en la ley del Señor: «Todo primer hijo varón será consagrado al Señor»,
2.23:
Ex 13.2,12
24y para ofrecer un sacrificio en cumplimiento de la ley del Señor, que pide «un par de tórtolas, o dos palominos».
2.22-24:
Lv 12.6-8
25En Jerusalén vivía un hombre justo y piadoso, llamado Simeón, que esperaba la salvación de Israel. El Espíritu Santo reposaba en él26y le había revelado que no moriría antes de que viera al Ungido del Señor.27Simón fue al templo, guiado por el Espíritu. Y cuando los padres del niño Jesús lo llevaron al templo para cumplir con lo establecido por la ley,28él tomó al niño en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras:

29«Señor, ahora despides a este siervo tuyo,

y lo despides en paz, de acuerdo a tu palabra.

30Mis ojos han visto ya tu salvación,

31que has preparado a la vista de todos los pueblos:

32luz reveladora para las naciones,

2.32:
Is 42.6
49.6

y gloria para tu pueblo Israel.»

33José y la madre del niño estaban asombrados de todo lo que de él se decía.34Simeón los bendijo, y a María, la madre del niño, le dijo: «Tu hijo ha venido para que muchos en Israel caigan o se levanten. Será una señal que muchos rechazarán35y que pondrá de manifiesto el pensamiento de muchos corazones, aunque a ti te traspasará el alma como una espada.»

36También estaba allí Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ana era una profetisa de edad muy avanzada. Desde su virginidad, había vivido siete años de matrimonio,

37y ahora era una viuda de ochenta y cuatro años. Nunca se apartaba del templo, sino que de día y de noche rendía culto a Dios con ayunos y oraciones.38En ese mismo instante Ana se presentó, y dio gracias a Dios y habló del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

El regreso a Nazaret

39Después de cumplir con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Nazaret, que era su ciudad en Galilea.

2.39:
Mt 2.23

40El niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría, y la gracia de Dios reposaba en él.

El niño Jesús en el templo

41Todos los años, los padres de Jesús iban a Jerusalén durante la fiesta de la pascua,

2.41:
Ex 12.1-27
Dt 16.1-8

42y siguiendo su costumbre, cuando Jesús cumplió doce años fueron a Jerusalén para la fiesta.43Cuando la fiesta terminó y emprendieron el regreso, sucedió que el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo notaran.44Como ellos pensaban que el niño estaba entre los otros viajeros, hicieron un día de camino y, mientras tanto, lo buscaban entre los parientes y conocidos.45Como no lo hallaron, volvieron a Jerusalén para buscarlo allí.46Tres días después lo hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, a quienes escuchaba y les hacía preguntas.47Todos los que lo oían se asombraban de su inteligencia y de sus respuestas.48Cuando sus padres lo encontraron, se sorprendieron; y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? ¡Con qué angustia tu padre y yo te hemos estado buscando!»49Él les respondió: «¿Y por qué me buscaban? ¿Acaso no sabían que es necesario que me ocupe de los negocios de mi Padre?»50Ellos no comprendieron lo que Jesús les dijo,51aunque se fue con ellos a Nazaret y vivió sujeto a ellos. Por su parte, su madre guardaba todo esto en su corazón.52Y Jesús siguió creciendo en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y con los hombres.
2.52:
1 S 2.26
Pr 3.4
3

Predicación de Juan el Bautista

(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)

31Era el año decimoquinto del imperio de Tiberio César. Poncio Pilato era entonces gobernador de Judea, Herodes era tetrarca de Galilea, su hermano Felipe era tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias era tetrarca de Abilinia.

2Anás y Caifás eran sumos sacerdotes. En esos días Dios le habló a Juan hijo de Zacarías en el desierto.3Juan fue entonces por toda la región cercana al Jordán, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados,4tal y como está escrito en el libro del profeta Isaías:

«Una voz clama en el desierto:

Preparen el camino del Señor

y enderecen sus sendas.

5Todo valle será rellenado,

y todo monte y colina será nivelado.

Los caminos torcidos serán enderezados,

las sendas dispares serán allanadas,

6y todos verán la salvación de Dios.»

3.4-6:
Is 40.3-5

7A las multitudes que acudían para ser bautizadas, Juan les decía: «¡Generación de víboras!

3.7:
Mt 12.34
23.33
¿Quién les enseñó a huir de la ira venidera?

8Produzcan frutos dignos de arrepentimiento, y no comiencen a decirse: “Tenemos a Abrahán por padre”,
3.8:
Jn 8.33
porque yo les digo que aun de estas piedras Dios puede levantar hijos a Abrahán.
9El hacha ya está lista para derribar de raíz a los árboles; por tanto, todo árbol que no dé buen fruto será cortado y echado en el fuego.»
3.9:
Mt 7.19

10La gente le preguntaba: «Entonces, ¿qué debemos hacer?»

11Y Juan les respondía: «El que tenga dos túnicas, comparta una con el que no tiene ninguna, y el que tenga comida, haga lo mismo.»12También unos cobradores de impuestos llegaron para ser bautizados,
3.12:
Lc 7.29
y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?»
13Él les dijo: «No cobren más de lo que deban cobrar.»14Unos soldados también le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Y Juan les respondió: «No extorsionen ni calumnien a nadie, y confórmense con su salario.»

15Como el pueblo estaba expectante y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo,

16Juan les dijo a todos: «A decir verdad, yo los bautizo en agua, pero después de mí viene uno que es más poderoso que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego.17Ya tiene el bieldo en la mano, de modo que limpiará su era; recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en un fuego que nunca se apagará.»

18Con exhortaciones como estas, y con muchas otras, anunciaba al pueblo estas buenas noticias.

19Además, Juan reprendió al tetrarca Herodes por causa de Herodías, que era mujer de su hermano Felipe. Pero a todas las maldades que Herodes había cometido,20añadió esta otra: encerró a Juan en la cárcel.
3.19-20:
Mt 14.3-4
Mc 6.17-18

El bautismo de Jesús

(Mt 3.13-17; Mc 1.9-11)

21Un día en que todo el pueblo estaba siendo bautizado, también fue bautizado Jesús. Y mientras Jesús oraba, el cielo se abrió

22y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma. Entonces vino una voz del cielo, que decía: «Tú eres mi Hijo amado, en quien me complazco.»
3.22:
Is 42.1
Mt 12.18
17.5
Mc 9.7
Lc 9.35

Genealogía de Jesús

(Mt 1.1-17)

23Cuando Jesús comenzó su ministerio, tenía unos treinta años. Según se creía, era hijo de José, que fue hijo de Elí,

24que fue hijo de Matat, que fue hijo de Leví, que fue hijo de Melqui, que fue hijo de Janaí, que fue hijo de José,25que fue hijo de Matatías, que fue hijo de Amós, que fue hijo de Nahúm, que fue hijo de Esli, que fue hijo de Nagay,26que fue hijo de Mat, que fue hijo de Matatías, que fue hijo de Semei, que fue hijo de José, que fue hijo de Yodá,27que fue hijo de Joana, que fue hijo de Resa, que fue hijo de Zorobabel, que fue hijo de Salatiel, que fue hijo de Nerí,28que fue hijo de Melqui, que fue hijo de Adi, que fue hijo de Cosán, que fue hijo de Elmodam, que fue hijo de Er,29que fue hijo de Josué, que fue hijo de Eliezer, que fue hijo de Jorín, que fue hijo de Matat,30que fue hijo de Leví, que fue hijo de Simeón, que fue hijo de Judá, que fue hijo de José, que fue hijo de Jonán, que fue hijo de Eliaquín,31que fue hijo de Melea, que fue hijo de Mainán, que fue hijo de Matata, que fue hijo de Natán,32que fue hijo de David, que fue hijo de Yesé, que fue hijo de Obed, que fue hijo de Booz, que fue hijo de Salmón, que fue hijo de Nasón,33que fue hijo de Aminadab, que fue hijo de Aram, que fue hijo de Esrón, que fue hijo de Fares, que fue hijo de Judá,34que fue hijo de Jacob, que fue hijo de Isaac, que fue hijo de Abrahán, que fue hijo de Téraj, que fue hijo de Najor,35que fue hijo de Serug, que fue hijo de Ragau, que fue hijo de Peleg, que fue hijo de Éber, que fue hijo de Sala,36que fue hijo de Cainán, que fue hijo de Arfaxad, que fue hijo de Sem, que fue hijo de Noé, que fue hijo de Lamec,37que fue hijo de Matusalén, que fue hijo de Enoc, que fue hijo de Yared, que fue hijo de Malalel, que fue hijo de Cainán,38que fue hijo de Enós, que fue hijo de Set, que fue hijo de Adán, que fue creado por Dios.
4

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

41Jesús volvió del Jordán lleno del Espíritu Santo, y fue llevado por el Espíritu al desierto.

2Allí estuvo cuarenta días, y el diablo lo estuvo poniendo a prueba. Como durante esos días no comió nada, pasado ese tiempo tuvo hambre.3Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que esta piedra se convierta en pan.»4Jesús le respondió: «Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, [sino de toda palabra de Dios].”»
4.4:
Dt 8.3
5Entonces el diablo lo llevó a un lugar alto, y en un instante le mostró todos los reinos del mundo,6y le dijo: «Yo te daré poder sobre todos estos reinos y sobre sus riquezas, porque a mí han sido entregados, y yo puedo dárselos a quien yo quiera.7Si te arrodillas delante de mí, todos serán tuyos.»8Jesús le respondió: «Escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.”»
4.8:
Dt 6.13
9Entonces el diablo lo llevó a Jerusalén, lo puso sobre la parte más alta del templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, lánzate hacia abajo.10Porque está escrito:

»“A sus ángeles mandará alrededor de ti, para que te protejan”;

4.10:
Sal 91.11

11y también:

»“En sus manos te sostendrán,

para que no tropieces con piedra alguna.”»

4.11:
Sal 91.12

12Jesús le respondió: «También está dicho: “No tentarás al Señor tu Dios.”»
4.12:
Dt 6.16
13Cuando el diablo agotó sus intentos de ponerlo a prueba, se apartó de él por algún tiempo.

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

14Con el poder del Espíritu, Jesús volvió a Galilea; y su fama se difundió por todos los lugares vecinos.

15Enseñaba en las sinagogas de ellos, y todos lo glorificaban.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

16Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, y en el día de reposo entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se levantó a leer las Escrituras.

17Se le dio el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el texto que dice:

18«El Espíritu del Señor está sobre mí.

Me ha ungido para proclamar buenas noticias a los pobres;

me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos,

a dar vista a los ciegos,

a poner en libertad a los oprimidos

19y a proclamar el año de la buena voluntad del Señor.»

4.18-19:
Is 61.1-2

20Enrolló luego el libro, se lo dio al asistente, y se sentó. Todos en la sinagoga lo miraban fijamente.21Entonces él comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes.»22Todos hablaban bien de él y se quedaban asombrados de las palabras de gracia que emanaban de sus labios, y se preguntaban: «¿Acaso no es este el hijo de José?»23Jesús les dijo: «Sin duda ustedes me recordarán el refrán que dice: “Médico, cúrate a ti mismo”, y también: “Haz aquí en tu tierra todo lo que hemos oído que hiciste en Cafarnaún.”»24Y añadió: «De cierto les digo que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.
4.24:
Jn 4.44
25A decir verdad, en los días de Elías, cuando durante tres años y medio el cielo se cerró y hubo mucha hambre en toda la tierra, había muchas viudas en Israel;
4.25:
1 R 17.1
26pero Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una viuda en Sarepta de Sidón.
4.26:
1 R 17.8-16
27Y en los días del profeta Eliseo había también muchos leprosos en Israel, pero ninguno de ellos fue limpiado sino Namán el sirio.»
4.27:
2 R 5.1-14
28Al oír esto, todos en la sinagoga se enojaron mucho.29Se levantaron, lo echaron fuera de la ciudad, y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el que estaba edificada la ciudad, para despeñarlo.30Pero él pasó por en medio de ellos, y se fue.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

31Jesús fue a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y allí enseñaba a la gente en los días de reposo.

32Y la gente se admiraba de sus enseñanzas, porque les hablaba con autoridad.
4.32:
Mt 7.28-29
33Había en la sinagoga un hombre que tenía el espíritu de un demonio impuro, el cual gritó con gran fuerza:34«¿Qué tienes contra nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo te conozco, y sé que eres el Santo de Dios!»35Pero Jesús lo reprendió y le dijo: «¡Cállate, y sal de ese hombre!» Entonces el demonio derribó al hombre en medio de ellos, y salió de él sin hacerle ningún daño.36Todos estaban asustados, y se preguntaban unos a otros: «¿Qué clase de palabra es esta? ¡Con autoridad y poder da órdenes a los espíritus impuros, y estos salen!»37Y su fama se iba extendiendo por todos los lugares vecinos.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

38Jesús salió de la sinagoga y se dirigió a la casa de Simón. La suegra de Simón tenía una fiebre muy alta, así que le rogaron a Jesús por ella.

39Él se inclinó hacia ella y reprendió a la fiebre, y la fiebre se le quitó. Al instante, ella se levantó y comenzó a atenderlos.

Muchos sanados al caer la tarde

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

40Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban, y él ponía sus manos sobre cada uno de ellos y los sanaba.

41También de muchos salían demonios, los cuales gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» Pero Jesús los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.

Jesús predica en Galilea

(Mc 1.35-39)

42Al llegar el día, Jesús salió y se fue a un lugar apartado. La gente lo buscaba, y cuando lo encontraron intentaron retenerlo para que no se alejara de ellos;

43pero él les dijo: «También es necesario que yo anuncie en otras ciudades las buenas noticias del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.»44Y siguió predicando en las sinagogas de esa región.