Reina Valera Contemporánea (RVRC)
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Ofrendas por el pecado

41El Señor habló con Moisés, y le dijo:

2«Habla con los hijos de Israel, y diles:

»“Cuando alguien, sin proponérselo, peque contra alguno de los mandamientos del Señor en cuestiones que no deben cometerse, e incurra en alguna de ellas,

3si el sacerdote ungido peca como el común del pueblo, deberá ofrecer al Señor un becerro sin defecto, como expiación por el pecado cometido.4Llevará el becerro a la entrada del tabernáculo de reunión y, poniendo la mano sobre la cabeza del becerro, lo degollará delante del Señor.5El sacerdote ungido tomará un poco de la sangre del becerro y la llevará al tabernáculo de reunión,6mojará su dedo en la sangre, y esa sangre la rociará delante del Señor siete veces, en dirección al velo del santuario.7También pondrá el sacerdote parte de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, el cual está en el tabernáculo de reunión delante del Señor, y el resto de la sangre del becerro la derramará al pie del altar del holocausto, que está a la entrada del tabernáculo de reunión.8Para la expiación tomará toda la grasa del becerro, tanto la que recubre los intestinos como la que recubre las entrañas,9los dos riñones, la grasa que los recubre y la que está sobre los ijares, y junto con los riñones quitará la grasa que recubre el hígado,10tal y como se quita la grasa del buey del sacrificio de paz, y el sacerdote la quemará sobre el altar del holocausto.11La piel del becerro, con toda su carne y su cabeza, sus piernas, sus intestinos y su estiércol,12en fin, todo el becerro, lo llevará fuera del campamento hasta un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y allí lo quemará sobre la leña encendida.

13»”En caso de que toda la congregación de Israel peque contra alguno de los mandamientos del Señor e incurra en actos que no se deben cometer, y resulte culpable pero el pecado pasa inadvertido a los ojos del pueblo,

14una vez que el pecado cometido llegue a ser conocido la congregación deberá ofrecer como expiación un becerro, al cual lo llevarán ante el tabernáculo de reunión.15Allí los ancianos de la congregación pondrán delante del Señor las manos sobre la cabeza del becerro, y en presencia del Señor degollarán al becerro.16El sacerdote ungido llevará al tabernáculo de reunión parte de la sangre del becerro,17mojará su dedo en esa misma sangre, y la rociará siete veces delante del Señor, en dirección al velo.18Parte de esa sangre la pondrá sobre los cuernos del altar que está en el tabernáculo de reunión, delante del Señor, y el resto de la sangre lo derramará al pie del altar del holocausto, que está a la entrada del tabernáculo de reunión.19Y le quitará toda la grasa y la hará arder sobre el altar.20Hará con aquel becerro lo mismo que hizo con el becerro de la expiación. Así el sacerdote hará expiación por ellos, y obtendrán el perdón.21Luego llevará el becerro fuera del campamento y lo quemará, como quemó el primer becerro. Se trata de una expiación por la congregación.

22»”Cuando un jefe peque y, sin proponérselo, infrinja alguno de los mandamientos del Señor su Dios e incurra en cosas que no se deben hacer,

23tan pronto como se le haga saber que ha pecado presentará como ofrenda un macho cabrío sin defecto.24Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará delante del Señor, en donde se degüella el holocausto. Se trata de una expiación.25Con su dedo, el sacerdote tomará un poco de la sangre de la expiación y la untará sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto,26y quemará toda la grasa sobre el altar, como se quema la grasa del sacrificio de paz. Así el sacerdote hará la expiación por el pecado del jefe, y este obtendrá el perdón.

27»”Si alguien del pueblo, sin proponérselo, peca e infringe alguno de los mandamientos del Señor y comete cosas que no se deben hacer,

28tan pronto como se le haga saber que ha pecado, presentará una cabra sin defecto como ofrenda por el pecado cometido.29Pondrá la mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación, y la degollará en el lugar del holocausto.30Luego el sacerdote tomará con el dedo un poco de la sangre, y la untará sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará al pie del altar el resto de la sangre.31Al animal ofrecido el sacerdote le quitará toda la grasa, tal y como se le quita al sacrificio de paz, y la quemará sobre el altar en olor grato para el Señor. Así el sacerdote hará expiación por el infractor, y este será perdonado.
4.27-31:
Nm 15.27-28

32»”Si el infractor presenta un cordero como ofrenda por su pecado, deberá presentar una hembra sin defecto.

33Pondrá la mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación, y la degollará como expiación en donde se degüella el holocausto.34Después el sacerdote tomará con su dedo un poco de la sangre de la expiación, y la untará sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará el resto de la sangre al pie del altar.35Al animal ofrecido el sacerdote le quitará toda la grasa, tal y como se hace con la grasa del sacrificio de paz, y la quemará en el altar, junto con la ofrenda encendida al Señor. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido, y ese hombre será perdonado.
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51»”Si alguien es llamado a testificar como testigo presencial de algo que vio u oyó, y peca por no denunciar ese hecho, cargará con su pecado.

2»”Si alguien toca algo impuro, como el cadáver de un animal, bestia o reptil impuro, resulta culpable y quedará impuro, aun cuando lo toque sin saberlo.

3»”Si alguien toca alguna impureza humana, cualquiera que esta sea, y no se da cuenta, resulta culpable y, tan pronto como se dé cuenta, quedará impuro.

4»”Si alguien hace un juramento a la ligera, como los que se hacen comúnmente, y no se da cuenta de que se ha comprometido a hacer algo bueno o malo, tan pronto como se dé cuenta resultará culpable de ese juramento.

5»”Todo el que cometa alguno de estos pecados, confesará su pecado

6y presentará al Señor una oveja o una cabra como ofrenda de expiación por el pecado cometido; entonces el sacerdote hará expiación por su pecado.

7»”Si el pecador no tiene lo suficiente para comprar un cordero, presentará al Señor dos tórtolas o dos palominos, uno de ellos como ofrenda de expiación por su pecado, y el otro como holocausto.

8Llevará las dos aves al sacerdote, y este ofrecerá primero la que es para expiación. Le romperá el cuello, pero sin separar por completo la cabeza,9y sobre la pared del altar rociará un poco de sangre de la ofrenda de expiación, y la sangre sobrante la exprimirá al pie del altar. Se trata de una ofrenda de expiación.10Con la otra ave ofrecerá el holocausto acostumbrado. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido, y el pecador será perdonado.

11»”Si el pecador no tiene lo suficiente para comprar dos tórtolas o dos palominos, presentará como ofrenda de expiación dos litros de flor de harina. Como se trata de una ofrenda de expiación, no debe poner sobre ella aceite ni incienso;

12solo la llevará al sacerdote, y este tomará un puñado de ella como ofrenda memorial, y la quemará en el altar sobre las ofrendas encendidas, en honor al Señor. Se trata de una ofrenda de expiación.13Así el sacerdote hará expiación por el pecador y por el pecado cometido, y el pecador será perdonado. La parte sobrante de la ofrenda será para el sacerdote, pues se trata de una vianda.”»

Ofrendas expiatorias

14El Señor habló con Moisés, y le dijo:

15«Cuando alguien cometa una falta y, sin proponérselo, peque en las cosas santas del Señor, de sus rebaños presentará al Señor un carnero sin defecto como ofrenda por su pecado. El precio se estimará en monedas de plata, según el peso oficial del santuario,

16y el pecador pagará lo que haya defraudado de las cosas santas, más una quinta parte, cantidad que entregará al sacerdote para que este haga la expiación con el carnero del sacrificio por el pecado. Así el pecador será perdonado.

17»Si alguien peca, o incurre en algo que por mandamiento del Señor no se debe hacer, aun si no sabía que hacía mal, será culpable y cargará con su pecado.

18Deberá presentar al sacerdote un carnero sin defecto de los rebaños, o lo que el sacerdote estime que debe ser su ofrenda de expiación, y este hará la expiación por el pecado que cometió por ignorancia, y el pecado le será perdonado.19Se trata de una infracción, y ciertamente pecó contra el Señor.»
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61El Señor habló con Moisés, y le dijo:

2«Cuando alguien cometa un pecado contra el Señor, y niegue haber recibido algo que su prójimo le encomendó o entregó personalmente, o robe a su prójimo, o lo calumnie,

3o encuentre algo perdido y niegue haberlo encontrado y jure en falso, es decir, si peca en alguna de esas cosas en que se suele pecar,4como incurrió en un pecado y en una ofensa, deberá restituir lo robado, o reparar el daño de la calumnia, o devolver lo recibido como encomienda, o lo perdido que haya encontrado,5o todo aquello por lo que haya jurado en falso. En el día de su expiación restituirá al dueño todo, más una quinta parte.6Para la expiación de su culpa, de sus rebaños presentará al Señor un carnero sin defecto. El sacerdote calculará su precio, y lo recibirá para la expiación,7la cual realizará por él delante del Señor. Así el pecador obtendrá el perdón por cualquier ofensa en que haya incurrido.»
6.1-7:
Nm 5.5-8

Leyes de los sacrificios

8El Señor habló con Moisés, y le instruyó

9que ordenara a Aarón y a sus hijos lo siguiente:

«Esta es la ley para el holocausto: Este deberá estar sobre el fuego encendido del altar, y arder sobre el altar durante toda la noche y hasta el día siguiente.

10El sacerdote se pondrá su vestidura de lino y se cubrirá el cuerpo con sus calzoncillos de lino. Cuando el fuego haya consumido el holocausto, removerá del altar las cenizas y las echará junto al altar;11luego se quitará sus vestiduras y se pondrá otras ropas, y arrojará las cenizas fuera del campamento, en un lugar limpio.12El fuego del altar no deberá apagarse nunca, sino que todos los días el sacerdote le echará leña, acomodará el holocausto sobre el fuego, y quemará sobre el altar la grasa de los sacrificios de paz.13El fuego del altar deberá mantenerse siempre encendido; nunca deberá apagarse.

14»Y esta es la ley de la ofrenda: Los hijos de Aarón la ofrecerán ante el altar, delante del Señor.

15El sacerdote tomará un puñado de la ofrenda de flor de harina con aceite, junto con todo el incienso que está sobre la ofrenda, y quemará todo esto sobre el altar como un memorial en olor grato para el Señor.16La parte sobrante de la ofrenda la comerán Aarón y sus hijos en el atrio del tabernáculo de reunión, pues debe comerse sin levadura y en un lugar santo.17De mis ofrendas encendidas, yo les he dado a ellos esta como su porción. No se cocinará con levadura, pues se trata de una ofrenda santísima, como lo son el sacrificio por el pecado y el sacrificio por la culpa.18En lo que respecta a las ofrendas encendidas para el Señor, todos los hijos varones de Aarón podrán comer de ella. Es un estatuto perpetuo para ellos y sus descendientes. Todo aquello que toque estas ofrendas quedará santificado.»

19El Señor habló con Moisés, y le dijo:

20«Esta es la ofrenda que Aarón y sus hijos deberán ofrecer al Señor cuando sean ungidos: dos litros de flor de harina, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde, como ofrenda perpetua.

21Se freirá con aceite en una sartén, y se presentará frita; los pedazos cocidos de la ofrenda se ofrecerán en olor grato para el Señor.22Y el sacerdote descendiente de Aarón que sea ungido en su lugar deberá presentar una ofrenda semejante, y toda ella deberá ser quemada. Este es un estatuto perpetuo del Señor:23Ninguna ofrenda sacerdotal se comerá, sino que todas ellas serán quemadas totalmente.»

24El Señor habló con Moisés, y le dijo:

25«Habla con Aarón y sus hijos, y diles que esta es la ley del sacrificio expiatorio: La ofrenda por el pecado deberá ser degollada delante del Señor, en el lugar donde se degüella el holocausto. Se trata de una ofrenda santísima.

26El sacerdote que presente la ofrenda por el pecado debe comerla en el atrio del tabernáculo de reunión, pues debe comerse en un lugar santo.27Todo lo que toque la carne de la ofrenda, quedará santificado. El vestido, o todo aquello que la sangre llegue a salpicar, deberá lavarse en un lugar santo.28La vasija de barro en que se cueza la ofrenda, será quebrada; pero si se cuece en una vasija de bronce, la vasija se restregará y se lavará con agua.29La ofrenda podrán comerla solo los varones de la familia sacerdotal, pues se trata de una ofrenda santísima;30pero no podrán comer ninguna ofrenda cuya sangre sea introducida al tabernáculo de reunión para hacer expiación en el santuario, sino que la quemarán en el fuego.