Reina Valera Contemporánea (RVRC)
10

101»¡Estoy cansado de esta vida!

Voy a dar rienda suelta a mi queja;

voy a hablar con toda la amargura de mi alma.

2Le diré a Dios: “No me condenes.

Hazme saber qué tienes contra mí.

3¿Acaso está bien que me oprimas,

que desprecies esta creación de tus manos

y te pongas de parte de los impíos?

4¿Acaso ves con ojos humanos,

con los ojos de simples mortales?

5¿Acaso tus días son como los nuestros,

o vives tus años como un simple mortal?

6¿Para qué investigar mis faltas?

¿Para qué rebuscar en mi maldad?

7»”Tú bien sabes que no soy un malvado,

y que nadie puede librarme de tus manos.

8Tú, con tus propias manos me formaste;

¡me hiciste y me rehiciste!

9Recuerda que fuiste tú quien me dio forma,

¿y ahora deshaces ese barro que moldeaste?

10Me batiste, como si batieras leche,

y me hiciste cuajar, como queso.

11Me recubriste con carne y piel,

y entretejiste mis huesos con mis nervios.

12Me diste vida y me llenaste de amor;

con tus cuidados protegiste mi espíritu.

13»”Pero hay cosas que tu corazón se guarda,

y que siempre tienes presentes.

14Tú me vigilas, y si acaso he pecado,

no me declares limpio de mi maldad.

15¡Ay de mí, si hubiera pecado!

¡Pero soy inocente, y no puedo dar la cara!

¡Estoy cansado de verme deshonrado y afligido!

16Recurres a tus maravillas y me acechas como león;

¡apenas levanto la cabeza, y tú me destruyes!

17Arremetes contra mí, como ejército impetuoso,

¿pero qué pruebas tienes contra mí?

18»”¿Por qué me dejaste nacer?

Si yo hubiera muerto, nadie me habría visto.

19Quisiera no haber existido nunca,

y haber sido llevado del vientre a la sepultura.

20¿Acaso no tengo pocos días de vida?

¡Pues déjame tranquilo! ¡Dame un poco de consuelo,

21antes que me vaya para nunca volver!

Me iré al reino de las sombras y la muerte,

22al reino de la más profunda oscuridad,

donde la luz se parece a las tinieblas.”»

11

Primera reprensión de Sofar a Job

111Habló entonces Sofar el namatita:

2«El que habla mucho, ¿no debe escuchar?

¿Se declara inocente al parlanchín?

3¿Vas a engañarnos con tus embustes?

¿Te burlas de nosotros sin que nadie te responda?

4Tú afirmas: “Lo que digo es la verdad.

No tengo nada de qué avergonzarme.”

5¡Cómo quisiera yo que Dios hablara

y que con sus propios labios te acusara;

6que te revelara los secretos de la sabiduría,

y te hiciera ver el otro lado de la moneda!

Verías entonces que Dios no te ha castigado

como realmente lo merece tu maldad.

7»¿Puedes descubrir los secretos de Dios?

¿Puedes ser tan perfecto como el Todopoderoso?

8¿Cómo podrías, si están por encima de los cielos?

¿Cómo podrías, si son más profundos que el sepulcro?

9¡Son más extensos que la tierra!

¡son más vastos que el ancho mar!

10Si Dios te aprehende, y te llama a cuentas,

no podrás hacerlo desistir.

11Dios sabe cuando la gente es falsa;

se da cuenta cuando la gente actúa mal.

12¿Sabes cuándo el necio llegará a ser sabio?

¡Cuando de un asno montés nazca un hombre!

13»Si de todo corazón elevas tus manos,

y te dispones a rogarle a Dios;

14y si te arrepientes de toda maldad,

y alejas de tu casa la iniquidad,

15podrás levantar la cara limpia de pecado,

y podrás sentirte libre y sin ningún temor;

16te olvidarás de tus tristezas,

o pensarás en ellas como el agua que pasa.

17Tu vida será más clara que la luz del mediodía,

y aun la oscuridad será como el amanecer.

18Volverás a confiar porque tendrás esperanza;

y rodeado de paz podrás dormir tranquilo.

19Nada podrá perturbar tu sueño;

y muchos te buscarán para pedir tu favor.

20Pero los malvados irán perdiendo la vista,

y no hallarán un lugar de refugio;

solo desearán exhalar el último suspiro.»

12

Job responde a Sofar

121Job tomó la palabra y dijo:

2«¡No hay duda! ¡Ustedes son la voz del pueblo!

¡Cuando ustedes mueran, morirá la sabiduría!

3Pero yo también tengo un poco de sesos,

y no me siento inferior a ustedes.

¿Quién no sabe todo lo que han dicho?

4»Yo invocaba a Dios, y él me respondía;

¡pero ahora hasta mis amigos se burlan de mí!

¡Por ser honesto soy objeto de burlas!

5“El que está por caer, ¡que se caiga!”

Eso piensan quienes se sienten seguros.

6En esta vida los ladrones prosperan,

Y se sienten seguros los que ofenden a Dios.

¡Creen que Dios mismo les ha dado todo!

7»Observa a los animales, y aprende de ellos;

Mira a las aves en los cielos, y oye lo que te dicen.

8Habla con la tierra, para que te enseñe;

hasta los peces te lo han de contar.

9¿Habrá entre estos alguien que no sepa

que todo esto lo hizo la mano del Señor?

10La vida de todo ser está en sus manos;

¡él infunde vida a toda la humanidad!

11»El oído distingue las palabras,

el paladar reconoce los sabores,

12los ancianos poseen sabiduría,

y una larga vida acumula entendimiento;

13pero la sabiduría y el poder son de Dios,

y suya también la decisión inteligente.

14Lo que Dios destruye, nadie lo reconstruye;

a quien él encierra, nadie puede liberarlo;

15si él detiene las aguas, viene la sequía;

si envía lluvias torrenciales, la tierra se inunda.

16Suyos son la sabiduría y el poder;

suyos son los que yerran y los que hacen errar.

17Él despoja de buen juicio a los consejeros,

y entorpece el criterio de los jueces;

18deshace las cadenas de los tiranos,

y los manda en cadena al cautiverio;

19despoja de su poder a los sacerdotes,

y derriba del trono a los poderosos;

20arrebata la palabra a los consejeros,

y deja a los ancianos sin inteligencia;

21cubre de ignominia a los príncipes,

y expone a la vergüenza a los poderosos;

22saca a la luz las fuerza ocultas,

y pone al descubierto las más densas tinieblas.

23Por él las naciones prosperan o son destruidas;

es él quien las dispersa o las vuelve a reunir;

24él entorpece el juicio de los gobernantes,

y los hace vagar sin rumbo por el desierto;

25y estos caminan a tientas, como ciegos sin guía,

y van dando traspiés, como todo borracho.