Reina Valera Contemporánea (RVRC)
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Jesús, la vid verdadera

151»Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.3Ustedes ya están limpios, por la palabra que les he hablado.4Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.5Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer.6El que no permanece en mí, será desechado como pámpano, y se secará, y será recogido y arrojado al fuego, y allí arderá.7Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan todo lo que quieran, y se les concederá.8En esto es glorificado mi Padre: en que lleven mucho fruto, y sean así mis discípulos.9Así como el Padre me ha amado, así también yo los he amado a ustedes; permanezcan en mi amor.10Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor; así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.11Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea completo.

12»Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros,

15.12:
Jn 13.34
15.17
1 J 3.23
2 J 5
como yo los he amado.

13Nadie tiene mayor amor que este, que es el poner su vida por sus amigos.14Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando.15Ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; yo los he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, se las he dado a conocer a ustedes.

16»Ustedes no me eligieron a mí. Más bien, yo los elegí a ustedes, y los he puesto para que vayan y lleven fruto, y su fruto permanezca; para que todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se lo conceda.

17Este es mi mandamiento para ustedes: Que se amen unos a otros.

El mundo los aborrecerá

18»Si el mundo los aborrece, sepan que a mí me ha aborrecido antes que a ustedes.

19Si ustedes fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero el mundo los aborrece porque ustedes no son del mundo, aun cuando yo los elegí del mundo.

20»Acuérdense de la palabra que les he dicho: El siervo no es mayor que su señor.

15.20:
Mt 10.24
Lc 6.40
Jn 13.16
Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán; si han obedecido mi palabra, también obedecerán la de ustedes.

21Pero todo esto les harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.22Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.23El que me aborrece a mí, también aborrece a mi Padre.24Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto, y nos han aborrecido tanto a mí como a mi Padre.25Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: “Me aborrecieron sin motivo.”
15.25:
Sal 35.19
69.4
26Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre y a quien yo les enviaré de parte del Padre, él dará testimonio acerca de mí.27Y ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo desde el principio.
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161»Les he dicho estas cosas, para que no tengan tropiezos.

2Ustedes serán expulsados de las sinagogas, y llegará el momento en que cualquiera que los mate, pensará que rinde un servicio a Dios.3Y esto lo harán porque no conocen al Padre ni a mí.4Pero les he dicho estas cosas para que, cuando llegue ese momento, se acuerden de que ya se lo había dicho.

La obra del Espíritu Santo

»No les dije esto al principio, porque yo estaba con ustedes.

5Pero ahora vuelvo al que me envió; y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?”6Al contrario, por esto que les he dicho, su corazón se ha llenado de tristeza.7Pero les digo la verdad: les conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, yo se lo enviaré.8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.9De pecado, por cuanto no creen en mí;10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me verán más;11y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.

12»Aún tengo muchas cosas que decirles, pero ahora no las pueden sobrellevar.

13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber las cosas que habrán de venir.14Él me glorificará, porque tomará de lo mío y se lo hará saber.15Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y se lo dará a conocer a ustedes.16Todavía un poco, y no me verán; y de nuevo un poco, y me verán.»

La tristeza se convertirá en gozo

17Entonces algunos de sus discípulos se dijeron unos a otros: «¿Qué es esto que nos dice: “Todavía un poco y no me verán; y de nuevo un poco, y me verán”; y también: “Porque yo voy al Padre”?»

18Así que decían: «¿Qué es esto de “Todavía un poco”? ¡No sabemos de qué habla!»19Jesús se dio cuenta de que querían preguntarle, así que les dijo: «¿Se preguntan ustedes acerca de que dije: “Todavía un poco, y no me verán; y de nuevo un poco, y me verán”?20De cierto, de cierto les digo, que ustedes llorarán y lamentarán, mientras que el mundo se alegrará; pero aunque ustedes estén tristes, su tristeza se convertirá en gozo.21Cuando la mujer da a luz, siente dolor porque ha llegado su hora; pero después de que ha dado a luz al niño, ni se acuerda de la angustia, por la alegría de que haya nacido un hombre en el mundo.22También ustedes ahora están tristes; pero yo los volveré a ver, y su corazón se alegrará, y nadie les arrebatará su alegría.23En aquel día ya no me preguntarán nada. De cierto, de cierto les digo, que todo lo que pidan al Padre, en mi nombre, él se lo concederá.24Hasta ahora nada han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría se vea cumplida.

Yo he vencido al mundo

25»Les he hablado de esto en alegorías, pero viene la hora en que ya no les hablaré por alegorías, sino que claramente les anunciaré acerca del Padre.

26En aquel día ustedes pedirán en mi nombre; y no les digo que yo rogaré al Padre por ustedes,27pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que yo salí de Dios.28Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.»

29Sus discípulos le dijeron: «Ahora hablas claramente, y ya no dices ninguna alegoría.

30Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.»31Jesús les respondió: «¿Ahora creen?32La hora viene, y ya ha llegado, en que ustedes serán esparcidos, cada uno por su lado; y me dejarán solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo.33Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.»
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Jesús ora por sus discípulos

171Jesús habló de estas cosas, y levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti;

2como le has dado potestad sobre toda la humanidad, para que dé vida eterna a todos los que le diste.3Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.4Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciera.5Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera.

6»He manifestado tu nombre a aquellos que del mundo me diste; tuyos eran, y tú me los diste, y han obedecido tu palabra.

7Ahora han comprendido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti.8Yo les he dado las palabras que me diste, y ellos las recibieron; y han comprendido en verdad que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.9Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos.10Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío; y he sido glorificado en ellos.11Y ya no estoy en el mundo; pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, cuídalos en tu nombre, para que sean uno, como nosotros.12Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los cuidaba en tu nombre; a los que me diste, yo los cuidé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera.
17.12:
Sal 41.9
13Pero ahora voy a ti; y hablo de esto en el mundo, para que mi gozo se cumpla en ellos mismos.14Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.15No ruego que los quites del mundo, sino que los protejas del mal.16Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.17Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.18Tal como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.19Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.

20»Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.22Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno.23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo crea que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

24»Padre, quiero que donde yo estoy también estén conmigo aquellos que me has dado, para que vean mi gloria, la cual me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

25Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han reconocido que tú me enviaste.26Y les he dado a conocer tu nombre, y aún lo daré a conocer, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos.»