Reina Valera Contemporánea (RVRC)
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Apostasía y castigo de Israel

51»Ustedes los sacerdotes, escuchen esto; y ustedes, los de la casa de Israel, presten atención; y ustedes, los de la casa real, óiganlo bien. Porque la sentencia es contra ustedes, pues en Mispá fueron una trampa y en el Tabor fueron una red.

2Con tantas víctimas que han hecho se han rebajado por completo. Por lo tanto, a todos ellos los castigaré.

3»A Efraín lo conozco, e Israel no me es desconocido; pero ahora resulta que Efraín se ha prostituido, y que Israel se ha contaminado.

4Como en ellos habita el espíritu de prostitución, no me conocen a mí, el Señor su Dios, ni piensan en volverse a mí.»

5La arrogancia de Israel lo desmiente en su propia cara; Israel y Efraín caerán por su pecado, y Judá caerá también con ellos.

6Andan en busca del Señor mientras guían a sus ovejas y sus vacas; pero no lo encuentran, porque él se ha apartado de ellos.7Pecaron contra el Señor al engendrar hijos extraños. Ahora, en un solo mes serán consumidos ellos y sus propiedades.

8«¡Toquen la bocina en Gabaa y la trompeta en Ramá! ¡Den la voz de alarma en Bet Avén! Y tú, Benjamín, ¡ponte a temblar!

9En el día del castigo, Efraín será asolado. Yo daré a conocer la verdad entre las tribus de Israel.10Los príncipes de Judá se parecen a los que no respetan los linderos. Por eso derramaré mi ira sobre ellos, como si derramara agua.

11»Efraín es ultrajado y quebrantado en el juicio, porque prefirió seguir a los dioses falsos.

12Por eso yo seré para Efraín como la polilla, y para la casa de Judá seré como carcoma.13Entonces Efraín verá su enfermedad, y Judá contemplará su llaga. Y Efraín recurrirá al rey Jareb de Asiria en busca de ayuda, pero él no podrá sanarlos ni les curará la llaga.14Ciertamente yo seré para Efraín como un león, y para la casa de Judá seré como un cachorro. Los atraparé, y luego me iré. Los agarraré, y no habrá quien me los quite.

Falso arrepentimiento de Israel

15»Después de eso volveré a mi santo lugar, hasta que ellos reconozcan su pecado y busquen mi rostro. Porque en su angustia me buscarán.»