Reina Valera Contemporánea (RVRC)
12

Con la mirada fija en Jesús

121Por lo tanto, también nosotros, que tenemos tan grande nube de testigos a nuestro alrededor, liberémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.

2Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios.

3Por lo tanto, consideren a aquel que sufrió tanta contradicción de parte de los pecadores, para que no se cansen ni se desanimen.

4En la lucha que ustedes libran contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre;5y ya han olvidado la exhortación que como a hijos se les dirige:

«Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,

ni te desanimes cuando te reprenda;

6porque el Señor disciplina al que ama,

y azota a todo el que recibe como hijo.»

12.5-6:
Job 5.17
Pr 3.11-12

7Si ustedes soportan la disciplina, Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no discipline?8Pero si a ustedes se les deja sin la disciplina que todo el mundo recibe, entonces ya no son hijos legítimos, sino ilegítimos.9Por otra parte, tuvimos padres terrenales, los cuales nos disciplinaban, y los respetábamos. ¿Por qué no mejor obedecer al Padre de los espíritus, y así vivir?10La verdad es que nuestros padres terrenales nos disciplinaban por poco tiempo, y como mejor les parecía, pero Dios lo hace para nuestro beneficio y para que participemos de su santidad.11Claro que ninguna disciplina nos pone alegres al momento de recibirla, sino más bien tristes; pero después de ser ejercitados en ella, nos produce un fruto apacible de justicia.

Los que rechazan la gracia de Dios

12Levanten, pues, las manos caídas y las rodillas entumecidas;

12.12:
Is 35.3

13enderecen las sendas por donde van,
12.13:
Pr 4.26
para que no se desvíen los cojos, sino que sean sanados.
14Procuren vivir en paz con todos, y en santidad, sin la cual nadie verá al Señor.15Tengan cuidado. No vayan a perderse la gracia de Dios; no dejen brotar ninguna raíz de amargura,
12.15:
Dt 29.18
pues podría estorbarles y hacer que muchos se contaminen con ella.
16Que no haya entre ustedes ningún libertino ni profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
12.16:
Gn 25.29-34
17Ya ustedes saben que después, aunque deseaba heredar la bendición, fue rechazado y no tuvo ya la oportunidad de arrepentirse, aun cuando con lágrimas buscó la bendición.
12.17:
Gn 27.30-40

18Ustedes no se han acercado a aquel monte que se podía tocar y que ardía en llamas, ni tampoco a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,

19ni al sonido de la trompeta, ni a la voz que hablaba, y que quienes la oyeron rogaban que no les hablara más
12.18-19:
Ex 19.16-22
20.18-21
Dt 4.11-12
5.22-27
20porque no podían sobrellevar lo que se les ordenaba: «Incluso si una bestia toca el monte, será apedreada o atravesada con una lanza».
12.20:
Ex 19.12-13
21Lo que se veía era tan terrible, que Moisés dijo: «Estoy temblando de miedo».
12.21:
Dt 9.19
22Ustedes, por el contrario, se han acercado al monte Sión, a la celestial Jerusalén, ciudad del Dios vivo, y a una incontable muchedumbre de ángeles,23a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios, el Juez de todos, a los espíritus de los justos que han sido hechos perfectos,24a Jesús, el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.
12.24:
Gn 4.10

25Tengan cuidado de no desechar al que habla. Si no escaparon los que desecharon al que los amonestaba en la tierra,

12.25:
Ex 20.19
mucho menos escaparemos nosotros si desechamos al que amonesta desde los cielos.

26En aquella ocasión, la voz de Dios sacudió la tierra, pero ahora ha prometido: «Una vez más sacudiré no solo la tierra, sino también el cielo.»
12.26:
Hag 2.6
27Y esta frase, «Una vez más», significa que las cosas movibles, es decir, las cosas hechas, serán removidas para que permanezcan las inconmovibles.28Así que nosotros, que hemos recibido un reino inconmovible, debemos ser agradecidos y, con esa misma gratitud, servir a Dios y agradarle con temor y reverencia.29Porque nuestro Dios es un fuego que todo lo consume.
12.29:
Dt 4.24
13

Deberes cristianos

131Que el amor fraternal permanezca en ustedes.

2Y no se olviden de practicar la hospitalidad, pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
13.2:
Gn 18.1-8
19.1-3
3Acuérdense de los presos, como si ustedes mismos estuvieran presos con ellos, y también de los que son maltratados, como si ustedes mismos fueran los que sufren.4Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges; pero a los libertinos y a los adúlteros los juzgará Dios.5Vivan sin ambicionar el dinero. Más bien, confórmense con lo que ahora tienen, porque Dios ha dicho: «No te desampararé, ni te abandonaré».
13.5:
Dt 31.6,8
Jos 1.5
6Así que podemos decir con toda confianza:

«El Señor es quien me ayuda;

no temeré lo que pueda hacerme el hombre.»

13.6:
Sal 118.6

7Acuérdense de sus pastores, que les dieron a conocer la palabra de Dios. Piensen en los resultados de su conducta, e imiten su fe.

8Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.9No se dejen llevar por doctrinas diversas y extrañas. Es mejor afirmar el corazón con la gracia, y no con alimentos, los cuales nunca fueron de provecho para los que se ocuparon de ellos.10Nosotros tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven en el tabernáculo.11Los cuerpos de los animales cuya sangre introduce el sumo sacerdote en el santuario a causa del pecado, se queman fuera del campamento.
13.11:
Lv 16.27
12De igual manera, Jesús sufrió fuera de la puerta, para santificar así al pueblo mediante su propia sangre.13Así que salgamos con él fuera del campamento, y llevemos su deshonra,14pues no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que vamos en pos de la ciudad que está por venir.15Por lo tanto, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Jesús, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios que confiesen su nombre.16No se olviden de hacer bien ni de la ayuda mutua, porque estos son los sacrificios que agradan a Dios.17Obedezcan a sus pastores, y respétenlos. Ellos cuidan de ustedes porque saben que tienen que rendir cuentas a Dios. Así ellos cuidarán de ustedes con alegría, y sin quejarse; de lo contrario, no será provechoso para ustedes.

18Oren por nosotros, pues estamos seguros de tener la conciencia tranquila y deseamos portarnos bien en todo.

19Pido especialmente sus oraciones, para que pronto pueda volver a estar con ustedes.

Bendición y saludos finales

20Que el Dios de paz, que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,

21los capacite para toda buena obra, para que hagan su voluntad, y haga en ustedes lo que a él le agrada, por medio de Jesucristo. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

22Hermanos, les ruego que reciban con paciencia estas palabras que les he escrito, como una breve exhortación.

23Quiero que sepan que nuestro hermano Timoteo ya está en libertad; si llega pronto, iré con él a verlos.24Saluden a todos sus pastores y a todos los santos. Los de Italia les mandan saludos.25Que la gracia sea con todos ustedes. Amén.