Reina Valera Contemporánea (RVRC)
10

101La ley es apenas el contorno de los bienes venideros, y no su imagen real. Por eso jamás podrá hacer perfectos a los que cada año se acercan a Dios para ofrecer los mismos sacrificios.

2Si en realidad pudiera, entonces los que rinden este culto, una vez limpios, dejarían de ofrecerlos, pues ya no tendrían más conciencia de pecado.3Pero con estos sacrificios, cada año se hace memoria de los pecados,4porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.5Por eso, al entrar en el mundo, Cristo dijo:

«No quieres sacrificio y ofrenda,

pero me has dado un cuerpo.

6No te agradan los holocaustos

ni las expiaciones por el pecado.

7Entonces dije: “Mi Dios,

aquí estoy para hacer tu voluntad,

como está escrito de mí en el libro.”»

10.5-7:
Sal 40.6-8

8Al decir primero: «No quieres ni te agradan sacrificios ni ofrendas, ni holocaustos ni expiaciones por el pecado» (cosas que se ofrecen según la ley),9y luego añadir: «Aquí estoy, para hacer tu voluntad», quita lo primero para establecer esto último.10Por esa voluntad somos santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una sola vez y para siempre.

11Todo sacerdote ministra día tras día, y una y otra vez ofrece los mismos sacrificios, los cuales nunca pueden quitar los pecados.

10.11:
Ex 29.38

12Pero Cristo, después de ofrecer una sola vez un solo sacrificio por los pecados, para siempre se sentó a la derecha de Dios,13y de ahí en adelante está en espera de que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
10.12-13:
Sal 110.1
14Él, por medio de una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los santificados.15De esto nos da testimonio el Espíritu Santo, pues primero dice:

16«El Señor ha dicho:

Este es el pacto que haré con ellos

después de aquellos días:

Pondré mis leyes en su corazón,

y las escribiré en su mente.»

10.16:
Jer 31.33

17Y luego añade:

«Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.»

10.17:
Jer 31.34

18Cuando los pecados ya han sido perdonados, no hay más necesidad de presentar ofrendas por el pecado.

19Hermanos, puesto que con toda libertad podemos entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, es decir, de su propio cuerpo,21y puesto que tenemos un gran sacerdote al frente de la casa de Dios,22acerquémonos con un corazón sincero, y con la plena seguridad de la fe, con el corazón
10.22:
Lv 8.30
purificado de una mala conciencia, y con el cuerpo lavado en agua pura.
10.22:
Lv 8.6
23Mantengamos firme y sin fluctuar la esperanza que profesamos, porque fiel es el que prometió.24Tengámonos en cuenta unos a otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras.25No dejemos de congregarnos, como es la costumbre de algunos, sino animémonos unos a otros; y con más razón ahora que vemos que aquel día se acerca.

Advertencia a los pecadores deliberados

26Si con toda intención pecamos después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados

27sino una terrible expectativa del juicio y del fuego ardiente que devorará a los enemigos de Dios.
10.27:
Is 26.11
28Cualquiera que desobedece la ley de Moisés, muere sin falta, siempre y cuando haya dos o tres testigos que declaren en su contra.
10.28:
Dt 17.6
19.15
29¿Y qué mayor castigo piensan ustedes que merece el que pisotea al Hijo de Dios y considera impura la sangre del pacto,
10.29:
Ex 24.8
en la cual fue santificado, e insulta al Espíritu de la gracia?
30Bien sabemos que el Señor ha dicho: «Mía es la venganza, yo pagaré»,
10.30:
Dt 32.35
y también: «El Señor juzgará a su pueblo».
10.30:
Dt 32.36
31¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!

32Pero recuerden ustedes los tiempos pasados, cuando después de haber sido iluminados soportaron ustedes los sufrimientos de una gran lucha.

33Algunas veces fueron expuestos públicamente a las burlas y las aflicciones, y otras veces llegaron a ser compañeros de los que enfrentaban una situación semejante.34Además, ustedes también se compadecieron de los presos, y gozosos soportaron el despojo de sus propios bienes, sabedores de que en los cielos tienen una herencia mejor y permanente.35Por lo tanto, no pierdan la confianza, que lleva consigo una gran recompensa.36Lo que ustedes necesitan es tener paciencia; para que, una vez que hayan hecho la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido darnos.

37«Porque dentro de muy poco tiempo

el que ha de venir, vendrá y no tardará.

38Pero el justo vivirá por la fe;

y si se vuelve atrás, no será de mi agrado.»

10.37-38:
Hab 2.3-4

39Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y se pierden, sino de los que tienen fe y salvan su alma.
11

La fe

111Ahora bien, tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve.

2Gracias a ella, nuestros antepasados fueron reconocidos y aprobados.3Por la fe entendemos que Dios creó el universo por medio de su palabra,
11.3:
Gn 1.1
de modo que lo que ahora vemos fue hecho de lo que no se veía.

4Por la fe, Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, y por eso fue reconocido como un hombre justo, y Dios aceptó con agrado sus ofrendas. Y aunque Abel está muerto, todavía habla por medio de su fe.

11.4:
Gn 4.3-10

5Por la fe, Enoc traspuso sin morir el umbral de la muerte, y nunca más se supo de él, porque Dios le hizo cruzar ese umbral; pero antes de cruzarlo, todos reconocieron que él era del agrado de Dios.
11.5:
Gn 5.21-24
6Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan.7Por la fe, con mucho temor Noé construyó el arca para salvar a su familia, cuando Dios le advirtió acerca de cosas que aún no se veían.
11.7:
Gn 6.13-22
Fue su fe la que condenó al mundo, y por ella fue hecho heredero de la justicia que viene por medio de la fe.

8Por la fe, Abrahán obedeció cuando fue llamado, y salió sin saber a dónde iba, y se dirigió al lugar que iba a recibir como herencia.

11.8:
Gn 12.1-5

9Por la fe, habitó en la tierra prometida como un extraño en tierra extraña, y vivió en tiendas con Isaac y Jacob, quienes eran coherederos de la misma promesa;
11.9:
Gn 35.27
10porque esperaba llegar a la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.11Por la fe, Sara misma recibió fuerzas para concebir, aunque era estéril, y dio a luz, aun cuando por su edad se le había pasado el tiempo,
11.11:
Gn 18.11-14
21.2
porque creyó que era fiel quien le había hecho la promesa.
12Por eso también, de un solo hombre, que ya estaba casi muerto, llegó a tener una multitud de descendientes, tan numerosos como las estrellas del cielo
11.12:
Gn 15.5
y tan incontables como la arena que está a la orilla del mar.
11.12:
Gn 22.17

13Por la fe, todos ellos murieron sin haber recibido lo que se les había prometido, y solo llegaron a ver esto a lo lejos; pero lo creyeron y lo saludaron, pues reconocieron que eran extranjeros y peregrinos en esta tierra.

11.13:
Gn 23.4

14Porque los que dicen esto, claramente dan a entender que buscan una patria;15pues si hubieran estado pensando en la patria de donde salieron, tiempo tenían para volver.16Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la patria celestial. Por eso Dios no se avergüenza de llamarse su Dios; al contrario, les ha preparado una ciudad.

17Por la fe, cuando Abrahán fue puesto a prueba, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo,

11.17:
Gn 22.1-14

18a pesar de que Dios le había dicho: «Por medio de Isaac te vendrá descendencia».
11.18:
Gn 21.12
19Y es que Abrahán sabía que Dios tiene poder incluso para levantar a los muertos; y en sentido figurado, de entre los muertos lo volvió a recibir.20Por la fe, Isaac bendijo a Jacob y a Esaú acerca de las cosas venideras.
11.20:
Gn 27.27-29,39-40
21Por la fe, cuando Jacob murió, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado en la punta de su bastón.
11.21:
Gn 47.31—48.20
22Por la fe, cuando José murió, anunció la salida de los hijos de Israel y dio instrucciones en cuanto a qué hacer con sus restos mortales.
11.22:
Gn 50.24-25
Ex 13.19

23Por la fe, cuando Moisés nació, sus padres lo escondieron durante tres meses,

11.23:
Ex 2.2
pues al ver que era un niño muy hermoso no tuvieron miedo del decreto del rey.
11.23:
Ex 1.22

24Por la fe, cuando Moisés ya era adulto, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón,
11.24:
Ex 2.10-12
25y prefirió ser maltratado junto con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado,26pues consideró que sufrir el oprobio de Cristo era una riqueza mayor que los tesoros de los egipcios. Y es que su mirada estaba fija en la recompensa.27Por la fe salió de Egipto,
11.27:
Ex 2.15
sin temor a la ira del rey, y se mantuvo firme, como si estuviera viendo al Invisible.
28Por la fe, celebró la pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no llegara a tocarlos.
11.28:
Ex 12.21-30

29Por la fe, pasaron por el Mar Rojo como si pisaran tierra seca; y cuando los egipcios intentaron hacer lo mismo, murieron ahogados.

11.29:
Ex 14.21-31

30Por la fe, cayeron las murallas de Jericó después de rodearlas siete días.
11.30:
Jos 6.12-21
31Por la fe, la ramera Rajab no murió junto con los desobedientes,
11.31:
Jos 6.22-25
pues había recibido en paz a los espías.
11.31:
Jos 2.1-21

32¿Y qué más puedo decir? Tiempo me faltaría para hablar de Gedeón,

11.32:
Jue 6.11—8.32
de Barac,
11.32:
Jue 4.6—5.31
de Sansón,
11.32:
Jue 13.2—16.31
de Jefté,
11.32:
Jue 11.1—12.7
de David,
11.32:
1 S 16.1—1 R 2.11
así como de Samuel
11.32:
1 S 1.1—25.1
y de los profetas,

33que por la fe conquistaron reinos, impartieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
11.33:
Dn 6.1-27
34apagaron fuegos impetuosos,
11.34:
Dn 3.1-30
escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de flaqueza, llegaron a ser poderosos en batallas y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros.
35Hubo mujeres que por medio de la resurrección recuperaron a sus muertos.
11.35:
1 R 17.17-24
2 R 4.25-37
Pero otros fueron atormentados, y no aceptaron ser liberados porque esperaban obtener una mejor resurrección.
36Otros sufrieron burlas y azotes, y hasta cadenas y cárceles.
11.36:
1 R 22.26-27
2 Cr 18.25-26
Jer 20.2
37.15
38.6
37Fueron apedreados,
11.37:
2 Cr 24.21
aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de un lado a otro cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pobres, angustiados y maltratados.
38Estos hombres, de los que el mundo no era digno, anduvieron errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

39Y aunque por medio de la fe todos ellos fueron reconocidos y aprobados, no recibieron lo prometido.

40Todo esto sucedió para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros, pues Dios había preparado algo mejor para nosotros.
12

Con la mirada fija en Jesús

121Por lo tanto, también nosotros, que tenemos tan grande nube de testigos a nuestro alrededor, liberémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.

2Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios.

3Por lo tanto, consideren a aquel que sufrió tanta contradicción de parte de los pecadores, para que no se cansen ni se desanimen.

4En la lucha que ustedes libran contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre;5y ya han olvidado la exhortación que como a hijos se les dirige:

«Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,

ni te desanimes cuando te reprenda;

6porque el Señor disciplina al que ama,

y azota a todo el que recibe como hijo.»

12.5-6:
Job 5.17
Pr 3.11-12

7Si ustedes soportan la disciplina, Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no discipline?8Pero si a ustedes se les deja sin la disciplina que todo el mundo recibe, entonces ya no son hijos legítimos, sino ilegítimos.9Por otra parte, tuvimos padres terrenales, los cuales nos disciplinaban, y los respetábamos. ¿Por qué no mejor obedecer al Padre de los espíritus, y así vivir?10La verdad es que nuestros padres terrenales nos disciplinaban por poco tiempo, y como mejor les parecía, pero Dios lo hace para nuestro beneficio y para que participemos de su santidad.11Claro que ninguna disciplina nos pone alegres al momento de recibirla, sino más bien tristes; pero después de ser ejercitados en ella, nos produce un fruto apacible de justicia.

Los que rechazan la gracia de Dios

12Levanten, pues, las manos caídas y las rodillas entumecidas;

12.12:
Is 35.3

13enderecen las sendas por donde van,
12.13:
Pr 4.26
para que no se desvíen los cojos, sino que sean sanados.
14Procuren vivir en paz con todos, y en santidad, sin la cual nadie verá al Señor.15Tengan cuidado. No vayan a perderse la gracia de Dios; no dejen brotar ninguna raíz de amargura,
12.15:
Dt 29.18
pues podría estorbarles y hacer que muchos se contaminen con ella.
16Que no haya entre ustedes ningún libertino ni profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
12.16:
Gn 25.29-34
17Ya ustedes saben que después, aunque deseaba heredar la bendición, fue rechazado y no tuvo ya la oportunidad de arrepentirse, aun cuando con lágrimas buscó la bendición.
12.17:
Gn 27.30-40

18Ustedes no se han acercado a aquel monte que se podía tocar y que ardía en llamas, ni tampoco a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,

19ni al sonido de la trompeta, ni a la voz que hablaba, y que quienes la oyeron rogaban que no les hablara más
12.18-19:
Ex 19.16-22
20.18-21
Dt 4.11-12
5.22-27
20porque no podían sobrellevar lo que se les ordenaba: «Incluso si una bestia toca el monte, será apedreada o atravesada con una lanza».
12.20:
Ex 19.12-13
21Lo que se veía era tan terrible, que Moisés dijo: «Estoy temblando de miedo».
12.21:
Dt 9.19
22Ustedes, por el contrario, se han acercado al monte Sión, a la celestial Jerusalén, ciudad del Dios vivo, y a una incontable muchedumbre de ángeles,23a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios, el Juez de todos, a los espíritus de los justos que han sido hechos perfectos,24a Jesús, el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.
12.24:
Gn 4.10

25Tengan cuidado de no desechar al que habla. Si no escaparon los que desecharon al que los amonestaba en la tierra,

12.25:
Ex 20.19
mucho menos escaparemos nosotros si desechamos al que amonesta desde los cielos.

26En aquella ocasión, la voz de Dios sacudió la tierra, pero ahora ha prometido: «Una vez más sacudiré no solo la tierra, sino también el cielo.»
12.26:
Hag 2.6
27Y esta frase, «Una vez más», significa que las cosas movibles, es decir, las cosas hechas, serán removidas para que permanezcan las inconmovibles.28Así que nosotros, que hemos recibido un reino inconmovible, debemos ser agradecidos y, con esa misma gratitud, servir a Dios y agradarle con temor y reverencia.29Porque nuestro Dios es un fuego que todo lo consume.
12.29:
Dt 4.24