Reina Valera Contemporánea (RVRC)
9

91Ahora bien, incluso el primer pacto tenía reglas para el culto, y un santuario terrenal.

2En efecto, el tabernáculo
9.2:
Ex 26.1-30
estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro,
9.2:
Ex 25.31-40
la mesa y los panes de la proposición.
9.2:
Ex 25.23-30
3Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo,
9.3:
Ex 26.31-33
4el cual tenía un incensario de oro
9.4:
Ex 30.1-6
y el arca del pacto, totalmente recubierta de oro;
9.4:
Ex 25.10-16
en el arca había una urna de oro que contenía el maná,
9.4:
Ex 16.33
la vara de Aarón que reverdeció,
9.4:
Nm 17.8-10
y las tablas del pacto.
9.4:
Ex 25.16
Dt 10.3-5
5Por encima del arca estaban los querubines de la gloria, los cuales cubrían el propiciatorio.
9.5:
Ex 25.18-22
Pero de esto no se puede hablar ahora en detalle.

6Con todo esto dispuesto así, los sacerdotes entran continuamente en la primera parte del tabernáculo para celebrar los oficios del culto;

9.6:
Nm 18.2-6

7pero en la segunda parte entra únicamente el sumo sacerdote, y esto solo una vez al año, y siempre llevando sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados involuntarios que el pueblo comete.
9.7:
Lv 16.2-34
8Con esto el Espíritu Santo nos da a entender que, mientras la primera parte del tabernáculo siga en pie, el camino que lleva al Lugar Santísimo aún no estará abierto.9Todo esto es un símbolo para el tiempo presente, de que las ofrendas y sacrificios que allí se presentan no pueden perfeccionar la conciencia de los que adoran así,10ya que tienen que ver solo con comidas y bebidas, y con diversas ceremonias de purificación y ordenanzas externas, cuyo valor tiene vigencia hasta que llegue el tiempo de reformarlo todo.

11Pero Cristo vino ya, y es el sumo sacerdote de los bienes venideros, a través del tabernáculo más amplio y más perfecto, el cual no ha sido hecho por los hombres, es decir, que no es de esta creación,

12y no por medio de la sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por medio de su propia sangre. Entró una sola vez y para siempre en el Lugar Santísimo, y así obtuvo para nosotros la redención eterna.13Si la sangre de los toros y de los machos cabríos,
9.13:
Lv 16.15-16
y las cenizas de la becerra
9.13:
Nm 19.9,17-19
rociadas sobre los impuros, santifican para la purificación de la carne,
14¡cuánto más la sangre de Cristo, que por medio del Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará de obras muertas nuestra conciencia, para que sirvamos al Dios vivo!

15Por eso Cristo es mediador de un nuevo pacto,9.15 La misma palabra griega significa tanto pacto como testamento. para que los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, pues con su muerte libera a los hombres de los pecados cometidos bajo el primer pacto.

16Porque cuando hay un testamento,9.16 La misma palabra griega significa tanto pacto como testamento. es necesario que haya constancia de la muerte del que lo hizo,17ya que un testamento no tiene ningún valor mientras el que lo hizo siga con vida.18Por eso, ni siquiera el primer pacto se estableció sin sangre,19porque después de que Moisés anunció todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos junto con agua, lana escarlata y una rama de hisopo, y roció el libro de la ley y a todo el pueblo.20Entonces le dijo al pueblo: «Esta es la sangre del pacto que Dios les ha mandado.»
9.19-20:
Ex 24.6-8
21Además de esto, con la sangre roció también el tabernáculo y todos los vasos del ministerio.
9.21:
Lv 8.15
22Según la ley, casi todo es purificado con sangre; pues sin derramamiento de sangre no hay perdón.
9.22:
Lv 17.11

El sacrificio de Cristo quita el pecado

23Por lo tanto, era absolutamente necesario que las réplicas de las cosas celestiales fueran purificadas así; pero las cosas celestiales mismas necesitan mejores sacrificios que estos,

24porque Cristo no entró en el santuario hecho por los hombres, el cual era un mero reflejo del verdadero, sino que entró en el cielo mismo para presentarse ahora ante Dios en favor de nosotros.25Y no entró para ofrecerse muchas veces, como el sumo sacerdote, que cada año entra en el Lugar Santísimo con sangre ajena.26Si así fuera, Cristo habría tenido que morir muchas veces desde la creación del mundo; pero ahora, al final de los tiempos, se presentó una sola vez y para siempre, y se ofreció a sí mismo como sacrificio para quitar el pecado.27Y así como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después venga el juicio,28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; pero aparecerá por segunda vez, ya sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan.
10

101La ley es apenas el contorno de los bienes venideros, y no su imagen real. Por eso jamás podrá hacer perfectos a los que cada año se acercan a Dios para ofrecer los mismos sacrificios.

2Si en realidad pudiera, entonces los que rinden este culto, una vez limpios, dejarían de ofrecerlos, pues ya no tendrían más conciencia de pecado.3Pero con estos sacrificios, cada año se hace memoria de los pecados,4porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.5Por eso, al entrar en el mundo, Cristo dijo:

«No quieres sacrificio y ofrenda,

pero me has dado un cuerpo.

6No te agradan los holocaustos

ni las expiaciones por el pecado.

7Entonces dije: “Mi Dios,

aquí estoy para hacer tu voluntad,

como está escrito de mí en el libro.”»

10.5-7:
Sal 40.6-8

8Al decir primero: «No quieres ni te agradan sacrificios ni ofrendas, ni holocaustos ni expiaciones por el pecado» (cosas que se ofrecen según la ley),9y luego añadir: «Aquí estoy, para hacer tu voluntad», quita lo primero para establecer esto último.10Por esa voluntad somos santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una sola vez y para siempre.

11Todo sacerdote ministra día tras día, y una y otra vez ofrece los mismos sacrificios, los cuales nunca pueden quitar los pecados.

10.11:
Ex 29.38

12Pero Cristo, después de ofrecer una sola vez un solo sacrificio por los pecados, para siempre se sentó a la derecha de Dios,13y de ahí en adelante está en espera de que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
10.12-13:
Sal 110.1
14Él, por medio de una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los santificados.15De esto nos da testimonio el Espíritu Santo, pues primero dice:

16«El Señor ha dicho:

Este es el pacto que haré con ellos

después de aquellos días:

Pondré mis leyes en su corazón,

y las escribiré en su mente.»

10.16:
Jer 31.33

17Y luego añade:

«Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.»

10.17:
Jer 31.34

18Cuando los pecados ya han sido perdonados, no hay más necesidad de presentar ofrendas por el pecado.

19Hermanos, puesto que con toda libertad podemos entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, es decir, de su propio cuerpo,21y puesto que tenemos un gran sacerdote al frente de la casa de Dios,22acerquémonos con un corazón sincero, y con la plena seguridad de la fe, con el corazón
10.22:
Lv 8.30
purificado de una mala conciencia, y con el cuerpo lavado en agua pura.
10.22:
Lv 8.6
23Mantengamos firme y sin fluctuar la esperanza que profesamos, porque fiel es el que prometió.24Tengámonos en cuenta unos a otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras.25No dejemos de congregarnos, como es la costumbre de algunos, sino animémonos unos a otros; y con más razón ahora que vemos que aquel día se acerca.

Advertencia a los pecadores deliberados

26Si con toda intención pecamos después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados

27sino una terrible expectativa del juicio y del fuego ardiente que devorará a los enemigos de Dios.
10.27:
Is 26.11
28Cualquiera que desobedece la ley de Moisés, muere sin falta, siempre y cuando haya dos o tres testigos que declaren en su contra.
10.28:
Dt 17.6
19.15
29¿Y qué mayor castigo piensan ustedes que merece el que pisotea al Hijo de Dios y considera impura la sangre del pacto,
10.29:
Ex 24.8
en la cual fue santificado, e insulta al Espíritu de la gracia?
30Bien sabemos que el Señor ha dicho: «Mía es la venganza, yo pagaré»,
10.30:
Dt 32.35
y también: «El Señor juzgará a su pueblo».
10.30:
Dt 32.36
31¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!

32Pero recuerden ustedes los tiempos pasados, cuando después de haber sido iluminados soportaron ustedes los sufrimientos de una gran lucha.

33Algunas veces fueron expuestos públicamente a las burlas y las aflicciones, y otras veces llegaron a ser compañeros de los que enfrentaban una situación semejante.34Además, ustedes también se compadecieron de los presos, y gozosos soportaron el despojo de sus propios bienes, sabedores de que en los cielos tienen una herencia mejor y permanente.35Por lo tanto, no pierdan la confianza, que lleva consigo una gran recompensa.36Lo que ustedes necesitan es tener paciencia; para que, una vez que hayan hecho la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido darnos.

37«Porque dentro de muy poco tiempo

el que ha de venir, vendrá y no tardará.

38Pero el justo vivirá por la fe;

y si se vuelve atrás, no será de mi agrado.»

10.37-38:
Hab 2.3-4

39Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y se pierden, sino de los que tienen fe y salvan su alma.
11

La fe

111Ahora bien, tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve.

2Gracias a ella, nuestros antepasados fueron reconocidos y aprobados.3Por la fe entendemos que Dios creó el universo por medio de su palabra,
11.3:
Gn 1.1
de modo que lo que ahora vemos fue hecho de lo que no se veía.

4Por la fe, Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, y por eso fue reconocido como un hombre justo, y Dios aceptó con agrado sus ofrendas. Y aunque Abel está muerto, todavía habla por medio de su fe.

11.4:
Gn 4.3-10

5Por la fe, Enoc traspuso sin morir el umbral de la muerte, y nunca más se supo de él, porque Dios le hizo cruzar ese umbral; pero antes de cruzarlo, todos reconocieron que él era del agrado de Dios.
11.5:
Gn 5.21-24
6Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan.7Por la fe, con mucho temor Noé construyó el arca para salvar a su familia, cuando Dios le advirtió acerca de cosas que aún no se veían.
11.7:
Gn 6.13-22
Fue su fe la que condenó al mundo, y por ella fue hecho heredero de la justicia que viene por medio de la fe.

8Por la fe, Abrahán obedeció cuando fue llamado, y salió sin saber a dónde iba, y se dirigió al lugar que iba a recibir como herencia.

11.8:
Gn 12.1-5

9Por la fe, habitó en la tierra prometida como un extraño en tierra extraña, y vivió en tiendas con Isaac y Jacob, quienes eran coherederos de la misma promesa;
11.9:
Gn 35.27
10porque esperaba llegar a la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.11Por la fe, Sara misma recibió fuerzas para concebir, aunque era estéril, y dio a luz, aun cuando por su edad se le había pasado el tiempo,
11.11:
Gn 18.11-14
21.2
porque creyó que era fiel quien le había hecho la promesa.
12Por eso también, de un solo hombre, que ya estaba casi muerto, llegó a tener una multitud de descendientes, tan numerosos como las estrellas del cielo
11.12:
Gn 15.5
y tan incontables como la arena que está a la orilla del mar.
11.12:
Gn 22.17

13Por la fe, todos ellos murieron sin haber recibido lo que se les había prometido, y solo llegaron a ver esto a lo lejos; pero lo creyeron y lo saludaron, pues reconocieron que eran extranjeros y peregrinos en esta tierra.

11.13:
Gn 23.4

14Porque los que dicen esto, claramente dan a entender que buscan una patria;15pues si hubieran estado pensando en la patria de donde salieron, tiempo tenían para volver.16Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la patria celestial. Por eso Dios no se avergüenza de llamarse su Dios; al contrario, les ha preparado una ciudad.

17Por la fe, cuando Abrahán fue puesto a prueba, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo,

11.17:
Gn 22.1-14

18a pesar de que Dios le había dicho: «Por medio de Isaac te vendrá descendencia».
11.18:
Gn 21.12
19Y es que Abrahán sabía que Dios tiene poder incluso para levantar a los muertos; y en sentido figurado, de entre los muertos lo volvió a recibir.20Por la fe, Isaac bendijo a Jacob y a Esaú acerca de las cosas venideras.
11.20:
Gn 27.27-29,39-40
21Por la fe, cuando Jacob murió, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado en la punta de su bastón.
11.21:
Gn 47.31—48.20
22Por la fe, cuando José murió, anunció la salida de los hijos de Israel y dio instrucciones en cuanto a qué hacer con sus restos mortales.
11.22:
Gn 50.24-25
Ex 13.19

23Por la fe, cuando Moisés nació, sus padres lo escondieron durante tres meses,

11.23:
Ex 2.2
pues al ver que era un niño muy hermoso no tuvieron miedo del decreto del rey.
11.23:
Ex 1.22

24Por la fe, cuando Moisés ya era adulto, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón,
11.24:
Ex 2.10-12
25y prefirió ser maltratado junto con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado,26pues consideró que sufrir el oprobio de Cristo era una riqueza mayor que los tesoros de los egipcios. Y es que su mirada estaba fija en la recompensa.27Por la fe salió de Egipto,
11.27:
Ex 2.15
sin temor a la ira del rey, y se mantuvo firme, como si estuviera viendo al Invisible.
28Por la fe, celebró la pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no llegara a tocarlos.
11.28:
Ex 12.21-30

29Por la fe, pasaron por el Mar Rojo como si pisaran tierra seca; y cuando los egipcios intentaron hacer lo mismo, murieron ahogados.

11.29:
Ex 14.21-31

30Por la fe, cayeron las murallas de Jericó después de rodearlas siete días.
11.30:
Jos 6.12-21
31Por la fe, la ramera Rajab no murió junto con los desobedientes,
11.31:
Jos 6.22-25
pues había recibido en paz a los espías.
11.31:
Jos 2.1-21

32¿Y qué más puedo decir? Tiempo me faltaría para hablar de Gedeón,

11.32:
Jue 6.11—8.32
de Barac,
11.32:
Jue 4.6—5.31
de Sansón,
11.32:
Jue 13.2—16.31
de Jefté,
11.32:
Jue 11.1—12.7
de David,
11.32:
1 S 16.1—1 R 2.11
así como de Samuel
11.32:
1 S 1.1—25.1
y de los profetas,

33que por la fe conquistaron reinos, impartieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
11.33:
Dn 6.1-27
34apagaron fuegos impetuosos,
11.34:
Dn 3.1-30
escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de flaqueza, llegaron a ser poderosos en batallas y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros.
35Hubo mujeres que por medio de la resurrección recuperaron a sus muertos.
11.35:
1 R 17.17-24
2 R 4.25-37
Pero otros fueron atormentados, y no aceptaron ser liberados porque esperaban obtener una mejor resurrección.
36Otros sufrieron burlas y azotes, y hasta cadenas y cárceles.
11.36:
1 R 22.26-27
2 Cr 18.25-26
Jer 20.2
37.15
38.6
37Fueron apedreados,
11.37:
2 Cr 24.21
aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de un lado a otro cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pobres, angustiados y maltratados.
38Estos hombres, de los que el mundo no era digno, anduvieron errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

39Y aunque por medio de la fe todos ellos fueron reconocidos y aprobados, no recibieron lo prometido.

40Todo esto sucedió para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros, pues Dios había preparado algo mejor para nosotros.