Reina Valera Contemporánea (RVRC)
35

Dios bendice a Jacob en Betel

351Dios le dijo a Jacob:

«Prepárate para ir a Betel y quedarte allí. En Betel harás un altar al Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú.»

35.1:
Gn 28.11-17

2Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que estaban con él:

«Desháganse de los dioses ajenos que hay entre ustedes; purifíquense y cámbiense de ropa,

3y preparémonos para ir a Betel. Allí haré un altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y que me ha acompañado por dondequiera que he andado.»

4Ellos le entregaron a Jacob todos los dioses ajenos que había en su poder, y los zarcillos que llevaban en las orejas; y Jacob los enterró bajo la encina que estaba cerca de Siquén.

5Cuando salieron, el terror de Dios cayó sobre las ciudades de los alrededores, y nadie persiguió a los hijos de Jacob.

6Jacob y todo el pueblo que estaba con él llegaron a Luz (es decir, Betel), ciudad que está en la tierra de Canaán,7y Jacob edificó un altar, y a ese lugar lo llamó El Betel,35.7 Es decir, Dios de Betel. porque allí se le había aparecido Dios cuando huía de su hermano.8Allí murió Débora, nodriza de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, debajo de la encina, la cual fue llamada Alón Bacut.35.8 Es decir, La encina del llanto.

9Una vez más, Dios se le apareció a Jacob cuando volvió de Padán Aram, y lo bendijo.

10Le dijo Dios:

«Tu nombre es Jacob. Pero ya no te llamarás Jacob;

35.10:
Gn 32.28
ahora tu nombre será Israel.»

Y ese fue su nombre.

11Y Dios también le dijo:

«Yo soy el Dios omnipotente. Reprodúcete y multiplícate. De ti saldrá una nación, y reyes, y un conjunto de naciones.

12La tierra que les he dado a Abrahán y a Isaac, te la daré a ti, y a tu descendencia después de ti.»
35.11-12:
Gn 17.4-8

13Después Dios se apartó de Jacob y del lugar donde había hablado con él.

14En ese lugar Jacob levantó una señal de piedra, y como libación derramó aceite sobre ella.15Al lugar donde Dios había hablado con él, Jacob le puso por nombre Betel.
35.14-15:
Gn 28.18-19

Muerte de Raquel

16Después partieron de Betel. Pero aún estaban como a media legua de distancia de Efrata, cuando Raquel dio a luz,

35.16:
Jer 31.15
y tuvo un parto difícil.

17Entre las dificultades de su parto, la partera le dijo: «No tengas miedo, que también tendrás este hijo.»

18Cuando Raquel exhalaba el último suspiro (pues murió), le puso por nombre Benoní;35.18 Es decir, Hijo de mi tristeza. pero su padre lo llamó Benjamín.35.18 Es decir, Hijo de la mano derecha.

19Y Raquel murió y fue sepultada en el camino de Efrata, que también es Belén.20Sobre su sepultura, Jacob levantó un pilar, que hasta el día de hoy es la señal de la sepultura de Raquel.21Y partió Israel de allí, y plantó su tienda más allá de Migdal Edar.22Mientras Israel vivía en aquella tierra, Rubén fue y durmió con Bilá, la concubina de su padre. Pero esto llegó a oídos de Israel.

Los hijos de Jacob

(1 Cr 2.1-2)

Los hijos de Israel fueron doce:

23los hijos de Lea: Rubén, el primogénito de Jacob; Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón.24Los hijos de Raquel: José y Benjamín.25Los hijos de Bilá, sierva de Raquel: Dan y Neftalí.26Los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos fueron los hijos que le nacieron a Jacob en Padán Aram.

Muerte de Isaac

27Jacob fue a visitar a Isaac, su padre, en Mamre, es decir, la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Abrahán e Isaac.

35.27:
Gn 13.18

28Isaac llegó a vivir ciento ochenta años,29y exhaló el espíritu siendo anciano y lleno de días. Murió y fue reunido con su pueblo, y sus hijos Esaú y Jacob lo sepultaron.
36

Los descendientes de Esaú

(1 Cr 1.34-54)

361Estos son los descendientes de Esaú, que también es Edom:

2Estas son las mujeres que Esaú tomó
36.2:
Gn 26.34
de las hijas de Canaán: Ada, hija de Elón el hitita; Aholibama, hija de Aná, el hijo de Sibón el jivita;
3y Basemat, hija de Ismael y hermana de Nebayot.
36.3:
Gn 28.9
4El hijo que Ada le dio a Esaú fue Elifaz; el hijo que le dio Basemat fue Reuel.5Aholibama le dio a Jeús, Jalán y Coré. Estos son los hijos que le nacieron a Esaú en la tierra de Canaán.6Esaú tomó a sus mujeres, sus hijos y sus hijas, y a todas las personas de su casa, y sus ganados y todas sus bestias, y todo cuanto había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a otra tierra. Así se separó de su hermano Jacob.7Y es que no podían habitar juntos porque los bienes de ellos eran muchos; por causa de sus ganados la tierra en donde vivían no los podía sostener,8así que Esaú habitó en el monte de Seír. Esaú es también Edom.

9Estas son las generaciones de Esaú, padre de Edom, en el monte de Seír.

10Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, mujer de Esaú; Reuel, hijo de Basemat, mujer de Esaú.11Los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Sefó, Gatán y Cenaz.12Timna fue concubina de Elifaz hijo de Esaú, y el hijo que ella le dio fue Amalec. Estos son los hijos de Ada, mujer de Esaú.13Los hijos de Reuel fueron Najat, Zeraj, Samá y Miza; estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú.14Los hijos que dio a luz Aholibama, mujer de Esaú e hija de Aná, que era hijo de Sibón, fueron: Jeús, Jalán y Coré, hijos de Esaú.

15Los jefes de entre los hijos de Esaú fueron: Los hijos de Elifaz, el primogénito de Esaú: los jefes Temán, Omar, Sefó, Cenaz,

16Coré, Gatán y Amalec. Estos son los jefes de Elifaz en la tierra de Edom; estos fueron los hijos de Ada.17Y estos son los hijos de Reuel, hijo de Esaú: los jefes Najat, Zeraj, Samá y Miza; estos son los jefes de la línea de Reuel en la tierra de Edom; estos hijos vienen de Basemat, mujer de Esaú.18Y estos son los hijos de Aholibama, mujer de Esaú: los jefes Jeús, Jalán y Coré; estos fueron los jefes que descienden de Aholibama, mujer de Esaú e hija de Aná.19Estos son los hijos de Esaú, y sus jefes. Esaú es también Edom.

20Estos son los hijos de Seír el horeo, que habitaban en aquella tierra: Lotán, Sobal, Sibón, Aná,

21Disón, Eser y Disán; estos son los jefes de los horeos, hijos de Seír, en la tierra de Edom.22Los hijos de Lotán fueron Jorí y Hemán; Timna fue hermana de Lotán.23Los hijos de Sobal fueron Alván, Manajat, Ebal, Sefo y Onam.24Los hijos de Sibón fueron Ayá y Aná. Este Aná es el que halló manantiales en el desierto, mientras cuidaba los asnos de Sibón, su padre.25Los hijos de Aná fueron Disón y Aholibama, hija de Aná.26Los hijos de Disón fueron: Hemdán, Esbán, Itrán y Querán.27Los hijos de Eser fueron: Bilán, Zaván y Acán.28Los hijos de Disán fueron: Uz y Arán.29Los jefes de los horeos fueron: los jefes Lotán, Sobal, Sibón, Aná,30Disón, Eser y Disán. Estos fueron los jefes de los horeos en la tierra de Seír, según sus mandos.

31Los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes de que los hijos de Israel tuvieran rey, fueron estos:

32Bela hijo de Beor, rey de Edom. El nombre de su ciudad fue Dinaba.33Cuando murió Bela, reinó en su lugar Jobab hijo de Zeraj, de Bosra.34Cuando murió Jobab, reinó en su lugar Jusán, de la tierra de Temán.35Cuando murió Jusán, reinó en su lugar Hadad hijo de Bedad, el que derrotó a Madián en el campo de Moab. El nombre de su ciudad fue Avit.36Cuando murió Hadad, reinó en su lugar Samla, de Masreca.37Cuando murió Samla, reinó en su lugar Saúl, de Rejobot, a la orilla del Éufrates.38Cuando murió Saúl, reinó en su lugar Baal Janán, hijo de Acbor.39Cuando murió Baal Janán hijo de Acbor, reinó en su lugar Hadar. El nombre de su ciudad fue Pau; el nombre de su mujer fue Mehitabel hija de Matred, hija de Mezab.40Estos son los nombres de los jefes de Esaú por sus linajes, lugares y nombres: Timna, Alva, Jetet,41Aholibama, Elá, Pinón,42Cenaz, Temán, Mibsar,43Magdiel e Iram. Estos fueron los jefes de Edom según su lugar de residencia en la tierra de su posesión. Edom es el mismo Esaú, padre de los edomitas.
37

José es vendido por sus hermanos

371Jacob se quedó a vivir en la tierra de Canaán, donde su padre había vivido.

2Esta es la historia de la familia de Jacob: José tenía diecisiete años de edad, y apacentaba las ovejas con sus hermanos. El joven José estaba con los hijos de Bilá y con los hijos de Zilpa, las mujeres de su padre; y José informaba a su padre de la mala fama de ellos.3Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; por eso le hizo una túnica de diversos colores.4Al ver sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos ellos, lo odiaban y no podían hablarle de manera pacífica.

5José tuvo un sueño, y se lo contó a sus hermanos. Pero ellos llegaron a odiarlo aún más.

6Y él les dijo:

«Escuchen ahora este sueño que tuve:

7Resulta que estábamos en medio del campo haciendo manojos, y mi manojo se levantaba y se quedaba derecho, mientras que los manojos de ustedes estaban alrededor del mío y se inclinaban ante él.»

8Sus hermanos le respondieron:

«¿Acaso vas a ser tú nuestro rey, o nos vas a gobernar?»

Y por causa de sus sueños y sus palabras lo odiaron aún más.

9Pero José volvió a tener otro sueño, y se lo contó a sus hermanos. Les dijo:

«Resulta que tuve otro sueño. Esta vez, el sol y la luna y once estrellas se inclinaban ante mí.»

10Y les contó esto a su padre y a sus hermanos, y su padre lo reprendió. Le dijo:

«¿Qué clase de sueño es este que tuviste? ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo vendremos a postrarnos ante ti?»

11Y sus hermanos le tenían envidia,

37.11:
Hch 7.9
pero su padre meditaba acerca de esto.

12Cuando sus hermanos fueron a apacentar las ovejas de su padre en Siquén,

13Israel le dijo a José:

«Tus hermanos están apacentando las ovejas en Siquén. Ven, que voy a enviarte con ellos.»

Y José respondió:

«Aquí me tienes.»

14Entonces Israel le dijo:

«Anda y ve si están bien tus hermanos y las ovejas, y vuelve a darme la noticia.»

Y lo envió Israel desde el valle de Hebrón, y José llegó a Siquén.

15Mientras José andaba errante por el campo, un hombre lo halló y le preguntó:

«¿Qué buscas?»

16José respondió:

«Estoy buscando a mis hermanos; por favor, hazme saber dónde están apacentando.»

17Y aquel hombre le respondió:

«Ya se fueron de aquí. Pero les oí decir que iban a Dotán.»

José fue entonces en busca de sus hermanos, y los encontró en Dotán.

18Cuando ellos lo vieron a lo lejos, antes de que él se acercara a ellos hicieron planes contra él para matarlo.19Se dijeron el uno al otro:

«Miren, aquí viene el soñador.

20¡Vamos, matémoslo ya! Echémoslo en uno de los pozos, y digamos que alguna mala bestia se lo comió. ¡Y vamos a ver qué pasa con sus sueños!»

21Pero Rubén, al oír esto, lo libró de sus manos y dijo:

«No lo matemos.»

22Además, para librarlo de sus manos y hacerlo volver a su padre, Rubén les dijo:

«No derramen sangre. Arrójenlo en este pozo que está en el desierto, pero no le pongan la mano encima.»

23Así que, cuando José llegó a donde estaban sus hermanos, ellos le quitaron su túnica, la túnica de colores que llevaba puesta,

24y por la fuerza lo arrojaron en el pozo. Pero el pozo estaba seco; no tenía agua.

25Luego se sentaron a comer su pan. Pero al levantar la vista, vieron que de Galaad venía una caravana de ismaelitas, con sus camellos cargados de aromas, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto.

26Entonces Judá les dijo a sus hermanos:

«¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y encubrir su muerte?

27Vengan, vamos a vendérselo a los ismaelitas. No levantemos la mano contra él, pues él es nuestro hermano, nuestra propia carne.»

Y sus hermanos estuvieron de acuerdo con él.

28Cuando los mercaderes madianitas pasaron por allí, ellos sacaron del pozo a José y lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de plata. Y ellos se llevaron a José a Egipto.
37.28:
Hch 7.9

29Cuando Rubén volvió al pozo y no halló a José adentro, se rasgó los vestidos;

30luego volvió a donde estaban sus hermanos, y les dijo:

«¡El niño ya no está! Y yo, ¿a dónde iré?»

31Entonces ellos tomaron la túnica de José, degollaron un cabrito, y con la sangre tiñeron la túnica;

32y enviaron la túnica de colores a su padre. Se la presentaron y dijeron:

«Esto es lo que hemos hallado. Fíjate si es o no la túnica de tu hijo.»

33Cuando Jacob la reconoció, dijo:

«¡Es la túnica de mi hijo! ¡Alguna mala bestia se lo comió! ¡José ha sido despedazado!»

34Entonces se rasgó los vestidos, puso cilicio sobre sus lomos, y durante muchos días guardó luto por su hijo.

35Todos sus hijos y todas sus hijas acudieron a consolarlo, pero él no quiso ser consolado, sino que dijo:

«Bajaré al sepulcro, donde está mi hijo, guardando luto por él.»

Y lo lloró su padre.

36En Egipto, los madianitas lo vendieron a Potifar, que era un oficial del faraón y capitán de la guardia.