Reina Valera Contemporánea (RVRC)
18

Jetro visita a Moisés

181Jetro, que era sacerdote de Madián y suegro de Moisés, se enteró de todo lo que Dios había hecho con Moisés y con su pueblo Israel, y que el Señor había sacado de Egipto a Israel.

2Como Moisés había enviado a Séfora, su mujer, a la casa de Jetro, su suegro, este la tomó3junto con sus dos hijos.
18.3:
Hch 7.29
Uno de ellos se llamaba Guersón, porque Moisés dijo: «Soy un extraño18.3 Heb. ger. en una tierra extraña»;
18.2-3:
Ex 2.21-22
4el otro se llamaba Eliezer,18.4 Heb. Eli, mi Dios; ezer, ayuda. porque dijo: «El Dios de mi padre me ayudó y me libró de la espada del faraón.»5Acompañado de los hijos y la mujer de Moisés, el suegro de Moisés se fue al monte de Dios, en el desierto, que era donde Moisés estaba acampando.6Allí le dijo a Moisés:

«Yo soy Jetro, tu suegro, y vengo a verte con tu mujer. Sus dos hijos vienen con ella.»

7Entonces Moisés salió a recibir a su suegro, y se inclinó y lo besó, y luego de preguntarse el uno al otro cómo estaban, entraron en la tienda.

8Allí Moisés le contó a su suegro todo lo que el Señor había hecho por Israel y en contra del faraón y de los egipcios, así como todos los trabajos que habían pasado en el camino, y cómo el Señor los había librado.

9Jetro se alegró de lo bien que el Señor había tratado a Israel, al librarlo de manos de los egipcios,

10y dijo:

«Bendito sea el Señor, que los libró a ustedes de manos de los egipcios, y de manos del faraón. ¡El Señor libró al pueblo de manos de los egipcios!

11Ahora sé que el Señor es más grande que todos los dioses, porque en este caso él los venció.»

12Luego Jetro, el suegro de Moisés, ofreció holocaustos y sacrificios para Dios, y Aarón llegó con todos los ancianos de Israel para comer con el suegro de Moisés delante de Dios.

Nombramiento de jueces

(Dt 1.9-18)

13Al día siguiente, sucedió que Moisés se sentó a juzgar al pueblo, y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.

14Al ver el suegro de Moisés todo lo que este hacía con el pueblo, dijo:

«¿Qué es lo que estás haciendo con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, mientras todo el pueblo se queda delante de ti desde la mañana hasta la tarde?»

15Moisés le respondió a su suegro:

«Es que el pueblo viene a mí para consultar a Dios.

16Cuando tienen problemas, vienen a mí; entonces yo juzgo entre el uno y el otro, y les doy a conocer las ordenanzas y leyes de Dios.»

17Pero el suegro de Moisés le dijo:

«Esto que haces no está bien,

18pues te cansarás tú, y también se cansará este pueblo. Este trabajo es demasiado pesado para ti, y no vas a poder hacerlo tú solo.19Préstame atención, que voy a darte un consejo, y que Dios te acompañe. Preséntate ante Dios en lugar del pueblo, y somete a su juicio todos los problemas.20Enséñales a ellos las ordenanzas y las leyes, e indícales cómo deben conducirse, y qué deben hacer.21Además, escoge de entre el pueblo algunos hombres respetables y temerosos de Dios, confiables y nada ambiciosos, y ponlos al frente de grupos de mil, cien, cincuenta y diez personas.22Que se ocupen ellos de juzgar al pueblo en todo momento, que dicten sentencia en cuestiones menores, y que a ti te remitan todo asunto de gravedad. Así aligerarás tu carga, pues ellos la llevarán contigo.23Si haces esto, y Dios así te lo ordena, podrás resistir; además, todo el pueblo volverá tranquilo a su casa.»

24Moisés atendió a la voz de su suegro, e hizo todo lo que le dijo,

25pues de entre todo Israel escogió hombres respetables y los puso a cargo del pueblo como jefes de grupos de mil, cien, cincuenta y diez personas.26Ellos juzgaban al pueblo en todo momento y dictaban sentencia en todo asunto menor, y remitían a Moisés las cuestiones difíciles de resolver.27Después Moisés despidió a su suegro, y este volvió a su tierra.
19

Israel en el monte Sinaí

191Los hijos de Israel llegaron al desierto de Sinaí al cumplirse tres meses de haber salido de la tierra de Egipto.

2Después de salir de Refidín, llegaron al desierto de Sinaí y acamparon en el desierto. Acamparon allí, delante del monte.3El Señor llamó a Moisés desde el monte, y Moisés subió para hablar con Dios. Y Dios le dijo:

«Habla con la casa de Jacob. Diles lo siguiente a los hijos de Israel:

4“Ustedes han visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo los he tomado a ustedes y los he traído hasta mí sobre alas de águila.5Si ahora ustedes prestan oído a mi voz, y cumplen mi pacto, serán mi tesoro
19.5:
Dt 4.20
7.6
14.2
26.18
Tit 2.14
especial por encima de todos los pueblos, porque toda la tierra me pertenece.
6Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes
19.6:
Ap 1.6
5.10
y un pueblo santo.
19.5-6:
1 P 2.9
Estas mismas palabras les dirás a los hijos de Israel.”»

7Moisés volvió y llamó a los ancianos del pueblo, y en su presencia expuso todas las palabras que el Señor le había mandado decir.

8Todo el pueblo respondió al unísono:

«Haremos todo lo que el Señor ha dicho.»

Y cuando Moisés refirió al Señor las palabras del pueblo,

9el Señor le dijo:

«Voy a venir en medio de una nube espesa, y desde allí hablaré para que el pueblo me oiga mientras hablo contigo, y también para que te crean siempre.»

Moisés refirió al Señor las palabras del pueblo,

10y el Señor le dijo a Moisés:

«Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y haz que laven sus vestidos

11y se preparen para el tercer día, porque al tercer día yo, el Señor, descenderé sobre el monte Sinaí, a la vista de todo el pueblo.12Tú debes poner un límite alrededor del pueblo y decirles que se abstengan de subir al monte. Ni siquiera deben tocar sus límites, porque cualquiera que toque el monte, morirá.13Quien llegue a tocarlo, hombre o animal, será apedreado o traspasado por una flecha. No vivirá.
19.12-13:
Heb 12.18-20
Solo podrán subir al monte cuando la trompeta dé un toque largo.»

14Moisés bajó del monte al pueblo, y lo santificó, y ellos lavaron sus vestidos.

15Y Moisés le dijo al pueblo:

«Prepárense para el tercer día. No tengan ningún contacto con una mujer.»

16Al tercer día por la mañana, hubo truenos y relámpagos,

19.16:
Ap 4.5
y una espesa nube se posó sobre el monte, y hubo un fuerte sonido de bocina, y todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció.

17Entonces Moisés sacó al pueblo del campamento para recibir a Dios, y se detuvieron al pie del monte.18Todo el monte Sinaí humeaba porque el Señor había descendido sobre él en fuego
19.16-18:
Dt 4.11-12
y el humo subía como de un horno, y todo el monte se estremecía en extremo.
19El sonido de la bocina iba en aumento, y Moisés hablaba y Dios le respondía con voz de trueno.20Entonces descendió el Señor sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte, y llamó el Señor a Moisés para que subiera a la cumbre, y Moisés subió.21Y el Señor le dijo a Moisés:

«Baja y dile al pueblo que no traspase los límites para verme, porque muchos de ellos morirán.

22A los sacerdotes que se acercan a mí diles también que se santifiquen para que yo, el Señor, no haga en ellos ningún estrago.»

23Moisés le dijo al Señor:

«El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado poner límites al monte, y santificarlo.»

24Y el Señor le dijo:

«Anda, baja, y sube luego con Aarón; pero ni los sacerdotes ni el pueblo deben traspasar el límite ni subir a donde estoy, para que no haga yo entre ellos ningún estrago.»

25Y Moisés bajó del monte y le dijo esto al pueblo.

20

Los Diez Mandamientos

(Dt 5.1-21)

201Dios habló y dijo todas estas palabras:

2«Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de la tierra de Egipto, donde vivías como esclavo.

3»No tendrás dioses ajenos delante de mí.

4»No te harás imagen, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

5»No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás,

20.4-5:
Ex 34.17
Lv 19.4
26.1
Dt 4.15-18
27.15
porque yo soy el Señor tu Dios, fuerte y celoso. Yo visito en los hijos la maldad de los padres que me aborrecen, hasta la tercera y cuarta generación,

6pero trato con misericordia infinita a los que me aman y cumplen mis mandamientos.
20.5-6:
Ex 34.6-7
Nm 14.18
Dt 7.9-10

7»No tomarás en vano

20.7:
Lv 19.12
el nombre del Señor tu Dios, porque yo, el Señor, no consideraré inocente al que tome en vano mi nombre.

8»Te acordarás del día de reposo, y lo santificarás.

20.8:
Ex 16.23-30
31.12-14

9Durante seis días trabajarás y harás toda tu obra,10pero el día séptimo es de reposo en honor del Señor tu Dios. No harás en él ningún trabajo.
20.9-10:
Ex 23.12
31.15
34.21
35.2
Lv 23.3
Ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que viva dentro de tus ciudades.
11Porque yo, el Señor, hice en seis días los cielos, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, pero reposé en el día séptimo. Por eso yo, el Señor, bendije el día de reposo y lo santifiqué.
20.11:
Gn 2.1-3
Ex 31.17

12»Honrarás a tu padre y a tu madre,

20.12:
Dt 27.16
Mt 15.4
19.19
Mc 7.10
10.19
Lc 18.20
Ef 6.2
para que tu vida se alargue en la tierra que yo, el Señor tu Dios, te doy.
20.12:
Ef 6.3

13»No matarás.

20.13:
Gn 9.6
Lv 24.17
Mt 5.21
19.18
Mc 10.19
Lc 18.20
Ro 13.9
Stg 2.11

14»No cometerás adulterio.

20.14:
Lv 20.10
Mt 5.27
19.18
Mc 10.19
Lc 18.20
Ro 13.9
Stg 2.11

15»No robarás.

20.15:
Lv 19.11
Mt 19.18
Mc 10.19
Lc 18.20
Ro 13.9

16»No presentarás falso testimonio contra tu prójimo.

20.16:
Ex 23.1
Mt 19.18
Mc 10.19
Lc 18.20
Ro 13.9

17»No codiciarás

20.17:
Ro 7.7
13.9
la casa de tu prójimo, ni a su mujer, ni a su siervo ni a su esclava, ni su buey ni su asno, ni nada que le pertenezca a tu prójimo.»

El terror del pueblo

(Dt 5.22-33)

18Todo el pueblo observaba los relámpagos y el monte que humeaba, y escuchaba el sonido de la bocina. Al ver esto, todos temblaban de miedo y se mantuvieron a distancia,

19pero le dijeron a Moisés:

«Si tú hablas con nosotros, te escucharemos; pero que no hable Dios con nosotros, porque tal vez moriremos.»

20.18-19:
Heb 12.18-19

20Moisés les respondió:

«No tengan miedo. Dios ha venido a ponerlos a prueba, para que siempre tengan temor de él y no pequen.»

21El pueblo se mantuvo a distancia, mientras que Moisés se acercó a la oscuridad en donde estaba Dios.

22Y el Señor le dijo a Moisés:

«Diles esto a los hijos de Israel:

“Ustedes han visto que yo les he hablado desde el cielo.

23No harán de mí dioses de plata ni de oro.24Me harán un altar de tierra, y en él sacrificarán sus holocaustos y sus ofrendas de paz, sus ovejas y sus vacas. Yo vendré y los bendeciré en todo lugar donde yo haga que mi nombre sea recordado.

25”Si me hacen un altar de piedra, que no sea de piedras labradas de cantería,

20.25:
Dt 27.5-7
Jos 8.31
porque al labrar las piedras con herramientas las profanarás.”

26»No subirás a mi altar por gradas, para que al subir no se descubra tu desnudez.