Reina Valera Contemporánea (RVRC)
27

La ley inscrita en el monte Ebal

271Moisés, junto con los ancianos de Israel, le dio al pueblo la siguiente orden:

«Cumplan con todos los mandamientos que hoy les mando cumplir.

2Cuando cruces el río Jordán y pases a la tierra que el Señor tu Dios te da, levantarás unas piedras grandes y las revocarás con cal.3Una vez que hayas cruzado el río y entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, tierra que fluye leche y miel, escribirás en esas piedras todas las palabras de esta ley, tal y como el Señor, el Dios de tus padres, te lo ha ordenado.4En cuanto hayas pasado el Jordán, levantarás estas piedras en el monte Ebal y las revocarás con cal, tal y como hoy les mando que lo hagan.5Edificarás allí un altar de piedras en honor del Señor tu Dios, pero no labres las piedras con ninguna herramienta,6sino que el altar lo harás de piedras enteras. Sobre él ofrecerás al Señor tu Dios
27.5-6:
Ex 20.25
holocaustos
7y ofrendas de paz, y allí, delante del Señor tu Dios, comerás y te alegrarás.8Sobre las piedras escribirás con claridad todas las palabras de esta ley.»
27.2-8:
Jos 8.30-32

9Entonces Moisés, junto con los sacerdotes levitas, habló con todos los israelitas y les dijo:

«Israel, guarda silencio y escucha: Este día te has convertido en el pueblo del Señor tu Dios.

10Así que deberás oír la voz del Señor tu Dios y cumplir sus mandamientos y estatutos, que hoy te ordeno obedecer.»

Las maldiciones en el monte Ebal

11Y ese día Moisés dio al pueblo las siguientes instrucciones:

12«Cuando hayas cruzado el río Jordán, sobre el monte Guerizín

27.12:
Dt 11.29
Jos 8.33-35
estarán Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín, para bendecir al pueblo.

13Y sobre el monte Ebal estarán, para pronunciar la maldición, Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.14Y los levitas hablarán con todos los varones de Israel, y les dirán en alta voz:

15»“Maldito sea el que haga alguna escultura o imagen de fundición,

27.15:
Ex 20.4
34.17
Lv 19.4
26.1
Dt 4.15-18
5.8
o pida a un artífice que la haga, y la oculte. Eso es un hecho repugnante al Señor.”

»En respuesta, todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

16»“Maldito sea el que deshonre a su padre o a su madre.”

27.16:
Ex 20.12
Dt 5.16

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

17»“Maldito sea el que reduzca los linderos de su prójimo.”

27.17:
Dt 19.14

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

18»“Maldito sea el que haga que el ciego pierda el camino.”

27.18:
Lv 19.14

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

19»“Maldito sea el que tuerza los derechos del extranjero, del huérfano y de la viuda.”

27.19:
Ex 22.21
23.9
Lv 19.33-34
Dt 24.17-18

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

20»“Maldito sea el que se acueste con la mujer de su padre,

27.20:
Lv 18.8
20.11
Dt 22.30
pues con ello descubre la intimidad de su padre.”

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

21»“Maldito sea el que tenga relaciones sexuales con un animal.”

27.21:
Ex 22.19
Lv 18.23
20.15

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

22»“Maldito sea el que se acueste con su hermana,

27.22:
Lv 18.9
20.17
sea esta hija de su padre o hija de su madre.”

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

23»“Maldito sea el que se acueste con su suegra.”

27.23:
Lv 18.7
20.14

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

24»“Maldito sea el homicida anónimo.”

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

25»“Maldito sea el que mate a un inocente a cambio de dinero.”

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

26»“Maldito sea el que no se comprometa a cumplir las palabras de esta ley.”

27.26:
Gl 3.10

»Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

28

Bendiciones de la obediencia

(Lv 26.3-13; Dt 7.12-24)

281»Si tú escuchas con atención la voz del Señor tu Dios, y cumples y pones en práctica todos los mandamientos que hoy te mando cumplir, el Señor tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

2Si escuchas la voz del Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti, y te alcanzarán:

3»Bendito serás tú en la ciudad, y bendito en el campo.

4»Bendito será el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, y las crías de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

5»Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

6»Bendito serás cuando entres, y bendito cuando salgas.

7»El Señor derrotará a tus enemigos que se levanten contra ti. Por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de ti.

8»El Señor enviará su bendición sobre tus graneros y sobre todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da.

9»El Señor te confirmará como su pueblo santo, tal y como te lo ha jurado, siempre y cuando cumplas los mandamientos del Señor tu Dios, y sigas sus caminos.

10Todos los pueblos de la tierra verán que el nombre del Señor es invocado sobre ti, y te temerán.

11»En el país que el Señor juró a tus padres que te daría, el Señor hará que sobreabundes en bienes, y en el fruto de tu vientre, y en el fruto de tus animales, y en el fruto de tu tierra.

12»El Señor te abrirá su tesoro de bondad, que es el cielo, y en su tiempo te enviará la lluvia a tu tierra, y bendecirá todo lo que hagas con tus manos. Harás préstamos a muchas naciones, pero tú no pedirás prestado nada.

13»El Señor te pondrá por cabeza, no por cola. Estarás por encima de todo, nunca por debajo, siempre y cuando obedezcas y cumplas los mandamientos del Señor tu Dios, que hoy te ordeno cumplir,

14y siempre y cuando no te apartes ni a diestra ni a siniestra de todas las palabras que hoy te mando cumplir, ni vayas en pos de dioses ajenos y les sirvas.
28.1-14:
Dt 11.13-17

Consecuencias de la desobediencia

(Lv 26.14-46)

15»Si no oyes la voz del Señor tu Dios ni procuras cumplir todos los mandamientos y estatutos que hoy te mando cumplir, vendrán sobre ti, y te alcanzarán, todas estas maldiciones:

16»Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo.

17»Maldita será tu canasta, y tu tabla de amasar.

18»Maldito será el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, las crías de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

19»Maldito serás cuando entres, y maldito serás cuando salgas.

20»El Señor enviará contra ti maldición, quebranto y asombro en todo lo que emprendas, hasta que de pronto seas destruido y perezcas por causa de la maldad de tus obras, por las cuales lo hayas dejado.

21»El Señor traerá sobre ti mortandad hasta consumirte en la tierra de la cual vas a tomar posesión.

22»El Señor te herirá con tisis y con fiebre, con inflamación y ardores, con sequía y calamidad repentina, y con hongos, los cuales te perseguirán hasta que perezcas.

23Los cielos que cubren tu cabeza serán como el bronce, y la tierra que pisas será como el hierro.24En vez de lluvia, el Señor enviará polvo y ceniza a tu tierra, y desde los cielos caerán sobre ti hasta que perezcas.

25»El Señor hará que seas derrotado delante de tus enemigos. Por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás de ellos, y todos los reinos de la tierra te humillarán.

26Tus cadáveres servirán de comida a todas las aves del cielo y a todas las fieras de la tierra, y no habrá quien las espante.

27»El Señor te herirá con las úlceras de Egipto, y con tumores, sarna y comezón, y no podrás ser curado.

28»El Señor te herirá con locura, ceguera y confusión.

29A plena luz del día andarás a tientas, como ciego, y no tendrás éxito en lo que hagas; al contrario, en todo momento serás oprimido y despojado, sin que haya quien te salve.30Te comprometerás en matrimonio, pero otro hombre se acostará con tu prometida; construirás una casa, pero nunca llegarás a habitarla; plantarás viñas, pero nunca disfrutarás de sus uvas.31Ante tus propios ojos matarán a tu buey, pero tú no comerás de su carne; ante tus propios ojos te arrebatarán tu asno, y jamás te lo devolverán; tus ovejas serán entregadas a tus enemigos, y tú no podrás impedirlo.32Ante tus propios ojos tus hijos y tus hijas serán entregados a otra gente, y tú no podrás impedirlo, y día tras día tus ojos desfallecerán esperando que vuelvan.33Gente que jamás conociste se comerá el fruto de tu tierra y de todo tu trabajo, y día tras día serás oprimido y quebrantado.34Lo que veas con tus ojos te hará perder el juicio.

35»El Señor te herirá con pústula maligna en las rodillas y en las piernas, y desde la planta del pie hasta la coronilla, y no podrás ser sanado.

36»El Señor te llevará a ti, y al rey que hayas puesto para que te gobierne, a una nación que ni tú ni tus padres conocieron, y allá servirás a dioses ajenos de palo y de piedra.

37Serás motivo de horror, y objeto de comentarios y de burlas de todos los pueblos a donde el Señor te lleve.38Sembrarás mucha semilla en el campo, y cosecharás muy poco, porque la langosta la consumirá.39Plantarás viñas, y las cultivarás, pero no vendimiarás las uvas ni beberás el vino, porque los gusanos se las comerán.40Tendrás olivos por todo tu territorio, pero no te ungirás con el aceite, porque las aceitunas se caerán.41Tendrás hijos e hijas, pero no los retendrás, porque serán llevados en cautiverio.42Todos tus árboles y todos los frutos de tu tierra serán consumidos por la langosta.43Los extranjeros que vivan en tus ciudades se alzarán por encima de ti, mientras que tú caerás muy bajo.44Ellos te harán préstamos, pero tú no podrás prestarles nada; ellos serán la cabeza, y tú serás la cola.

45»Todas estas maldiciones vendrán sobre ti, y te perseguirán y te alcanzarán hasta acabar contigo, por no haber atendido a la voz del Señor tu Dios para cumplir los mandamientos y los estatutos que él te mandó cumplir,

46y para siempre serán en ti y en tu descendencia una señal y una prueba.

47»Puesto que no serviste al Señor tu Dios con alegría y con gozo de corazón cuando él te dio abundancia de todo,

48acabarás siendo esclavo de los enemigos que el Señor envíe contra ti; sufrirás de hambre y de sed, y carecerás de ropa y de todas las cosas. ¡El Señor pondrá sobre tu cuello un yugo de hierro, hasta destruirte!

49»De muy lejos, del otro extremo de la tierra, el Señor traerá contra ti una nación que vuela como el águila. Es una nación cuya lengua no entiendes,

50gente de rostro feroz, que no respeta a los ancianos ni perdona a los niños.51Y se comerá las crías de tus ganados y los frutos de tu tierra, hasta hacerte perecer. No te dejará nada de trigo, ni de mosto, ni de aceite, ni una sola cría de tus vacas ni de los rebaños de tus ovejas, hasta que te haya destruido.52Sitiará todas las ciudades de tu tierra, hasta derribar esas altas y sólidas murallas en las que tú confías. Sitiará todas tus ciudades y toda la tierra que el Señor tu Dios te ha dado.53Durante el sitio, y en la desesperación y la angustia ante el enemigo, te comerás el fruto de tu vientre, ¡la carne de tus propios hijos e hijas que el Señor tu Dios te dio!54Aun los más sensibles y delicados de tus hombres mirarán con malos ojos a su hermano, y a la mujer amada, y al resto de sus hijos que le queden,55y no querrá compartir con ellos la carne de sus hijos. Porque durante el asedio será tal la angustia con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades, que la gente se comerá a sus propios hijos por no haber ya nada qué comer.56La mujer más tierna y delicada entre ustedes, que por ser tan tierna y delicada jamás intentaría posar la planta de su pie sobre la tierra, mirará con malos ojos a su esposo amado, y a su hijo y a su hija,57y hasta al hijo que acaba de dar a luz, y se los comerá
28.57:
2 R 6.28-29
Lm 4.10
a escondidas, pues durante el asedio a tus ciudades, y en medio de la angustia y opresión del enemigo, habrá carencia de todo.

58»Si no tienes cuidado de poner por obra todas las palabras de esta ley escritas en este libro, ni temes este nombre glorioso y temible: EL SEÑOR TU DIOS,

59entonces el Señor aumentará en gran manera tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas,60y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán en paz.61Así mismo, el Señor enviará sobre ti toda enfermedad y toda plaga no escrita en el libro de esta ley, hasta que seas destruido.62En lugar de haber sido innumerables como las estrellas del cielo, muy pocos de ustedes sobrevivirán, por no haber obedecido a la voz del Señor su Dios.63Y así como el Señor se alegraba de hacerles bien y de multiplicarlos, así se alegrará de arruinarlos y destruirlos. ¡Serán arrancados de la tierra de la cual van a tomar posesión!

64»El Señor te esparcirá por todos los pueblos, de un extremo al otro de la tierra; allí servirás a dioses ajenos de madera y de piedra, que ni tú ni tus padres conocieron jamás.

65Ni siquiera entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie hallará reposo, pues allí el Señor te dará un corazón temeroso, y tus ojos desfallecerán y tu ánimo decaerá;66tu vida estará en constante peligro, y el miedo te dominará noche y día, y no tendrás la vida segura.67Será tal el miedo que dominará tu corazón, y tan terrible lo que verán tus ojos, que por la mañana dirás: “¡Cómo quisiera que ya fuera tarde!”, y por la tarde dirás: “¡Cómo quisiera que ya fuera otro día!”

68»El Señor te hará volver a Egipto en naves, por el camino por el cual te había dicho que nunca más volverías, y allí ustedes serán vendidos a sus enemigos como esclavos y esclavas, ¡y no habrá nadie que los compre!»

29

El pacto en Moab

291Estas son las palabras del pacto que el Señor ordenó a Moisés celebrar en Moab con los hijos de Israel, además del pacto que concertó con ellos en Horeb.

2Moisés llamó a todos los israelitas, y les dijo:

«Ustedes han visto con sus propios ojos todo lo que el Señor ha hecho en la tierra de Egipto con el faraón y con todos sus siervos, y con todo su país.

3Ustedes son testigos de esas grandes pruebas y señales y maravillas.4Pero hasta este día el Señor no les ha dado la capacidad de entender, ni de ver ni de oír.5Durante cuarenta años yo los he conducido por el desierto, y ni la ropa ni las sandalias que llevan puestas se les han gastado,6y para que sepan que yo soy el Señor su Dios, tampoco han tenido que comer pan ni beber vino o sidra.7Cuando ustedes llegaron a este lugar, el rey Sijón de Jesbón
29.7:
Nm 21.21-30
y el rey Og de Basán
29.7:
Nm 21.31-35
nos salieron al encuentro para pelear contra nosotros, y los derrotamos;
8luego tomamos posesión de su tierra, y la entregamos a Rubén y a Gad y a la media tribu de Manasés
29.8:
Nm 32.33
como su propiedad.
9Así que ustedes deben cumplir con las palabras de este pacto, y ponerlas por obra, para que prosperen en todo lo que hagan.

10»Este día todos ustedes, los varones de Israel, están en presencia del Señor su Dios: tanto los jefes de tribu como los ancianos y los oficiales,

11lo mismo que sus niños y sus mujeres, y los extranjeros que habitan entre ustedes, desde los que cortan la leña hasta los que acarrean el agua,12y esto es para que entren en el pacto del Señor su Dios, y en el juramento que el Señor su Dios hace hoy con ustedes,13para confirmarlos hoy como su pueblo, y para que él sea su Dios, tal y como él lo ha dicho y jurado a Abrahán, Isaac y Jacob, los antepasados de ustedes.14Este pacto y este juramento no lo hago solamente con ustedes;15lo hago delante del Señor nuestro Dios con los que hoy están aquí presentes con nosotros, y también con los que no están hoy aquí con nosotros.

16»Ustedes saben cómo vivíamos en Egipto, y cómo hemos pasado por en medio de las naciones que hemos encontrado a nuestro paso;

17ustedes han visto sus hechos repugnantes, y los ídolos de madera, piedra, plata y oro, que tienen consigo.18No vaya a ser que alguno de ustedes, hombre o mujer, familia o tribu, aparte hoy su corazón del Señor nuestro Dios y vaya y sirva a los dioses de esas naciones. No vaya a ser que haya entre ustedes alguna raíz que produzca hiel y ajenjo,
29.18:
Heb 12.15
19y que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga a sí mismo y diga: “Aun cuando persista yo en endurecer mi corazón, voy a estar bien”, pues eso podría perjudicarlos a todos, buenos y malos.20El Señor no querrá perdonarlo, sino que su ira y su celo se encenderán contra ese hombre, y caerán sobre él todas las maldiciones escritas en este libro, y el Señor borrará su nombre de debajo del cielo.21El Señor lo apartará para mal de todas las tribus de Israel, conforme a todas las maldiciones del pacto escritas en este libro de la ley.22Y lo condenarán las generaciones futuras, y los hijos que nazcan después de ustedes, y los extranjeros que vengan de lejanas tierras, al ver las plagas de aquella tierra, y las enfermedades con que el Señor la habrá azotado23(toda su tierra será calcinada con azufre y sal; no será sembrada ni producirá nada, ni crecerá en ella hierba alguna, como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra,
29.23:
Gn 19.24-25
y de Adma y de Zeboyin, a las que el Señor destruyó en el furor de su ira);
24más aún, todas las naciones dirán: “¿Por qué hizo esto el Señor con esta tierra? ¿Qué significa el ardor de este gran enojo?”25Y se les responderá: “Es que se apartaron del pacto que el Señor, el Dios de sus padres, concertó con ellos cuando los sacó de Egipto,26y fueron y sirvieron a dioses ajenos, y se inclinaron ante ellos. Eran dioses que nunca antes conocieron, y que nada les habían dado.27Por eso se encendió la ira del Señor contra esta tierra, y trajo sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro.28El Señor los desarraigó de su tierra con gran ira, furor e indignación, y los expulsó a otro país, como hoy se puede ver.”

29»Las cosas secretas pertenecen al Señor nuestro Dios, pero las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.