Reina Valera Contemporánea (RVRC)
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Instrucciones sobre la oración

21Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres;

2por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad.3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen a conocer la verdad.5Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, que es Jesucristo hombre,6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.7Para esto fui constituido predicador y apóstol (digo la verdad en Cristo, no miento), y maestro de los no judíos en la fe y la verdad.
2.7:
2 Ti 1.11

8Por tanto, quiero que los hombres oren en todas partes, y levanten manos santas, sin ira ni contienda.

9Quiero también que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, y no con peinados ostentosos, ni con oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
2.9:
1 P 3.3
10sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad.11Que la mujer aprenda en silencio y con toda sujeción,12pues no permito que la mujer enseñe ni ejerza dominio sobre el hombre, sino que guarde silencio.13Porque primero fue formado Adán,
2.13:
Gn 2.7
y después Eva;
2.13:
Gn 2.21-22
14y el engañado no fue Adán, sino que la mujer, al ser engañada, incurrió en transgresión.
2.14:
Gn 3.1-6
15Pero se salvará al engendrar hijos, si es que con modestia permanece en la fe, el amor y la santificación.
3

Requisitos de los obispos

31Esta es palabra fiel: Si alguno anhela ser obispo, desea una buena obra.

2Pero es necesario que el obispo sea irreprensible y que tenga una sola esposa; que sea sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;3no afecto al vino, ni pendenciero, ni codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;4que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción y con toda honestidad5(pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?);6no debe ser un neófito, no sea que se envanezca y caiga en la condenación del diablo.7También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en los lazos del diablo.
3.2-7:
Tit 1.6-9

Requisitos de los diáconos

8De igual manera, los diáconos deben ser honestos y sin doblez, no demasiado afectos al vino ni codiciosos de ganancias deshonestas;

9y deben guardar el misterio de la fe con limpia conciencia.10Además, estos primero deben ser puestos a prueba y, si son irreprensibles, entonces podrán ejercer el diaconado.11Las mujeres, por su parte, deben ser honestas, y no calumniadoras, sino sobrias y fieles en todo.12Los diáconos deben tener una sola esposa, y gobernar bien a sus hijos y sus casas,13pues los que ejercen bien el diaconado ganan para sí mismos un grado honroso y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

El misterio de la piedad

14Aunque tengo la esperanza de ir pronto a visitarte, te escribo esto

15para que, si me tardo, sepas cómo conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.16Indiscutiblemente, el misterio de la piedad es grande:

Dios fue manifestado en carne,

Justificado en el Espíritu,

Visto de los ángeles,

Predicado a las naciones,

Creído en el mundo,

Recibido arriba en gloria.

4

Predicción de la apostasía

41Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe y escucharán a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios,

2y que por la hipocresía de los mentirosos que tienen cauterizada la conciencia,3prohibirán casarse y mandarán abstenerse de los alimentos que Dios creó, para que los creyentes y los que han conocido la verdad participaran de ellos con acción de gracias.4Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es desechable, si se toma con acción de gracias,5pues por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

Un buen ministro de Jesucristo

6Si enseñas esto a los hermanos, serás un buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

7Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;8porque el ejercicio corporal es poco provechoso, pero la piedad es provechosa para todo, pues cuenta con promesa para esta vida presente, y para la venidera.9Esta palabra es fiel, y digna de ser recibida por todos.10Y por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, y mayormente de los que creen.

11Esto manda y enseña.

12Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.13Mientras llego, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.14No descuides el don que hay en ti, y que recibiste mediante profecía, cuando se te impusieron las manos del presbiterio.15Ocúpate en estas cosas, y permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos.16Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello. Si haces esto, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.