Reina Valera Contemporánea (RVRC)
4

La vida agradable a Dios

41Por lo demás, hermanos, les rogamos y animamos en el Señor Jesús a que cada día su comportamiento sea más y más agradable a Dios, que es como debe ser, de acuerdo con lo que han aprendido de nosotros.

2Ustedes ya conocen las instrucciones que les dimos de parte del Señor Jesús.3La voluntad de Dios es que ustedes sean santificados, que se aparten de toda inmoralidad sexual,4que cada uno de ustedes sepa tener su propio cuerpo en santidad y honor,5y no en pasiones desordenadas, como la gente que no conoce a Dios.6Ninguno debe agraviar ni engañar en nada a su hermano; porque el Señor toma en cuenta todo esto, como ya les hemos dicho y declarado.7Pues Dios no nos ha llamado a vivir en la inmundicia, sino a vivir en santidad.8El que desecha esto, no desecha a un hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

9En cuanto al amor fraternal, no es necesario que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado que ustedes deben amarse los unos a los otros,

10y eso es lo que ustedes hacen con todos los hermanos que viven por toda Macedonia. Sin embargo, hermanos, les rogamos que su amor abunde más y más,11y que procuren vivir en paz, y ocuparse de sus negocios y trabajar con sus propias manos, tal y como les hemos ordenado,12a fin de que se conduzcan honradamente con los de afuera, y no tengan necesidad de nada.

La venida del Señor

13Hermanos, no queremos que ustedes se queden sin saber lo que pasará con los que ya han muerto, ni que se pongan tristes, como los que no tienen esperanza.

14Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios levantará con Jesús a los que murieron en él.15Les decimos esto como una enseñanza del Señor: Nosotros, los que vivimos, los que habremos quedado hasta que el Señor venga, no nos adelantaremos a los que murieron,16sino que el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero.17Luego nosotros, los que aún vivamos y hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para recibir en el aire al Señor, y así estaremos con el Señor siempre.
4.15-17:
1 Co 15.51-52
18Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras.
5

51En cuanto a los tiempos y las ocasiones, no hace falta, hermanos míos, que yo les escriba.

2Ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como ladrón en la noche.
5.2:
Mt 24.43
Lc 12.39
2 P 3.10
3De repente, cuando la gente diga: «Paz y seguridad», les sobrevendrá la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores, y no escaparán.4Pero ustedes, hermanos, no viven en tinieblas, como para que ese día los sorprenda como un ladrón,5sino que todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de la oscuridad,6así que no durmamos como los demás, sino mantengámonos atentos y sobrios.7Los que duermen, de noche duermen; los que se embriagan, de noche se embriagan;8pero nosotros, los que somos del día, debemos ser sobrios, ya que nos hemos revestido de la coraza de la fe y del amor, y tenemos como casco la esperanza de la salvación.
5.8:
Is 59.17
9Dios no nos ha puesto para sufrir el castigo, sino para alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,10quien murió por nosotros para que, despiertos o dormidos, vivamos unidos a él.11Por lo tanto, anímense y edifíquense unos a otros, como en efecto ya lo hacen.

Pablo exhorta a los hermanos

12Hermanos, les rogamos que sean considerados con los que trabajan entre ustedes, y que los instruyen y dirigen en el Señor.

13Ténganlos en alta estima y ámenlos por causa de su obra. Y ustedes, vivan en paz.14También les rogamos, hermanos, que les llamen la atención a los ociosos, que animen a los de poco ánimo, que apoyen a los débiles, y que sean pacientes con todos.15Tengan cuidado de que nadie pague a otro mal por mal; más bien, procuren siempre hacer el bien, tanto entre ustedes como con los demás.16Estén siempre gozosos.17Oren sin cesar.18Den gracias a Dios en todo, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.19No apaguen el Espíritu.20No menosprecien las profecías.21Examínenlo todo; retengan lo bueno.22Absténganse de toda especie de mal.

23Que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que guarde irreprensible todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

24Aquel que los llama es fiel, y cumplirá todo esto.

Salutaciones y bendición final

25Hermanos, oren por nosotros.

26Saluden a todos los hermanos con un beso santo.

27Les encargo en el nombre del Señor que esta carta sea leída a todos los santos hermanos.

28Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes. Amén.