Reina Valera Contemporánea (RVRC)
2

21Por lo tanto, desechen toda clase de maldad, todo engaño e hipocresía, envidias y toda clase de calumnia.

2Busquen, como los niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por medio de ella crezcan y sean salvos,3si es que han probado ya la bondad del Señor.
2.3:
Sal 34.8

La piedra viva

4Acérquense a él, a la piedra viva que los hombres desecharon, pero que para Dios es una piedra escogida y preciosa.

5Y ustedes también, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepte por medio de Jesucristo.6Por eso dice la Escritura:

«¡Miren! Yo pongo en Sión

la principal piedra angular, escogida y preciosa;

y el que crea en ella no será avergonzado.»

2.6:
Is 28.16

7Para ustedes, los que creen, él es de gran valor; pero para los que no creen:

«La piedra que desecharon los edificadores

ha llegado a ser la piedra angular»,

2.7:
Sal 118.22

8y también:

«Una piedra de tropiezo,

y una roca que hace tropezar.»

2.8:
Is 8.14-15

Porque al ser desobedientes, ellos tropiezan en la palabra, para lo cual estaban ya destinados.

El pueblo de Dios

9Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,

2.9:
Ex 19.5-6
pueblo adquirido por Dios,
2.9:
Dt 4.20
7.6
14.2
26.18
Tit 2.14
para que anuncien los hechos maravillosos de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.

10Antes, ustedes no eran un pueblo; ¡pero ahora son el pueblo de Dios!; antes no habían sido compadecidos, pero ahora ya han sido compadecidos.
2.10:
Os 2.23

Vivan como siervos de Dios

11Amados hermanos, como si ustedes fueran extranjeros y peregrinos, les ruego que se aparten de los deseos pecaminosos que batallan contra el alma.

12Mantengan una buena conducta entre los no creyentes para que, aunque los acusen de malhechores, al ver las buenas obras de ustedes glorifiquen a Dios el día que él nos visite.

13Por causa del Señor, muéstrense respetuosos de toda institución humana, se trate del rey, porque es el que gobierna,

14o de sus gobernadores, porque el rey los ha enviado para castigar a los malhechores y para elogiar a los que hacen el bien.15La voluntad de Dios es que ustedes practiquen el bien, para que así hagan callar la ignorancia de la gente insensata.16Hagan uso de su libertad, pero no la usen como pretexto para hacer lo malo, sino para servir a Dios.17Respeten a todos. Amen a los hermanos. Teman a Dios y respeten al rey.

18Ustedes los criados, muéstrense respetuosos con sus amos; no solo con los que son buenos e indulgentes, sino también con los que son difíciles de sobrellevar.

19El soportar sufrimientos injustos es digno de elogio, si quien los soporta lo hace por motivos de conciencia delante de Dios.20Porque ¿qué mérito hay en soportar malos tratos por hacer algo malo? Pero cuando se sufre por hacer el bien y se aguanta el castigo, entonces sí es meritorio ante Dios.21Y ustedes fueron llamados para esto. Porque también Cristo sufrió por nosotros, con lo que nos dio un ejemplo para que sigamos sus pasos.22Cristo no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca.
2.22:
Is 53.9
23Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando sufría, no amenazaba, sino que remitía su causa al que juzga con justicia.24Él mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados al madero, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados.
2.24:
Is 53.5
25Porque ustedes eran como ovejas descarriadas,
2.25:
Is 53.6
pero ahora se han vuelto al Pastor que cuida de sus vidas.
3

Deberes conyugales

31Así también ustedes, las esposas, respeten a sus esposos,

3.1:
Ef 5.22
Col 3.18
a fin de que los que no creen a la palabra, puedan ser ganados más por la conducta de ustedes que por sus palabras,

2cuando ellos vean su conducta casta y respetuosa.3Que la belleza de ustedes no dependa de lo externo, es decir, de peinados ostentosos, adornos de oro o vestidos lujosos,
3.3:
1 Ti 2.9
4sino de lo interno, del corazón, de la belleza incorruptible de un espíritu cariñoso y sereno, pues este tipo de belleza es muy valorada por Dios.5Porque así era la belleza de aquellas santas mujeres que en los tiempos antiguos esperaban en Dios y mostraban respeto por sus esposos.6Por ejemplo, Sara obedecía a Abrahán y lo llamaba señor.
3.6:
Gn 18.12
Y ustedes son sus hijas, si hacen el bien y viven libres de temor.

7De la misma manera, ustedes, los esposos, sean comprensivos con ellas en su vida matrimonial.

3.7:
Ef 5.25
Col 3.19
Hónrenlas, pues como mujeres son más delicadas, y además, son coherederas con ustedes del don de la vida. Así las oraciones de ustedes no encontrarán ningún estorbo.

Una buena conciencia

8En fin, únanse todos en un mismo sentir; sean compasivos, misericordiosos y amigables; ámense fraternalmente

9y no devuelvan mal por mal, ni maldición por maldición. Al contrario, bendigan, pues ustedes fueron llamados para recibir bendición.10Porque:

«El que quiera amar la vida

y llegar a ver días buenos,

debe refrenar su lengua del mal,

y sus labios no deben mentir.

11Debe apartarse del mal y hacer el bien,

buscar la paz, y seguirla.

12Porque los ojos del Señor están sobre los justos,

y sus oídos están atentos a sus oraciones;

pero el rostro del Señor está en contra de los que hacen el mal.»

3.10-12:
Sal 34.12-16

13¿Quién podrá hacerles daño, si ustedes siguen el bien?

14¡Dichosos ustedes, si sufren por causa de la justicia!
3.14:
Mt 5.10
Así que no les tengan miedo, ni se asusten.
15Al contrario, honren en su corazón a Cristo, como Señor,
3.14-15:
Is 8.12-13
y manténganse siempre listos para defenderse, con mansedumbre y respeto, ante aquellos que les pidan explicarles la esperanza que hay en ustedes.
16Tengan una buena conciencia, para que sean avergonzados aquellos que murmuran y dicen que ustedes son malhechores, y los calumnian por su buena conducta en Cristo.17Es mejor que ustedes sufran por hacer el bien, si Dios así lo quiere, que por hacer el mal.18Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. En el cuerpo, sufrió la muerte; pero en el espíritu fue vivificado;19en el espíritu también, fue y predicó a los espíritus encarcelados,20a los que en otro tiempo desobedecieron, en los días de Noé, cuando Dios esperaba con paciencia mientras se preparaba el arca, en la que unas cuantas personas, ocho en total, fueron salvadas por medio del agua.
3.20:
Gn 6.1—7.24
21Todo esto es símbolo del bautismo (el cual no consiste en lavar las impurezas del cuerpo sino en el compromiso ante Dios de tener una buena conciencia) que ahora nos salva por la resurrección de Jesucristo,22quien subió al cielo y está a la derecha de Dios, y a quien están sujetos los ángeles, las autoridades y las potestades.
4

Buenos administradores de la gracia de Dios

41Puesto que Cristo sufrió por nosotros en su cuerpo, también ustedes deben adoptar esa misma actitud, porque quien sufre en su cuerpo pone fin al pecado,

2para que el tiempo que le queda de vida en este mundo lo viva conforme a la voluntad de Dios y no conforme a los deseos humanos.3Baste el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los no creyentes, que viven entregados al libertinaje y las pasiones, a las borracheras, orgías, disipaciones y detestables idolatrías.4Para ellos resulta extraño que ustedes ya no los acompañen en ese mismo desenfreno y libertinaje, y por eso los ultrajan;5pero tendrán que dar cuenta de ello al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.6Por esto también a los muertos se les predicó el evangelio, para que sean juzgados en su cuerpo según los criterios humanos, pero vivan en el espíritu según Dios.

7El fin de todo se acerca. Por lo tanto, pórtense juiciosamente y no dejen de orar.

8Por sobre todas las cosas, ámense intensamente los unos a los otros, porque el amor cubre infinidad de pecados.
4.8:
Pr 10.12
9Bríndense mutuo hospedaje, pero no lo hagan a regañadientes.10Ponga cada uno al servicio de los demás el don que haya recibido, y sea un buen administrador de la gracia de Dios en sus diferentes manifestaciones.11Cuando hable alguno, hágalo ciñéndose a las palabras de Dios; cuando alguno sirva, hágalo según el poder que Dios le haya dado, para que Dios sea glorificado en todo por medio de Jesucristo, de quien son la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

La vida cristiana y el sufrimiento

12Amados hermanos, no se sorprendan de la prueba de fuego a que se ven sometidos, como si les estuviera sucediendo algo extraño.

13Al contrario, alégrense de ser partícipes de los sufrimientos de Cristo, para que también se alegren grandemente cuando la gloria de Cristo se revele.14¡Bienaventurados ustedes, cuando sean insultados por causa del nombre de Cristo! ¡Sobre ustedes reposa el glorioso Espíritu de Dios!4.14 Algunos mss. tardíos añaden la frase Ciertamente, por parte de ellos él es blasfemado, pero por parte de ustedes es glorificado.15Que ninguno de ustedes sufra por ser homicida, ladrón o malhechor, ni por meterse en asuntos ajenos.16Pero tampoco tenga ninguno vergüenza si sufre por ser cristiano. Al contrario, glorifique a Dios por llevar ese nombre.17Ya es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si comienza primero por nosotros, ¿cómo será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?18Además:

«Si el justo con dificultad se salva,

¿en dónde quedarán el impío y el pecador?»

4.18:
Pr 11.31

19Así que aquellos que sufren por cumplir la voluntad de Dios, encomienden su alma al fiel Creador, y hagan el bien.