Reina Valera Contemporánea (RVRC)
3

Colaboradores de Dios

31Hermanos, yo no pude hablarles como a personas espirituales sino como a gente carnal, como a niños en Cristo.

2Les di a beber leche, pues no eran capaces de asimilar alimento sólido, ni lo son todavía,3porque aún son gente carnal. Pues mientras haya entre ustedes celos, contiendas y divisiones, serán gente carnal y vivirán según criterios humanos.4Y es que cuando alguien dice: «Yo ciertamente soy de Pablo»; y el otro: «Yo soy de Apolos»,
3.4:
1 Co 1.12
¿acaso no son gente carnal?

5Después de todo, ¿quién es Pablo, y quién es Apolos? Solo servidores por medio de los cuales ustedes han creído, según lo que a cada uno le concedió el Señor.

6Yo sembré,
3.6:
Hch 18.4-11
y Apolos regó,
3.6:
Hch 18.24-28
pero el crecimiento lo ha dado Dios.
7Así que ni el que siembra ni el que riega son algo, sino Dios, que da el crecimiento.8Y tanto el que siembra como el que riega son iguales, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.9Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios.

10Según la gracia que Dios me ha dado, yo, como perito arquitecto, puse el fundamento, mientras que otro sigue construyendo encima, pero cada uno debe tener cuidado de cómo sobreedifica.

11Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.12Y si alguno edifica sobre este fundamento, y pone oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, u hojarasca,13su obra podrá verse claramente; el día la pondrá al descubierto, y la obra de cada uno, sea la que sea, será revelada y probada por el fuego.14Si lo que alguno sobreedificó permanece, ese recibirá su recompensa.15Si lo que alguno sobreedificó se quema, ese sufrirá una pérdida, si bien él mismo se salvará, aunque como quien escapa del fuego.

16¿No saben que ustedes son templo de Dios, y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?

3.16:
1 Co 6.19
2 Co 6.16

17Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ustedes son ese templo.

18Que nadie se engañe. Si alguno de ustedes se cree sabio según la sabiduría de este mundo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.

19Porque para Dios la sabiduría de este mundo es insensatez; pues escrito está: «Él atrapa a los sabios en sus propias trampas».
3.19:
Job 5.13
20Y en otra parte dice: «El Señor conoce los pensamientos de los sabios, y estos son inútiles».
3.20:
Sal 94.11
21Así que nadie debe vanagloriarse de los hombres, porque todo es de ustedes:22sea Pablo, Apolos, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente o lo por venir, todo es de ustedes,23y ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.
4

El ministerio de los apóstoles

41Todos deben considerarnos servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

2Ahora bien, de los administradores se espera que demuestren ser dignos de confianza.3Por mi parte, no me preocupa mucho ser juzgado por ustedes o por algún tribunal humano; es más, ni siquiera yo mismo me juzgo.4Y aunque mi conciencia no me acusa de nada, no por eso quedo justificado; quien me juzga es el Señor.5Así que no juzguen ustedes nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual sacará a la luz lo que esté escondido y pondrá al descubierto las intenciones de los corazones. Entonces Dios le dará a cada uno la alabanza que merezca.

6Pero esto, hermanos, lo digo para su propio bien, y pongo como ejemplo a Apolos y a mí, para que de nuestro ejemplo aprendan a no pensar más allá de lo que está escrito, no sea que se envanezcan por favorecer a uno en perjuicio del otro.

7Porque ¿quién te hace superior? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no te lo hubieran dado?

8Ustedes ya están satisfechos. Ya son ricos, y aun sin nosotros reinan. ¡Pues cómo quisiera yo que reinaran, para que también nosotros reináramos juntamente con ustedes!

9Lo que creo es que Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como si fuéramos lo último, ¡como si estuviéramos sentenciados a muerte! Hemos llegado a ser el hazmerreír del mundo, de los ángeles y de los hombres.10Por amor a Cristo, nosotros somos los insensatos, y ustedes los prudentes en Cristo; nosotros somos los débiles, y ustedes los fuertes; ustedes son respetados, y a nosotros se nos desprecia.11Hasta el momento pasamos hambre, tenemos sed, andamos desnudos, nos abofetean, y no tenemos dónde vivir.12Trabajamos hasta el cansancio con nuestras propias manos;
4.12:
Hch 18.3
nos maldicen, y bendecimos; nos persiguen, y soportamos la persecución;
13nos difaman, y no nos ofendemos. Hemos llegado a ser como la escoria del mundo, como el desecho de todos.

14No escribo esto para avergonzarlos, sino para amonestarlos como a mis hijos amados.

15Porque aunque ustedes tengan diez mil instructores en Cristo, no tienen muchos padres, pues en Cristo Jesús yo los engendré por medio del evangelio.16Por tanto, les ruego que me imiten.
4.16:
1 Co 11.1
Flp 3.17
17Por eso les he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual les recordará mi modo de ser en Cristo, tal y como enseño en todas partes y en todas las iglesias.18Pero algunos se creen muy importantes, y creen que yo nunca iré a visitarlos.19Pero, si el Señor así lo quiere, pronto iré a verlos, y entonces sabré cuánto pueden hacer esos engreídos, y no cuánto pueden hablar.20Porque el reino de Dios no es cuestión de palabras, sino de poder.21¿Qué prefieren ustedes? ¿Que los visite con una vara, o con amor y con un espíritu apacible?
5

Un caso de inmoralidad sexual

51Se ha sabido de un caso de inmoralidad sexual entre ustedes, que ni siquiera los paganos tolerarían, y es que uno de ustedes tiene como mujer a la esposa de su padre.

5.1:
Dt 22.30

2Ustedes están engreídos. ¿No deberían, más bien, lamentar lo sucedido y expulsar de entre ustedes al que cometió tal acción?

3Yo, por mi parte, aunque físicamente no estoy entre ustedes, sí lo estoy en espíritu y, como si hubiera estado presente, he juzgado al que hizo tal cosa.

4Cuando ustedes se reúnan, y en espíritu yo esté con ustedes, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, y con su poder,5entreguen a ese hombre a Satanás para que lo destruya, a fin de que su espíritu sea salvado en el día del Señor Jesús.

6No está bien que ustedes se jacten. ¿No saben que un poco de levadura hace fermentar toda la masa?

5.6:
Gl 5.9

7Límpiense de la vieja levadura, para que sean una nueva masa, sin levadura, como en realidad lo son. Nuestra pascua,
5.7:
Ex 12.5
que es Cristo, ya ha sido sacrificada por nosotros.
8Así que celebremos la fiesta, pero no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura,
5.8:
Ex 13.7
Dt 16.3
de sinceridad y de verdad.

9Por carta ya les he dicho que no se junten con esos libertinos.

10Y no me refiero a que se aparten del todo de los libertinos mundanos, o de los avaros, o de los ladrones, o de los idólatras, pues en ese caso tendrían que salirse de este mundo.11Más bien les escribí que no se junten con los que se dicen hermanos pero son libertinos, avaros, idólatras, insolentes, borrachos y ladrones. Con esa gente, ni siquiera coman juntos.12¿Con qué derecho podría yo juzgar a los de afuera, si ustedes no juzgan a los de adentro?13A los de afuera, ya Dios los juzgará. Así que, ¡saquen de entre ustedes a ese perverso!