Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
91

Morando bajo la sombra del Omnipotente

911El que habita al abrigo del Altísimo

Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;

Mi Dios, en quien confiaré.

3Él te librará del lazo del cazador,

De la peste destructora.

4Con sus plumas te cubrirá,

Y debajo de sus alas estarás seguro;

Escudo y adarga es su verdad.

5No temerás el terror nocturno,

Ni saeta que vuele de día,

6Ni pestilencia que ande en oscuridad,

Ni mortandad que en medio del día destruya.

7Caerán a tu lado mil,

Y diez mil a tu diestra;

Mas a ti no llegará.

8Ciertamente con tus ojos mirarás

Y verás la recompensa de los impíos.

9Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,

Al Altísimo por tu habitación,

10No te sobrevendrá mal,

Ni plaga tocará tu morada.

11Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,

91.11:
Mt. 4.6
Lc. 4.10

Que te guarden en todos tus caminos.

12En las manos te llevarán,

Para que tu pie no tropiece en piedra.

91.12:
Mt. 4.6
Lc. 4.11

13Sobre el león y el áspid pisarás;

Hollarás al cachorro del león y al dragón.

91.13:
Lc. 10.19

14Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;

Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15Me invocará, y yo le responderé;

Con él estaré yo en la angustia;

Lo libraré y le glorificaré.

16Lo saciaré de larga vida,

Y le mostraré mi salvación.

92

Alabanza por la bondad de Dios

Salmo. Cántico para el día de reposo.92.1 Aquí equivale a sábado.

921Bueno es alabarte, oh Jehová,

Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;

2Anunciar por la mañana tu misericordia,

Y tu fidelidad cada noche,

3En el decacordio y en el salterio,

En tono suave con el arpa.

4Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras;

En las obras de tus manos me gozo.

5¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová!

Muy profundos son tus pensamientos.

6El hombre necio no sabe,

Y el insensato no entiende esto.

7Cuando brotan los impíos como la hierba,

Y florecen todos los que hacen iniquidad,

Es para ser destruidos eternamente.

8Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.

9Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová,

Porque he aquí, perecerán tus enemigos;

Serán esparcidos todos los que hacen maldad.

10Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo;

Seré ungido con aceite fresco.

11Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos;

Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.

12El justo florecerá como la palmera;

Crecerá como cedro en el Líbano.

13Plantados en la casa de Jehová,

En los atrios de nuestro Dios florecerán.

14Aun en la vejez fructificarán;

Estarán vigorosos y verdes,

15Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto,

Y que en él no hay injusticia.

93

La majestad de Jehová

931Jehová reina; se vistió de magnificencia;

Jehová se vistió, se ciñó de poder.

Afirmó también el mundo, y no se moverá.

2Firme es tu trono desde entonces;

Tú eres eternamente.

3Alzaron los ríos, oh Jehová,

Los ríos alzaron su sonido;

Alzaron los ríos sus ondas.

4Jehová en las alturas es más poderoso

Que el estruendo de las muchas aguas,

Más que las recias ondas del mar.

5Tus testimonios son muy firmes;

La santidad conviene a tu casa,

Oh Jehová, por los siglos y para siempre.